El rey Felipe VI hará una nueva ronda de contactos con los partidos políticos el 24 y 25 de octubre. Así lo ha comunicado Ana Pastor, presidenta de la Mesa del Congreso, quien ha anunciado también que el próximo día 20 comunicará los nombres de los representantes designados que se reunirán con el jefe del Estado.

En el caso de que las consultas concluyan con una propuesta de candidato, Pastor convocará el debate de investidura que podría celebrarse el día 26 o 27 de octubre. La segunda votación de investidura, por mandato constitucional, se llevaría a cabo 48 horas después, de forma que los plazos están sumamente ajustados. El plazo límite termina el 31 de octubre, ya que a partir de entonces se disolverían las Cortes Generales y se convocarían las terceras elecciones generales que tendrían lugar en Navidad.

Rajoy podría ser investido con la abstención socialista

Tras diez meses con el Gobierno en funciones, la ronda de contactos anunciada hoy es la última oportunidad para investir presidente sin tener que volver a ir a las urnas por tercera vez en menos de un año. Como explicaba a Hipertextual Eduardo Vírgala, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad del País Vasco, si uno de los candidatos se asegurase el apoyo, el rey estaría obligado constitucionalmente a proponerlo. "Es irrelevante si ya lo ha hecho antes o no", afirmaba el jurista.

A pesar de que Mariano Rajoy fracasó en su primer intento para ser investido presidente de Gobierno, la crisis del PSOE podría alentar la abstención de los socialistas en un segundo debate de investidura. En ese caso, si el líder del PP mantiene los apoyos cosechados en la votación de principios de septiembre, lograría 170 votos a favor (Partido Popular, Ciudadanos y Coalición Canaria), 85 abstenciones y 95 votos en contra del resto de formaciones. De este modo Mariano Rajoy sería investido presidente de Gobierno con mayoría simple, como ya ocurriera durante la investidura de Leopoldo Calvo Sotelo y José Luis Rodríguez Zapatero.

Los resultados de las elecciones del 26 de junio dejaron un escenario inédito, similar al que se produjo tras los comicios del 20 de diciembre. Y es que nunca antes cuatro partidos políticos habían tenido tanto peso en el Congreso. Los posibles pactos de Gobierno apuntaban la posibilidad de que Rajoy fuera investido y gobernase en minoría, lo que abría dos posibles escenarios: una legislatura corta o un mayor protagonismo parlamentario. La dimisión de Pedro Sánchez como secretario general del PSOE, que había capitaneado el rechazo al líder del PP, parecía abrir el camino a Rajoy facilitando su investidura mediante una abstención de los socialistas ante el voto contrario de las formaciones nacionalistas.

La finalidad de las consultas anunciadas ahora por Casa Real es constatar si hay posibilidad de proponer o no un candidato que cuente con los apoyos necesarios para que el Congreso de los Diputados le otorgue su confianza. En caso de que no lo hubiera o de no conseguir apoyos suficientes, el rey Felipe VI disolvería ambas Cámaras y convocaría elecciones con el refrendo de la Presidenta del Congreso, según establece la Constitución Española en su artículo 99.