Hoy, a las 16:00 hora de la Península, empezaban los debates de investidura para dar entrada al nuevo presidente del Gobierno. Durante las últimas semanas, la estrategia política ha marcado el calendario estival de 2016; nunca un verano había estado tan agitado en lo que a política se refiere.

Entre pactos y baños en la playa, hemos asistido a un acuerdo in extremis entre PP y Ciudadanos que busca llegar a la investidura oficial, con minoría y si las abstenciones les son propicias. Aunque para eso tendremos que esperar al próximo viernes.

En cualquier caso, ya analizamos la lista de propuestas que el acuerdo entre los de Rajoy y Rivera habían conseguido firmar tras largas horas de reuniones y retoques. En materia de ciencia toca, de lejos, algunos puntos exigidos por la comunidad científica; dejando muy de lado aquellos como la falta de estabilidad en las políticas, financiación, organización, precariedad o recuperación del talento.

Pero, ¿qué ocurre con aquellas vinculadas al mundo del emprendimiento? Se ha llegado a un entente cordiale en cuanto a la creación de fondos de inversión match-funding para sectores estratégicos, mejoras fiscales para empresas, el establecimiento de la segunda oportunidad y el estudio del cambio del régimen especial para autónomos -aunque en el acuerdo no han entrado las cuotas progresivas por la falta de consenso entre ambas partes-. Después de todo, y como ha confirmado Rajoy en su discurso de investidura, los emprendedores deben convertirse en una parte importante de la economía española. A esto se le unen cuestiones como el fomento de la inversión en las fases de capital semilla para startups, similar al programa británico SEIS y que ha sido reconocido de en el ámbito internacional. La regulación de las ya tradicionalmente solicitadas stock options que tanto han dado que hablar y que tanto se han solicitado por la parte de los emprendedores; y, por supuesto, la regulación definitiva y eficaz del crowdfunding.

Por esta parte, y desde el punto de vista de la Asociación Española de Startups, se agradece el acuerdo llevado a cabo. Este, matiza Bernardo Navazo responsable de Public Affairs en la Asociación Española de Startups, es parecido al firmado por PSOE y Ciudadanos en febrero y "recogen medidas muy similares y encaminadas en la dirección de facilitar la transformación digital de nuestro país y fomentar el ecosistema de startups".

Está la forma, ahora falta el fondo

Como en toda promesa política o teoría, la intención es una cosa y la práctica es otra. Queda comprobar si, una vez se logre cerrar un Gobierno durante un tiempo amplio, las intenciones están del lado de estas propuestas políticas o si se quedan precisamente en eso, en bonitas propuestas.

Para los que entran, como para los que ya están, es fácil ponerse del lado de los emprendedores. ¿Quién no se iba a poner de su parte? Después de todo, es un gran grupo de posibles votantes, con capacidad de crear empleo, crecimiento económico e I+D. Sin embargo, la creación de fondos de inversión requiere de financiación pública, que ya se ha visto mermada en los últimos meses con el objetivo de cumplir los requisitos de déficit de la Unión Europea; y que lleva años de recortes continuados. La reforma fiscal para empresas y personas físicas también requiere de fondos y reformas de gran calado en una institución ya muy compleja de por sí. Y así con todos los puntos.

Como en todas las propuestas de este tipo y que hemos venido viendo desde hace meses estamos viendo el qué, pero en ningún momento se ha visto el cómo. La parte bonita se sigue presentando y la fea queda en el cajón.