The Walking Dead 6×14: debiste haberlos matado

The Walking Dead es cruel, todo en el ambiente juega con tus emociones y te embriaga con temor. No pasa un episodio, por más lento que sea, en el que no exista al menos una referencia a toda la muerte, horror y dolor que inundan ese mundo. Entonces cuando ya no puedes más, cuando estás cansado, te engañan con una ilusión de serenidad, con una mentira disfrazada de rutina, con una calma que a simple vista pronostica una tormenta, y tu sin querer y queriendo, crees por un segundo que todo estará bien, al menos solo hoy.

Hasta que no.

Adiós Denise

the walking dead 6x14

El personaje ya transpiraba olor a muerte desde que Daryl se empezara a encariñar con ella, pero en el momento que comenzó a dar un discurso alentador para que Rosita y él sacaran su cabeza de su propio trasero y apreciaran un poco más seguir siendo parte de la historia, ahí era obvio.

No tomó más de unos segundos entenderlo, antes de que la flecha lo confirmara. Fuiste la elegida, no tan importante como para dejarte morir al final de la temporada, no tan irrelevante como para que te olvidáramos 5 minutos después, algo barata tu muerte, quizás innecesaria para la trama, pero consistente. Esta mierda simplemente pasa.

Ni una lagrima, solo la confirmación que esperaban como consecuencia de su muerte: debiste haberlos matado.

¿Y ahora qué?

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Carol lo entiende, no puedes dejar testigos, no puedes tomar rehenes, matar o morir. Está cansada, ya no quiere tener que llenarse las manos de sangre para proteger a otros, prefiere desconectarse completamente y separar sus caminos. Ya lo hizo una vez, puede hacerlo de nuevo.

Algo ha muerto dentro de ella y la está consumiendo lentamente. Prefiere no amar a nadie más, no tener que luchar por mantenerlos vivos, no tener que acabar con unas vidas para conservar otras. Ha tenido que tomar esa decisión demasiadas veces.

¿A dónde irá?, ¿la volveremos a ver?

En un episodio que comenzó calmado, dado aires de que el polvo ya se había asentado, de que una rutina se establecía lentamente, una ligera sensación de seguridad. Alguien decide salir en busca de algo, y rápidamente todo se va al demonio. Otra tumba se cava, otro nombre en una larga lista. Esa es la verdadera rutina.

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