Los movimientos de Konami durante las últimas semanas han sido, cuanto menos, controvertidos. Y es que más allá de decisiones que puedan decepcionar a los usuarios y seguidores de la compañía, hablamos de movimientos que podrían llegar a comprometer el futuro de la misma en la industria del videojuego.

Cabe recordar que Konami es una compañía que se mueve en distintos modelos de negocio y, por sorprendente que parezca, podemos encontrar anime, gimnasios o tragaperras entre sus actividades empresariales. De hecho, en la división llamada Digital Entertainment no solo cabe todo lo relacionado con videojuegos si no que hay hueco para juegos de cartas y juguetes. Si uno atiende al último informe fiscal de la compañía, es esta división la que sigue reportando más beneficios a la compañía con lo que hablar de crisis es precipitado pero comprensible si atendemos a las decisiones recientes.

Konami: videojuegos, gimnasios, tragaperras...

Kojima

En el terreno de los videojuegos, las alarmas saltaron hace algo más de un mes, cuando nos encontrábamos con la posibilidad de que Hideo Kojima abandonara Konami al terminar el desarrollo de Metal Gear Solid V. Una fuente interna confirmaba que a raíz de las tiranteces entre el creativo y el estudio, desde Konami habrían tomado la decisión de rescindir el contrato tanto de Hideo Kojima como del resto de integrantes de Kojima Productions, unos 200 empleados, después de la publicación de MGS V: The Phantom Pain.

A la ruptura de relaciones con Hideo Kojima y la cancelación de Silent Hills se une la salida voluntaria de la bolsa de Nueva York.

Kojima lleva 29 años en Konami (como vicepresidente de Konami Computer Entertainment antes de fundar Kojima Productions) y ha sido el principal encargado, llevando a cabo labores de dirección, guión, diseño y producción, de títulos como Snatcher, Policenauts o la inmensa mayoría de títulos pertenecientes a la franquicia Metal Gear, siendo éstos uno de los últimos bastiones de calidad con los que cuenta Konami así como la IP más rentable de la marca en el mercado occidental.

Los videojuegos, guste o no, siguen siendo un negocio y las decisiones tomadas deben tener en cuenta el impacto económico que puedan conllevar; los costes de producción así como los tiempos de desarrollo son cada vez mayores y, por ende, el riesgo comercial crece con cada nueva producción. Es por ello que deshacerse de esta forma de la cabeza visible detrás de una de las marcas más reputadas de la compañía parece un movimiento autodestructivo.

Silent Hill y Metal Gear seguirán pese a la salida de Kojima

MGS V

El problema, más allá de la toma de decisiones, lo encontramos en la comunicación. Tras los rumores iniciales, desde Konami se tardó en exceso en confirmar o desmentir lo ocurrido y el comunicado publicado a tal fin no esclarecía lo ocurrido, limitándose a confirmar la búsqueda de nuevos empleados para futuras entregas de la saga Metal Gear, una de las señales que dejan patente que la compañía no tiene en mente abandonar la industria del videojuego.

La siguiente víctima de esta cadena de hostilidades parecía clara. Silent Hills, el proyecto en el que Guillermo del Toro e Hideo Kojima colaboraban estrechamente desde hace poco más de un año pasaría a estar en la cuerda floja si el creador de Snatcher abandonaba Konami, propietaria de la franquicia Silent Hill. Por desgracia, la cancelación del proyecto fue confirmada por la compañía durante el día de ayer. De nuevo, afirman tener interés en seguir con la franquicia a la vez que dan por terminada la colaboración con Kojima y Del Toro.

Silent Hills

Culpar a Konami de lo ocurrido sin conocer el motivo de los desencuentros con Kojima Y su equipo de producción no sería justo pero, desde la distancia, parece claro que lo lógico hubiera sido intentar reconducir la situación y seguir contando con el potencial creativo de Kojima Productions. Con la marca Metal Gear debilitada tras su marcha después del lanzamiento de MGS V y la cancelación de Silent Hills, el calendario próximo de la compañía solo incluye una nueva entrega de Pro Evolution Soccer, franquicia que sigue lejos del nivel de calidad y ventas cosechado por la competencia y cuyo máximo responsable en Europa, John Murphy, abandonó el estudio hace unos meses.

Debido a su amplio catálogo de franquicias, Konami podría echar mano de joyas de antaño para recuperar la reputación perdida

Por otro lado, que el intento de revitalizar una franquicia con un enorme potencial como Castlevania concluyera con Lords of Shadow 2 (desarrollada fuera de Japón, a cargo del estudio español Mercury Steam), una entrega francamente mejorable y castigada por crítica y público, no hace más que agravar el estado actual de la división de videojuegos de la compañía. Cabe recalcar que Konami es propietaria de múltiples IP del nivel de Contra o Gradius que, con un buen trabajo de puesta al día, podrían revitalizar la marca y llevarla de nuevo a la primera fila de una industria japonesa que parece estar quedándose atrás.

Pro Evolution Soccer sigue siendo una sombra de lo que fue

PES 2015

El último movimiento conocido de la compañía, también motivo de polémica, ha sido el del abandono voluntario del mercado de valores de Nueva York (The New York Stock Exchange) alegando que el 99,71% de las operaciones bursátiles de la compañía en 2014 tuvieron lugar en los mercados japonés e inglés.

Por todo esto, la sensación que queda tras los acontecimientos recientes es la de que pese a su envergadura y trayectoria, Konami es una compañía dando pasos de ciego, desorientada y sin saber cómo reaccionar a todo aquello que ocurre a su alrededor. Si, además, esto viene de la mano de un catálogo exento de novedades, el futuro próximo no parece demasiado halagüeño. ¿Veremos nuevos movimientos de Konami con motivo del E3 o el Tokyo Game Show? Habrá que estar atentos.

👇 Más en Hipertextual