Uno de los fenómenos sociales más importantes que ha traído la crisis económica es la explosión de la "Economía Colaborativa". ¿Por qué emplear recursos en tareas y necesidades que pueden repartirlos y optimizarlos enormemente? Su máximo valedor en España y en otros países es BlaBlaCar, la evolución legal y adaptada a nuestros días del famoso autostop. BlaBlaCar no para de crecer gracias a inversiones y según Europa Press llega a México tras adquirir la empresa Rides, convirtiéndose en el decimonoveno mercado en el que la compañía francesa opera.

El problema con BlaBlaCar suele ser de regulación, pues las compañías de transporte hacen presión a los organismos reguladores para poner trabas, aunque de momento en España la actividad de los usuarios es totalmente legal, ya que se trata del uso de coche privado para transporte puntual, que está amparado. En México es un servicio que seguro que se agradece mucho, dada la peor dotación de infraestructura de carreteras y empresas de transporte del país, aunque probablemente se pongan en duda aspectos como el mencionado y el de la seguridad. Además, el incremento del precio de los combustibles en un 72% en tan sólo 5 años ha propiciado que Rides haya crecido rápidamente en las 14 grandes ciudades del país, y de ahí el interés de los franceses en ella.

Personalmente, soy usuario de BlaBlaCar, y la manera en que funciona su servicio, y sobre todo sus usuarios, ha hecho que cambie para siempre mi rutina de transporte, hasta el punto de que desde hace dos años no he utilizado un autobús en mi ruta más común. Que llegue a México es una grandísima noticia para la gente que no sólo quiere ahorrar, sino que quiere compartir experiencias.