Hace bastante tiempo que se viene hablando de India y el interés que tienen sus servicios de inteligencia en monitorizar todo lo que pasa por la red. Tras el rifirrafe con RIM (para acceder a sus servidores) y solicitar a empresas como Google, Facebook o Skype acceso a los datos que intercambian los usuarios para monitorizar cualquier indicio de actividad delictiva o terrorista, la Oficina de Inteligencia del país le ha pedido al Departamento de Telecomunicaciones que inste a los ISP a que pongan los medios oportunos para poder monitorizar y reconstruir la navegación que realizan los usuarios, especialmente en aquellos servicios que usen recursos de YouTube, Facebook o Twitter.

India, que se está planteando crear una agencia dedicada en exclusiva a monitorizar páginas web y redes sociales en busca de supuestas actividades terroristas o delictivas, parece dispuesta a no perder un ápice de lo que pasa en la red y quiere "convertir en cómplices" a cualquiera de los eslabones de la cadena que intervienen durante la navegación de un usuario. Si bien a empresas como Facebook o Skype no les hizo mucha gracia este tipo de peticiones, el Gobierno ha decidido que "los puentes" que unen usuarios y servicios sean los encargados de recopilar la información y si bien ya cumplían con este requisito, ahora quiere que den algo más de sí.

Con este planteamiento tan orwelliano, el gobierno le ha pedido a los ISPs que mejoren sus sistemas de monitorización porque la calidad de los datos capturados actualmente no es buena y, por tanto, no es posible reconstruir la navegación que realizan los usuarios, especialmente en sitios web catalogados por el gobierno como "tecnología web 2.0" donde enmarcan servicios como Facebook, Twitter, YouTube o Picasa (que son los sitios web donde encuentran más problemas a la hora de recomponer los datos de la navegación de los usuarios).

Como es de esperar, esta "actualización de software" corre a cargo de los ISPs del país dentro de las condiciones de operación que tienen estipulados (donde se recoge que deben contar con este tipo de recursos) pero, personalmente, creo que es un abuso y una invasión de la privacidad de los usuarios. Para la India, el intercambio de información en las redes sociales es una vía más para que los delincuentes se organicen o contacten, por tanto, para actuar de manera preventiva requieren el acceso pero, ¿qué ocurre con el resto de usuarios que intercambian datos de manera personal? ¿quién preserva sus derechos?

Parece que, en principio, el usuario está algo desprotegido ante esta situación que, seguramente, aumentará de escala si realmente el país logra poner en marcha el centro de monitorización (teóricamente para ahorrarles el trabajo y la inversión a los ISP).