La cantidad de usos que la gente le está dando a Kinect, además de su propósito original: controlar juegos, me asombra. Lo que mostraba Alan el otro día de la invisibilidad es impresionante. Hoy les traigo algo bastante divertido, la posibilida de tener un piano virtual donde queramos, desde un escritorio, hasta una sala:

Me imagino que varios de ustedes recordaron inmediatamente la famosa escena de Big en la que Tom Hanks salta feliz en el enrome piano de la juguetería FAO Schwarz de Nueva York en la cual se inspiraron estos muchachos para demostrar las posibilidades de este teclado. Con este hack al Kinect, ya no hace falta viajar para recrearla, sólo necesitamos el Keyboard Anywhere que desarrollaron gracias a OpenKinect usando Python.

Me pregunto cuán práctico será esto más allá de la diversión, no creo que practicar sin teclado visible sea muy cómodo para un pianista, después de todo si bien Kinect detecta donde estamos para registrar nuestros movimientos, no sé cuan preciso será en cuanto a al intensidad, un detalle muy importante en cuanto a tocar el piano respecta. Aunque para practicar la digitación podría ser útil si no tenemos un piano cerca.

Me parece genial ver como una tecnología innovadora como lo es Kinect está siendo aprovechada por los usuarios de maneras diferentes y creativas, y sin dudas la decisión de Microsoft de no ponerse en contra de los "usos alternativos" que manipulen su producto es un paso adelante. ¡Y yo que sigo sin tener mucho espacio en casa para tener mi Kinect!

Vía: Engadget