Semanas atrás LG nos envió un par de teléfonos móviles LG KG800 «Chocolate» para que lo reseñemos. Si estás interesado en ver las funciones y la impecable estética del aparato (probablemente el teléfono más bonito que he tenido en mis manos) puedes ver la reseña en video en Gizmología.

Aquí nos centraremos en el uso, suena obvio pero poco se ha hablado al respecto; desde que tengo el teléfono en mis manos y que lo he estado usando me he preguntado constantemente: si no me lo hubieran enviado, ¿me lo hubiera comprado? -- a dicha pregunta no hay una respuesta concreta, todo depende de qué tipo de cosas buscas en un teléfono móvil.

Desde el punto de vista utilitario (es decir, los elementos que más usas del teléfono) lo que más llama la atención es la pantalla que se desliza hacia arriba o hacia abajo para mostrar el teclado. Me parece que este es el primer slide phone que funciona bien, no es muy duro y no es muy suave, tanto al abrirlo como al cerrarlo se siente como si fueran dos imanes atrayéndose; lo segundo más llamativo en este sentido son los botones sensibles al tacto de un intenso color rojo que al usarlos me recordaron al botón de arranque del Cube de Apple.

Los botones están para cumplir las funciones básicas del teléfono, desplazarte por los menús, hacer una llamada y aceptar comandos por medio de un grande y central botón que dice OK. Me encanta cómo LG solucionó desde el punto de vista de la usabilidad la navegación entre funciones del teléfono, mientras muchos usaban una especie de mini-joystick (como el W800i), los botones resultan más fáciles de usar, son grandes, claros y obvios.

Esto contrasta con el tamaño de las teclas numéricas, que son pequeñas y a veces incómodas. Me desesperó un poquito escribir mensajes de texto ya que las teclas no tienen una separación fisicamente obvia; para defensa de LG, estoy muy acostumbrado al teclado de los BlackBerry (que son lo mejor que hay en este aspecto).

Funciones telefónicas

Por muy gadget, muy fashion y muy cool que el KG800 sea, es al final de cuentas un teléfono y como tal lo hace muy bien:

El micrófono del celular es excelente, la recepción también lo es, tuve señal en lugares que con otros teléfonos no. Al marcar, los números aparecen en la pantalla grandes y claros. El manejo de la libreta de direcciones es normal y lo suficientemente fácil para buscar un contacto o agregarlo.

El teclado numérico se bloquea a los pocos segundos de contestar una llamada para no presionar una tecla accidentalmente con la cara lo cual es bueno y malo al mismo tiempo, es molesto cuando toca acceder a menús de voz (por ejemplo cuando llamas a tu banco). Si necesitas desbloquear el teclado durante una llamada debes de presionar cualquiera de los dos botones de volumen dos veces seguidas, lo cual no es obvio y tuve que buscarlo en el manual de uso.

Tampoco me gustó que no hay forma de contestar una llamada sin deslizar la pantalla hacia arriba, o al menos no encontré una opción en la configuración para hacerlo. Con un manos libres Bluetooth sí es posible pero eso es otra historia. El pequeño botón de finalizar llamada escondido en la parte lateral del aparato es un grave error de diseño porque no es nada obvio.

La batería no dura lo que promete, pero eso es normal. Sugiero desactivar la mayoría de los sonidos que hace el teléfono (al deslizar la pantalla por ejemplo) ya que ahorrarás mucha batería. Me dio gusto poder cargar el teléfono desde el puerto USB, sobre todo considerando que el cargador eléctrico con el que vino el teléfono es de patas redondas, y en México se usan patas planas.

Multimedia

Las funciones multimedia del teléfono no están al mismo nivel de su increible aspecto. La cámara de 1.3 megapixeles no es suficiente para competir con teléfonos disponibles en el mercado anteriormente --y de precio similar-- como el W810 de Sony Ericsson. Las fotos no tienen la mejor calidad del mundo, aunque se agradece la inclusión del flash. La función de fotografía tarda en funcionar entre 4 y 5 segundos, después de tomar una foto tienes que esperar unos 2 o 3 segundos más para que se guarde en memoria y puedas tomar otra. Lo más extraño es que el menú para guardar, enviar, o eliminar fotos es muy lento, pero sólo pasa ahí.

También puedes escuchar música con el pero no tiene mucho sentido ya que el KG800 tiene apenas 128MB de memoria, una decisión que simplemente no entiendo. Tampoco incluye radio FM, una característica que cualquier otro teléfono multimedia decente tiene (y bastante útil cuando la pila está baja, pero quieres escuchar algo.

Si conectas el teléfono vía USB a una computadora, esta lo detecta como un dispositivo de almacenamiento, como si fuera un llavero USB, una gran idea.

Conclusiones

El LG KG800 es un excelente teléfono, pero no está listo para reemplazar cámaras digitales o iPods, lo cual es una pena considerando que cuesta entre 450 y 500 dólares dependiendo del país donde lo adquieras. El comprarlo o no radica en la importancia que le das al aspecto físico de un teléfono combinado con lo que quieres hacer con él. Si vas a tomar muchas fotos o planeas usar un solo aparato para hacer llamadas y escuchar música te sugiero que busques otro modelo.

Por otro lado, si eres una persona que habla mucho por teléfono, el KG800 es una excelente opción por la calidad de audio, la excelente recepción el tamaño (ni muy chico ni muy grande), su muy reducido peso y sencillez de uso.