La realidad supera a la ficción: A Adrian Smith, que maneja una tienda de Apple en Nottingham, le fue robado su iPod que había dejado en su carro. Una semana más tarde nada más y nada menos que el ladrón entro a la tienda con el iPod robado y le pidió a Smith que le asesore con cables para el reproductor, pero el reconoció su iPod inmediátamente, le dijo al ladrón que tenía que probar diferentes cables. Al conectarlo vía firewire a una Mac, este apareció en el escritorio con el nombre "Adrian's iPod". Había que hacer algo.

De manera inteligente, Smith le dijo al posible ladrón que tenía que revisar con más detalle el aparato, y mientras uno de los vendedores de la tienda seguía lo mantenía en conversación Adrian Smith llamó a la policía y dio una descripción del supuesto ladrón.

La policía decidió actuar inmediatamente y aprehender al ladrón en la tienda. Increible.

(Vía TUAW)