Nadie quiere ver vídeos pixelados. Y menos si estás pagando por verlos. Sin embargo, es lo que ocurre en ocasiones con Netflix. En este caso, además, hay más motivo para exigir la perfección, pues, para obtener la máxima calidad de vídeo (4K), tienes que contratar una cuenta más cara.

Ante esta situación existen dos opciones: dejarlo pasar y confiar en que todo funcionará como se espera por sí mismo o, como te vamos a explicar en este vídeo, realizar ciertos cambios y comprobaciones para estar tranquilo de que siempre vas a obtener la mejor calidad de vídeo posible en Netflix.

Por descontado, para ver Netflix en alta definición (HD) y/o en Ultra HD 4K, deberás contar con un televisor compatible con dichas resoluciones. O, en su defecto, un smartphone o PC.

En segundo lugar, tu conexión a internet deberá ser suficiente. Netflix recomienda un mínimo de 15 Mbps para ver contenido en Ultra HD 4K, 5 Mbps para FHD (1080p) y 3 Mbps para 720p.

También cabe recordar que, para ver contenido HD, necesitas una cuenta Netflix Estándar (la modalidad intermedia). Y para ver contenido en UHD 4K, en cambio, necesitarías una cuenta Netflix Premium (la más cara). Esta última variante también abre la puerta a los contenidos en HDR como al sonido Dolby Atmos, aunque para disfrutar de estas dos opciones, evidentemente, necesitarás de equipos compatibles.

Cómo forzar a Netflix a reproducir siempre la mejor calidad de imagen

Ya hemos comprobado que tenemos un dispositivo que puede reproducir Netflix en HD y/o UHD 4K. También sabemos que nuestra conexión a internet tiene un ancho de banda suficiente. Ahora, ya solo nos queda preguntarle a Netflix para que haga su parte.

Por defecto, Netflix adapta automáticamente la calidad del vídeo a la velocidad o ancho de banda disponibles. Ocurre lo mismo con YouTube y otras plataformas de vídeo. Se suele primar una reproducción sin interrupciones por encima de la calidad del vídeo.

El problema es que, en ocasiones, puede que no nos importe pausar la reproducción temporalmente para facilitar la carga del contenido en la mejor calidad posible. O, simplemente, el sistema no funciona como se espera y, pese a poder hacer streaming en una calidad superior, se queda "anclado" en una resolución inferior.

Por suerte, esto tiene solución. Para ello tendremos que ir a Netflix, en su aplicación oficial para smartphones y/o tabletas o en su versión web. Si haces el cambio en un dispositivo, afectará al resto de ellos, ya que el cambio estará ligado a tu cuenta de usuario.

Puedes cambiar la calidad de vídeo de Netflix para cada perfil

Vía web, entramos en Netflix, vamos a nuestro perfil, entramos en Cuenta y bajamos hasta nuestro perfil, representado por nuestro avatar. Pulsamos en el desplegable de la derecha y veremos varias opciones. A nosotros nos interesa la que dice Configuración de reproducción. Pulsa en Cambiar.

En la nueva ventana veremos la opción Uso de datos por pantalla. Por defecto vemos que es Automático. Es decir: la calidad de vídeo se adaptará al ancho de banda disponible. O a la resolución que admita la pantalla. O, en el caso de dispositivos móviles, a los datos disponibles. Si queremos la mejor calidad de vídeo disponible para cada vídeo del catálogo de Netflix, deberemos marcar la opción Alto y, finalmente, pulsar en Guardar.

Cuidado con los datos desde el móvil

Si se trata de disfrutar de Netflix en el televisor o en tu ordenador o consola de videojuegos, no hace falta que sigas leyendo. Sin embargo, la cosa cambia si lo que quieres es ver Netflix con la mejor calidad en tu smartphone o tableta. Aquí entra otro elemento en la ecuación: los datos móviles disponibles. Es decir, a más calidad de vídeo, más datos consumirás. Así que, si reproduces Netflix en un smartphone empleando 4G o 5G y eliges la calidad más alta, tus datos se resentirán. Salvo que tengas un plan de datos móviles ilimitados.

Para hacernos una idea, Netflix nos da unos datos útiles para tenerlos como referencia:

  • Con la calidad de vídeo y audio básica (Bajo), se consumen 0,3 GB por hora.
  • En calidad estándar, resolución SD, el consumo asciende a 0,7 GB por hora.
  • El consumo sube a 3 GB cada hora por vídeo HD.
  • En caso de optar por la resolución Ultra HD 4K, la cifra asciende hasta 7 GB por cada hora de vídeo.

Una posible solución para no quedarte sin esos datos móviles consiste en descargar el contenido previamente. No todo el catálogo de Netflix admite esta opción, pero te será de gran utilidad si viajas o estás en un lugar sin cobertura Wi-Fi y/o quieres ver una serie o película con la máxima calidad de vídeo que ofrece Netflix. Cuando vayas a una serie o película, dentro del catálogo, verás el icono de descarga en la página de descripción.

Para luego reproducir ese contenido sin conexión, tendrás que entrar en la aplicación y pulsar en Descargas o Mis descargas. Ten en cuenta que las descargas están asociadas al dispositivo pero puedes verlas desde cualquier cuenta. Una vez hayas visto ese contenido, puedes borrarlo pulsando en Editar > Eliminar.

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