Windows 11 lleva poco más de medio año entre nosotros, y su porcentaje de adopción aún parece estar muy lejos del anhelado por Microsoft. Pero lo verdaderamente llamativo es que ni siquiera la corporación de Redmond ha podido actualizar todos los ordenadores de sus empleados a su más reciente sistema operativo.

Según dio a conocer la empresa, fueron capaces de actualizar 190.000 de sus equipos a Windows 11. De acuerdo con Microsoft, el procedimiento fue exitoso en el 99% de los casos, siendo una de las actualizaciones más fluidas que ha afrontado la compañía. Sin embargo, un porcentaje no especificado de los PC utilizados por los trabajadores de la compañía aún no ha podido adoptar el nuevo software. ¿Por qué? Por los ridículos requisitos de hardware que tantos dolores de cabeza también le han provocado al público.

"Windows 11 tiene requisitos de hardware específicos y un porcentaje de nuestros ordenadores no se actualizó. Los empleados con estos dispositivos seguirán ejecutando Windows 10 en paralelo y obtendrán uno con Windows 11 en la próxima actualización de sus equipos", explicaron desde la compañía.

Que Microsoft aún no haya actualizado la totalidad de los ordenadores de sus empleados, habiendo pasado ya unos cuantos meses desde el lanzamiento de Windows 11 es, cuanto menos, peculiar. Y podría significar que ni siquiera en Redmond tuvieron en cuenta el impacto de las restricciones al hardware con soporte oficial para ejecutarlo.

Recordemos que el sistema operativo sería solamente compatible con ordenadores que tuviesen TPM 2.0 y Secure Boot activado, además de procesadores con no más de cinco años de antigüedad. Esto generó una avalancha de críticas entre los usuarios, pues muchos consideraban tener equipos más antiguos con especificaciones más que suficientes para instalar Windows 11.

Esto llevó a Microsoft a flexibilizar algunas de las medidas, aunque sin librarse del todo de esa segmentación.

La adopción de Windows 11 sería más lenta de lo esperada

Crédito: Microsoft

No olvidemos que la actualización a Windows 11 es gratuita para usuarios de Windows 10 con PC compatibles. En el caso de equipos nuevos o lanzados en los últimos años, el proceso de instalación se encuentra bastante automatizado; no obstante, en otros casos debe realizarse de forma manual.

Otros datos que también han resultado llamativos exponen que la adopción general del más reciente sistema de Microsoft sería más lenta de lo esperado. Según estadísticas publicadas por AdDuplex a fines de marzo, del total de ordenadores en el mundo con Windows 10 y Windows 11, solo el 19,4% ejecutaba el segundo. Esto significaba un crecimiento de apenas el 0,1% en comparación con el mes anterior.

También es una realidad que muchos usuarios suelen dejar pasar un tiempo considerable antes de cambiar de sistema operativo. Windows 10 ha probado ser una opción tremendamente popular, estable y bien mantenida; y que cuente con soporte hasta 2025 para las versiones Home y Pro es un dato no menor para quienes prefieren no cambiar de entorno.

Y a esto debemos sumarle que el estreno de Windows 11 no ha sido sencillo en algunos equipos. No olvidemos que el software llegó con graves problemas de rendimiento a los PC con procesadores de AMD, y también salieron a la luz inconvenientes de performance en ordenadores con discos de estado sólido (SSD).

Es lógico pensar que, a medida que Windows 11 madure, más usuarios se animarán a dar el salto en sus ordenadores. Al fin y al cabo, el SO está llamado a ser una pieza clave para el futuro de Microsoft.