El plan B de Elon Musk está en marcha. El magnate presentó a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) que ya aseguró el financiamiento para comprar de Twitter. En ella, Musk indica que varios bancos se comprometieron a proporcionar el dinero necesario para cerrar la operación.

De acuerdo con el documento de la SEC, los 46.500 millones de dólares requeridos para comprar Twitter se dividen de la siguiente manera:

  • 13.000 millones provenientes de una carta compromiso de deuda con Morgan Stanley.
  • 12.500 millones provenientes de una carta compromiso de préstamo de Morgan Stanley y otras instituciones financieras
  • 21.000 millones en financiación de capital

Tal como se había reportado anteriormente, para materializar su nuevo capricho, el CEO de Tesla y SpaceX está dispuesto a cubrir casi la mitad de la compra poniendo de su dinero. El problema es que los préstamos de Morgan Stanley le generarán una deuda considerable en intereses.

En pocas palabras, Elon Musk pagaría casi 1.000 millones de dólares cada año por ser dueño de Twitter.

Las cartas compromiso enviadas a la SEC como parte de la declaración establecen las condiciones de cada préstamo. Para los 13.000 millones que facilitará Morgan Stanley, Elon Musk deberá pagar 960 millones de dólares por concepto de intereses cada año.

El préstamo de 12.500 millones está garantizado por las acciones de Tesla que posee el magnate. Para conseguirlo, Elon Musk deberá publicar 62.500 millones en activos, equivalente a un tercio de su participación en la empresa. Bloomberg indica que si las acciones de Tesla caen por debajo de los 560 dólares por unidad, Musk tendrá que depositar una garantía adicional en efectivo o devolver parte del préstamo.

Elon Musk ya mueve sus fichas para comprar Twitter

Imagen: FREDERIC J. BROWN / AFP / Getty Images.

Pese a que Elon Musk no ha notificado a la SEC sobre una oferta pública, el billonario está moviendo sus fichas y ya dio el primer paso en su cruzada por tener una red social donde impere "la libertad de expresión". La junta de Twitter ya activó la píldora envenenada como un mecanismo de defensa para evitar que adquiera el 91% de las acciones que le hacen falta.

Elon Musk asegura que Twitter tiene un potencial extraordinario y lo va a desbloquear, para ello la red social debe dejar de cotizar en la bolsa para realizar los cambios necesarios. Su propuesta de comprar el 100% de la compañía por 54,20 dólares por acción no ha sido bien vista por la junta y algunos accionistas.

Fuera de Jack Dorsey, la junta no posee una participación significativa en la empresa y algunos han acusado que está operando en contra de los intereses de los accionistas. Elon Musk ya confirmó que si compra Twitter, el primer cambio será disolver el consejo de administración para ahorrarse unos 3 millones de dólares por año.

El siguiente capítulo de esta telenovela está por ocurrir y el balón ya está en la cancha de Twitter. La junta podría convencer a sus accionistas de no venderla a Elon Musk a cambio de un crecimiento considerable. También existe la posibilidad de que Salesforce, Disney u otro comprador aparezca y consiga la aprobación.

Lo más probable es que Elon se salga con la suya y compre Twitter, de un modo u otro.