Estados Unidos ha dado el primer paso para establecer un plan exhaustivo dedicado a estudiar los riesgos y beneficios de las criptomonedas. Por ello, el presidente Joe Biden firmó hoy una orden ejecutiva que no solo establece los lineamientos que deberán seguir las distintas agencias gubernamentales involucradas, sino que también le da un espaldarazo a la posible creación de un dólar digital.

En principio, lo que la administración estadounidense propone es una formalidad. Lo que la orden ejecutiva en cuestión establece no cambiará en absoluto el funcionamiento actual del mercado de las criptomonedas (sea centralizado o descentralizado), ni tampoco lo hará en el futuro inmediato. Pero sí estipula una mirada uniforme hacia una temática cada vez más relevante para el común de las personas.

Además, es la primera vez que Estados Unidos reconoce a través de su administración que las criptomonedas han ganado un importante valor en la economía de sus ciudadanos. "El ascenso de los activos digitales crea una oportunidad para reforzar el liderazgo estadounidense en el sistema financiero global y en la frontera tecnológica, pero también tiene implicaciones sustanciales para la protección del consumidor, la estabilidad financiera, la seguridad nacional y el riesgo climático", indicaron.

Es una realidad que, como también sucede en otros países, dentro del arco político norteamericano la postura en relación a los criptoactivos se encuentra dividida. Si bien algunas regiones del país son amigables con el ecosistema —Kentucky, por ejemplo, se ha convertido en el "paraíso" de los mineros de Bitcoin—, la visión general sobre las criptomonedas nunca ha sido demasiado positiva. Pero volveremos sobre esto último más adelante.

La orden ejecutiva firmada por Biden establece seis ejes primordiales para la nueva política nacional dedicada a los activos digitales. Los mismos se proponen proteger tanto a usuarios e inversores como a la estabilidad financiera estadounidense y del resto del mundo; también ponen el ojo sobre cómo atacar el uso de las criptomonedas para financiar actividades ilícitas. Por otra parte se habla de la inclusión financiera y el enfoque hacia la innovación responsable; y, como no podía ser de otra manera, se menciona la misión de que Estados Unidos mantenga el liderazgo del sistema financiero mundial, haciendo énfasis en la tecnología y la competitividad económica.

Antes de 'regular' las criptomonedas, Estados Unidos debe preocuparse por saber qué son

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Al leer los lineamientos que plantea el documento firmado por Joe Biden, queda claro que esto es parte de un esfuerzo regulatorio de Estados Unidos. Pero podríamos decir que esta vez trata de hacerlo "por las buenas". Es que en los últimos años hemos visto a muchísimos funcionarios norteamericanos hablando sobre cómo era necesario regular las criptomonedas para evitar que se las utilice para lavar dinero proveniente del tráfico de drogas y el terrorismo, entre muchos otros "usos malos" que representaban una amenaza.

Sin ir más lejos, cuando se desató la guerra entre Rusia y Ucrania, algunos políticos aseguraban que era necesario regular el mercado cripto porque le permitiría a Vladimir Putin evadir las sanciones económicas internacionales. Y al mismo tiempo celebraban las donaciones en BTC, ETH y USDT al gobierno ucraniano para afrontar la invasión. Situaciones de este tipo ponen en evidencia un desconocimiento absoluto sobre qué proponen las criptomonedas, el blockchain y la descentralización.

Como ya hemos dicho en otras oportunidades, la resistencia tecnológica a la regulación es el brutal cambio de paradigma que proponen Bitcoin, Ethereum y el resto de los activos digitales. Esto no quiere decir que lo que ahora persigue Estados Unidos sea en vano, ni tampoco que se vaya a convertir en El Salvador de la noche a la mañana. Se trata de encontrar matices. Después de todo, hasta aquí ninguna administración estadounidense había demostrado un interés real por saber siquiera en qué consisten las criptomonedas.

Por ello no sorprende que esta nueva iniciativa para analizar los riesgos y beneficios de los activos digitales sea vista con cierto optimismo, incluso dentro del mismo ambiente cripto. Faryar Shirzad, CPO de Coinbase, una de las plataformas de intercambio de criptomonedas más importantes del mundo, dio el visto bueno a este acercamiento que propone el gobierno de Joe Biden. "La Casa Blanca parece comprender y aceptar el potencial de transformación de la tecnología de activos digitales y la importancia de mantener el liderazgo estadounidense", indicó; y agregó: "A medida que las agencias den el siguiente paso en el estudio de las múltiples dimensiones de la criptoeconomía, esperamos que lo hagan con miras a establecer una regulación clara para la industria y el público estadounidense".

Que el término "regulación" es tremendamente abarcativo, no es novedad y por eso hay que ver cuáles son las acciones reales que Estados Unidos planifica para el largo plazo. Está claro que ningún país puede establecer leyes que prohíban o limiten el alcance de Bitcoin, Ethereum y demás criptoactivos. Sí pueden imponer restricciones al mercado centralizado de criptomonedas —los exchanges—, pero no al comercio de persona a persona. Pero estudiar por qué el público se inclina cada vez más por los criptoactivos podría ayudar a las agencias federales estadounidenses a entender cómo se busca escapar de los efectos de inflación, o por qué se trata de encontrar un sistema financiero alternativo a la banca tradicional.

El empujón que le faltaba al 'dólar digital'

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La orden ejecutiva firmada por Joe Biden también abre formalmente el camino a la exploración de un dólar digital. Un dato interesante es que se hace mención a tratar la investigación y el posible desarrollo del mismo con "urgencia". Esto no significa que su creación ya esté confirmada, pero sí que existe un interés manifiesto por conseguir que el vea la luz.

Por ello, el gobierno de Estados Unidos evaluará tanto la infraestructura tecnológica como las necesidades de capacidad para su implementación. Vale mencionar, de todos modos, que la idea detrás de un dólar digital no es necesariamente nueva; de hecho, la Reserva Federal ya se encuentra estudiando su factibilidad, y ahora ha recibido un espaldarazo de las autoridades para continuar ese camino.

De acuerdo con un documento lanzado recientemente por la Fed, la existencia de un dólar digital permitiría transferir dinero con mayor rapidez y sería más accesible que el sistema bancario convencional. Además, la orden ejecutiva también pone el foco en contemplar la experimentación en múltiples países, tomando en cuenta que el dólar se utiliza como reserva de valor en muchas partes del mundo.

Esta iniciativa no sorprende, en especial si se tiene en cuenta la creciente popularidad de las stablecoins. La oferta de criptomonedas estables es cada vez mayor, y ya hemos hablado de cómo en países como Argentina se las utiliza para escapar de la inflación, la devaluación y los controles cambiarios.

Pero también es una realidad que se trata de un gran negocio que se ha generado en torno al valor del dólar, y que mueve millones alrededor del mundo. En el siguiente vídeo, Pablo Sabbatella, un especialista en criptomonedas y finanzas descentralizadas, lo explica usando a USDT y USDC como ejemplos.

Así, no es ilógico pensar que Estados Unidos también vea al dólar digital como un instrumento para tratar de ganar una parte de ese mercado, o como una herramienta que permita un mayor escrutinio sobre las reservas de empresas como Tether (Bitfinex), Circle y Coinbase.

El otro aspecto a considerar es que la Casa Blanca está entrando bastante tarde al ámbito de las monedas digitales potenciadas por Bancos Centrales. Al fin y al cabo, China lleva más de un lustro experimentando con el yuan digital, mientras que también existen planes similares con el Euro y la Libra esterlina.

El plan estadounidense tiene potencial

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El anuncio de Estados Unidos ha impactado positivamente en el mercado de las criptomonedas, con marcados incrementos en los precios. Así, al momento de escribir este artículo, Bitcoin registraba una suba de casi el 9% en comparación a las últimas 24 horas y superaba nuevamente los 42 mil dólares, y la tendencia se repetía en prácticamente todos los criptoactivos.

Esto se debe a que es la primera vez que el gobierno estadounidense ha reconocido que detrás de los activos digitales existe un valor legítimo, independientemente de la especulación o la volatilidad.

Como dijimos al comienzo, el plan que propone Joe Biden no busca generar un impacto inmediato sino unificar la visión que las distintas agencias deben tener sobre este tema. De allí en adelante, qué tan exitoso sea el mismo dependerá de múltiples factores; entre tantos, entender que la tecnología que potencia a las criptomonedas no tiene ideología ni elige bandos: es la misma para todos, sin restricciones, y nadie debe pedir permiso para utilizarla.