A menos que hayas vivido bajo una piedra, ya lo sabes. Netflix tiene un nuevo éxito que celebrar y uno que tiene la audacia de combinar varios géneros a la vez. Estamos muertos, la más reciente historia de las series de zombis de la plataforma, sorprendió a la audiencia y durante el fin de semana se convirtió en un suceso. No solamente por su inteligente manera de narrar el habitual tropo de la catástrofe apocalíptica con zombis de por medio. También por su peculiar punto de vista al centrar su atención en un colegio de secundaria repleto de alumnos. El resultado es una historia frenética, dura y angustiosa que ha sorprendido por su efectividad. 

Pero además, Estamos muertos explora varios puntos esenciales de la temática zombi. Por un lado, muestra que el pernicioso punto de partida habitual de la infección, puede ser más que un accidente eventual. Al otro extremo, que el uso inteligente y bien construido de un discurso visual ágil, puede brindar un nuevo punto de vista del género. Entre ambas cosas, la serie de Netflix logra además tocar todo tipo de temas inquietantes y sensibles. Desde el bullying, el acoso, el abuso, el miedo y los lazos familiares hasta el terror en estado puro. Estamos muertos es un experimento afortunado con prodigiosos resultados.

Pero por supuesto, no es la única opción sobre temática zombi de la plataforma. De hecho, durante los últimos años Netflix acumuló contenido sobre el género de estupenda calidad. Varias de las mejores series producidas en los últimos años que reformulan la idea sobre el monstruo a nivel por completo nuevo. Si Estamos muertos te dejó impaciente por más historias sobre la supervivencia a una violenta infección de no muertos, esta lista es para ti. 

Betaal (1 temporada)

Con su aire inquietante y oscuro, esta producción de la India reinventa las series de zombis desde la noción de lo mitológico y lo mágico. También crea un extrañísimo recorrido a través de varios temas poco frecuentes en el género de terror. 

Desde el colonialismo hasta la exclusión, la exploración antropológica y el zombi convertido en símbolo del miedo atávico. La serie es un compendio de buenas decisiones narrativas, que además sostiene una historia singular y adictiva. 

Sweet Home (1 temporada)

De nuevo, el apocalipsis está a punto de llegar en otras series de zombis. Pero en esta ocasión, la historia de Sweet Home está más interesada en los héroes que en los monstruos. Y la decisión es la correcta. La serie de zombis enfoca su atención en Cha Hyun-soo (Song Kang), un estudiante de secundaria que deberá sobrevivir a un cataclismo impensable. 

Hacerlo además, en las peores condiciones y en medio de la circunstancia de ayudar a los que le rodean a sobrevivir. Se trata de una premisa que insiste en la versión del héroe en medio de una situación insostenible. Y con zombis, claro.

iZombie (5 temporadas) 

Con cinco temporadas a cuestas, la historia de la estudiante de medicina que se convierte en zombi se ha convertido en un clásico. A eso hay que añadir el hecho de la forma en que la serie ha madurado y se ha vuelto cada vez más inteligente. 

Se trata de un experimento arriesgado que además elabora la idea de las series de zombis desde su supervivencia. La condición aleja a sus personajes de la temática habitual de huir para evitar ser asesinado y lo transforma en algo más complejo. 

Santa Clarita Diet (3 temporadas)

Hay un par de razones para convencerte de disfrutar ahora mismo de las temporadas completas de la serie. Drew Barrymore haciendo uno de sus papeles más extraños, irónicos y divertidos. Drew Barrymore haciendo reír a la audiencia con un trozo de carne fresca en la boca. Y como si todo lo anterior no fuera suficiente: Drew Barrymore protagonizando una serie subversiva, singular e hilarante de terror. 

A pesar de haber sido cancelada, la serie de zombis continúa siendo una de las grandes rarezas que vale la pena revisar en el catálogo de Netflix. Después de todo, se trata de la subversión del género de comedia doméstica, con sangre y decapitaciones de por medio. ¿Qué más se puede pedir? 

Reality Z (1 temporada)

Extraña, con una calidad un tanto dudosa, pero con grandes momentos para el recuerdo. Esta serie es una especie de sátira involuntaria al género de zombis. Y aunque en realidad, pudiera ser mejor (hay grandes problemas de guion y puesta en escena), se agradece su entusiasmo por analizar varios puntos distintos. 

Por un lado, la obsesión moderna sobre la hipercomunicación y los reality show. Al otro extremo, el miedo a la muerte y la subversión de la idea de la identidad. Todo en medio de un ejército de zombis hambrientos frente a la cámara. La combinación no funciona del todo, pero al menos, tiene grandes momentos para reír.