Hoy Microsoft se despachó con un bombazo al anunciar su intención de adquirir Activision Blizzard. La reconocida firma de videojuegos, que vive uno de los momentos más convulsionados de su historia, quedará bajo el ala de lo que ahora se conoce como Microsoft Gaming a cambio de 68.700 millones de dólares. Las partes esperan que el trato se cierre antes de que finalice el año fiscal 2023 de la firma de Redmond; es decir, antes del 30 de junio del próximo año. Sin embargo, ya empiezan a aparecer dudas sobre la mesa.

"¿Puede Estados Unidos impedir que Microsoft compre Activision Blizzard?", es la más importante, sin dudas. Durante una entrevista en el programa Squawk Box de CNBC, el analista Gene Munster, de Loup Funds, aseguró que el acuerdo entre las compañías provocará que estas choquen inevitablemente contra los legisladores estadounidenses, y que ya existen muestras de ello en el ámbito bursátil.

La predicción del especialista se basaba en el precio de las acciones de Activision Blizzard. Si bien la cotización subió drásticamente en comparación con la última semana —el pasado viernes cerró en 65 dólares y hoy estuvo por encima de los 89 dólares—, el precio no se ha acercado más a los $95 que Microsoft pagará por acción para cerrar el trato. Y sería esta aparente amenaza de conflicto entre las empresas y las autoridades norteamericanas las que estarían llevando a muchos potenciales compradores a dejar pasar (al menos por ahora) la chance de hacerse de acciones "baratas".

¿Cuál sería el punto de conflicto que podría llevar a los políticos de Estados Unidos a tratar de impedir que Microsoft compre Activision Blizzard, entonces? Los legisladores podrían ver el avance de la firma de Redmond en la industria de los videojuegos como una movida monopólica.

En julio del año pasado, el presidente estadounidense Joe Biden firmó una orden ejecutiva con el fin de promover la competencia económica interna; y si bien el texto abarcaba a un abanico de industrias y mercados bastante amplio, también le apuntaba al sector tecnológico. El documento disparaba especialmente contra las empresas dedicadas a la tecnología de la información que usaban su poder para excluir a otros jugadores del mercado, como así también para "obtener ganancias monopólicas". Siendo una empresa con intereses tan amplios, Microsoft bien podría quedar bajo la mira regulatoria por este negocio; ha ocurrido en el pasado y puede suceder de nuevo.

A Microsoft no le preocuparía que Estados Unidos intervenga la compra de Activision Blizzard

Queda claro que una empresa no estaría dispuesta a gastar casi $70 mil millones para comprar otra, si no tuviese la certeza de concretarlo. Es cierto que Microsoft ha aclarado que el cierre del acuerdo para adquirir Activision Blizzard está sujeto a la aprobación de los entes reguladores y los accionistas pero, como en todo negocio de este calibre, existe un convencimiento de que la historia llegará a buen puerto.

Y esa confianza se trasladaría también a cualquier ámbito de disputa legal que pueda aparecer, según Gene Munster. "Efectivamente, lo que Microsoft y Activision están haciendo es decir: 'No lo creemos, [Washington] D.C. No creemos que deseen crear un mayor control sobre estas empresas, y no creemos que en última instancia deseen separarlas'", explicó el analista. Además indicó que, si los legisladores dejan pasar esta oportunidad, nadie les creerá cuando en el futuro anuncien nuevos planes para controlar a grandes corporaciones.

Por ello también vaticinó que es muy probable que el acuerdo entre Microsoft y Activision Blizzard se concrete, a pesar de algunas voces contrarias:

Al final, el trato se cerrará y creo que es porque gran parte del ruido que escuchamos desde el Capitolio en los últimos dos años ha estado fuera de lugar. Específicamente, [los legisladores] se han anclado en esta creencia de hacer lo mejor para el consumidor. Y creo que estas grandes empresas tecnológicas, a pesar de la frustración de muchos por el tipo de riqueza que han creado para sí mismas, en última instancia están mejorando la vida de los consumidores.

Gene Munster, sobre la posible disputa legal por el acuerdo entre Microsoft y Activision Blizzard

Más allá del escenario que establece el analista, no está dicha la última palabra con respecto al acuerdo. Cuando Microsoft compró Bethesda no sufrió contratiempos en cuanto a la aprobación regulatoria, pero el negocio por Activision Blizzard se encuentra en otro nivel; y esto tiene que ver tanto con el calibre de la empresa como con la suma de dinero involucrada. Se esperan meses de arduos análisis antes de que este asunto se dé por cerrado.