Desde hace varios meses Activision Blizzard se encuentra bajo fuego por las acusaciones de acoso sexual y una cultura de trabajo tóxica. La gota que colmó el vaso fue un informe de The Wall Street Journal que se publicó en noviembre pasado, que incluso puso contra las cuerdas a Bobby Kotick, el CEO de la compañía. Y si bien desde la firma de videojuegos han disputado varias de las denuncias que se hicieron públicas, parecen haber tomado medidas para comenzar a limpiar su imagen.

Un nuevo reporte de WSJ indica que Activision Blizzard ha "despedido o expulsado a más de tres docenas de empleados" que habían sido denunciados por acoso sexual. Además indica que otros 40 trabajadores han sido "disciplinados" por el mismo motivo, en una movida que se vendría dando desde julio del año pasado hasta la actualidad.

De todos modos, más allá de la cantidad de empleados castigados o desvinculados, los datos oficiales aún son bastante vagos. Supuestamente Activision Blizzard publicaría un resumen de todas las denuncias antes de las fiestas de fin de año, pero eso no habría ocurrido por expresa orden del Kotick. Dicho sumario se compondría de unos 700 informes en los que los propios trabajadores de la empresa expresaban sus preocupaciones por las inconductas de otros empleados y directivos.

Según The Wall Street Journal, una vocera de la firma ha desestimado la cantidad de reportes incluidas en el resumen; como así también que Bobby Kotick haya impedido la publicación del mismo. Sin embargo sí confirma el despido de 37 trabajadores, y que son otros 44 los que se encuentran bajo un período disciplinario. De todos modos, no se especifica cuántos de los trabajadores se desvincularon de la compañía en noviembre, con la creciente presión mediática sobre Activision Blizzard.

A Activision Blizzard aún le queda bastante por hacer para limpiar su imagen

Activision Blizzard no es la única compañía en el ojo de la tormenta por comportamientos inapropiados, acoso sexual y una cultura laboral tóxica. Ubisoft ha estado en una situación similar en los últimos años; lo que ha permitido visibilizar algo que ciertamente no es nuevo en la industria de los videojuegos, pero que sí necesitaba de real atención.

Lo de Activision Blizzard golpea con fuerza no solo por la gravedad de lo denunciado, sino también por la aparente complicidad de su CEO. Además, tengamos en cuenta que algunas de las principales compañías de la industria han expresado públicamente su preocupación a través de sus directivos más importantes; tal ha sido el caso de Phil Spencer (Microsoft/Xbox), Jim Ryan (Sony/PlayStation) y Doug Bowser (Nintendo).

Poco tiempo atrás, Bobby Kotick aseguró que renunciaría a la conducción de Activision Blizzard si no podía solucionar rápidamente los problemas de la compañía. Anteriormente también había mencionado que aceptaría cobrar solo el salario mínimo hasta que se cumplieran los objetivos de la compañía en su plan antidiscriminación; a pesar de ello, más de 1.300 empleados pidieron su salida.

Por lo pronto, esta historia de Activision Blizzard está lejos de terminar. Si quieren conocer a fondo cómo se desató este escándalo, pueden leer el informe que publicamos en Hipertextual en noviembre pasado.