Con la escasez de chips golpeando a nivel global, es común encontrarse con empresas (o empresarios) dando estimaciones sobre hasta cuándo creen que persistirá. Algunos piensan que la crisis comenzará a apaciguarse recién a partir del próximo año; otros predicen que hará falta más tiempo para volver a un panorama más cercano a la normalidad. Cualquiera sea el caso, todos coinciden en que el problema no se solucionará de la noche a la mañana. Por eso no sorprende la evaluación que ha realizado Foxconn, el principal fabricante del iPhone.

Según publica The Wall Street Journal, la empresa china considera que la actual escasez de chips se extenderá al menos hasta el segundo semestre del 2022. Esto significa que Foxconn espera continuar durante varios meses más con problemas en la cadena de suministros; así, las compañías que dependen de la firma asiática para producir sus dispositivos seguirán sufriendo demoras para cubrir la fuerte demanda de los compradores. Lógicamente, el problema no afecta solamente a Apple, pero sí es uno de los casos más notorios por la popularidad del iPhone y el impacto que puede tener sobre sus ventas.

Que la producción del iPhone 13 se vea afectada por la escasez de chips no es un tema necesariamente nuevo. A comienzos de octubre comenzó a hablarse con mayor énfasis de esta posibilidad, en tanto que en noviembre les contamos que Apple recortaría la producción del iPad para disponer de mayor cantidad de componentes para su smartphone.

Apple viene de un trimestre récord en el que tuvo ingresos superiores a los 38 mil millones de dólares solamente con el iPhone. Y si las perspectivas de Foxconn sobre el faltante de componentes es certera, el negocio de los de Cupertino podría verse afectado en las cifras de los próximos trimestres fiscales; más allá del empuje lógico por el lanzamiento del iPhone 13 en el período de octubre, noviembre y diciembre.

La escasez de chips, un dolor de cabeza para Foxconn y Apple

Queda claro que la crisis de los semiconductores no golpea solamente a la producción del iPhone. Las demoras en la fabricación y logística internacional también se han hecho evidentes en la disponibilidad de los Mac, el Apple Watch y el iPad. Pero como mencionamos anteriormente, la principal fuente de ingresos de Apple es su smartphone, y por amplia diferencia.

Por ello, las estimaciones de Foxconn sobre la continuidad y el posible apaciguamiento de la escasez de chips no deben tomarse a la ligera. Además, en la presentación de los últimos resultados financieros de Apple hubo también marcadores de cierta incertidumbre; los de Cupertino reconocieron un golpe de aproximadamente 6 mil millones de dólares por los problemas en la línea de producción. Y con las fiestas de fin de año a la vuelta de la esquina, hay motivos para pensar que el impacto podría ser aún mayor.

Esto no significa que la salud económica de Apple se encuentre en riesgo. Pero que su principal proveedor sea poco optimista de cara a los meses venideros sí pone más presión sobre la disponibilidad de sus dispositivos y los tiempos de entrega.