El sistema solar está compuesto por diferentes tipos de planetas. Mercurio, Venus, la Tierra y Marte son planetas rocosos. Júpiter y Saturno son gigantes gaseosos. Urano y Neptuno son gigantes helados o de hielo. Y Plutón ni siquiera es ya uno de ellos sino que se le considera un planeta enano, como a Eris. Pero ¿qué son los gigantes helados?

Puede que para algunas personas el término de gigantes helados o de hielo no le diga nada. Y puede que sí le suenen los gigantes gaseosos. Y es que sobre todo se habla de estos últimos. Además, en ocasiones los dos términos pueden llegar a confundirse. Sin embargo, lo que sabemos a día de hoy de los cuatro planetas es que tienen diferencias entre sí. Así pues, veámoslas.

Así son los gigantes helados

Los gigantes gaseosos suelen estar formados, como su nombre indica, por gases. Por ejemplo, la superficie de Júpiter es un océano gigante de hidrógeno metálico líquido que, debido a la presión atmosférica, está muy comprimido y se comporta como mercurio, como ya explicamos en Hipertextual.

Sabemos que Urano y Neptuno tienen metano en su atmósfera debido al color azulado que presentan ambos planetas.

"Neptuno es muy parecido a Urano", señala la NASA. "Está compuesto de una espesa mezcla de agua, amoniaco y metano sobre un centro sólido del tamaño de la Tierra. Su atmósfera se compone de hidrógeno, helio y metano". A diferencia de los planetas gaseosos; estos contienen hidrógeno y helio en menores cantidades. De hecho, la hipótesis es que los gigantes de hielo debieron aparecer más tarde que Júpiter y Saturno porque, si hubieran surgido a la vez, serían los cuatro iguales. Pero no es así. Sobre el metano, sabemos que está en su atmósfera debido al color azulado que presentan ambos planetas.

También tienen campos magnéticos muy inclinados respecto a sus ejes de rotación. Esto es algo que llama la atención, más allá de que el eje de rotación de Urano ya es curioso de por sí; ya que se desconoce por qué sucede esto.

Otras características de Urano y Neptuno

Más allá de que sean gigantes helados; Urano y Neptuno tienen características que los hacen únicos. Así que hablemos de ellas.

Neptuno fue descubierto en 1846 por Urbain Le Verrier, John Couch Adams y Johann Galle. Es un planeta que se encuentra "más de 30 veces más lejos del Sol que la Tierra" y es un lugar "oscuro, frío y muy ventoso", según señala la NASA. Por otro lado, el octavo planeta del sistema solar tiene días que duran 16 horas y tarda en dar la vuelta al Sol 165 años terrestres. Además, tiene 14 lunas y seis anillos, aunque estos "no se ven fácilmente".

Por su parte, Urano es un planeta muy curioso, al menos en cuanto a los giros se refiere. Pero de eso hablaremos un poco más adelante. El séptimo planeta del sistema solar fue descubierto en 1781 por William Herschel, indica la NASA. La rotación sobre sí mismo es de 17 horas y 14 minutos, por lo que es menos que la de la Tierra. Sin embargo, el movimiento de traslación alrededor del Sol de Urano es de 84 años terrestres. Además tiene 13 anillos, aunque son tenues, sobre todo los interiores. Alrededor de este planeta orbitan 27 lunas.

El curioso giro de Urano

NASA

El eje de rotación de Urano está en su ecuador, por lo que tiene estaciones muy extremas

Ahora que sabemos más sobre estos planetas gigantes helados hay que señalar dos curiosidades sobre Urano. Y es que este planeta gira al revés que el resto, es decir, en el mismo sentido que las agujas del reloj.

Pero, además, su eje de rotación estaría en el ecuador, no en el meridiano. Esto significa que Urano giraría de lado. Esto podría deberse a que tuvo algún choque que le hizo variar su giro, según explican en BBC Mundo. La consecuencia de esta inclinación axial parece producir estaciones muy extremas, un fenómeno que no es nuevo; pero que nada tiene que ver con que sea un gigante helado.

La visita de la Voyager 2 a los gigantes helados

La misión Voyager 2 de la NASA, lanzada el 20 de agosto de 1977, tuvo encuentros tanto con Urano como con Neptuno. El primero lo visitó el 24 de enero de 1986. Mientras que al segundo gigante helado lo visitó más de tres años y medio después, el 25 de agosto de 1989.

Por desgracia, la visita de la Voyager 2 a ambos planetas generó más preguntas que respuestas. Este es el motivo por el que tanto la NASA como la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) estudiaron cómo sería una nueva visita a los gigantes helados en 2017. Hasta ahora no hay nada concreto en cuanto a estos planetas, aunque sí hicieron propuestas como, por ejemplo, que una sonda debería dejarse caer sobre Urano para comprender mejor su composición. Pero no nos adelantemos; para eso todavía queda tiempo. Aunque antes, la NASA llegará hasta Júpiter y sus asteroides troyanos con la misión Lucy, que se lanzará, previsiblemente, este sábado, 16 de octubre.

En definitiva, más allá de los clásicos planetas rocosos y los gigantes gaseosos hay otra categoría más: los gigantes helados. Urano y Neptuno son dos buenos lugares para investigar más este tipo de planetas que seguramente se puedan encontrar fuera del sistema solar.