Un reporte de The Verge deja en evidencia las cuestionables prácticas de Netflix para salir "bien librada" de las crisis provocadas por contenidos polémicos, ya sean series o películas. La información surge en medio del caso The Closer, la serie liderada por Dave Chappelle que ha sido señalada como transfóbica por una serie de comentarios que el propio comediante expresó en dicha producción. No obstante, la reacción de Netflix ha sido prácticamente nula.

El citado medio indica que, cuando Netflix atravesó la crisis relacionada con Cuties, que fue acusada de sexualizar a menores de edad, recurrió a su algoritmo para suprimir la película de las búsquedas y dejarla fuera de cualquier listado de recomendación o de futuros estrenos. De esta manera, menos personas tendrían la posibilidad de verla y se lograría disminuir la conversación al respecto.

Curiosamente, un equipo editorial advirtió que Cuties, cuyos derechos de distribución fueron adquiridos por Netflix, podría generar reacciones incómodas por mostrar a menores en "escenas de baile provocativas" y por hacer "primeros planos de la entrepierna". El problema no terminó aquí. La sinopsis en español tradujo "twerking" como "baile sensual", refiriéndose a la historia de una niña de 11 años que estaba "fascinada" con dicho estilo de baile. Además, Netflix se encargó de diseñar un póster que muchos consideraron provocativo e inadecuado.

Empleados de Netflix descontentos

Por supuesto, toda esta situación generó incomodidad entre algunos empleados de la plataforma, aunque ciertamente no muchos estaban dispuestos a alzar la voz. Además, en ese momento no sabían a quién acudir para mostrar su descontento sobre Cuties, sin olvidar que el estreno se produjo en plena pandemia y el trabajo remoto dificultó la colaboración, añade The Verge.

A pesar de los evidentes problemas que se aproximaban, Netflix dio luz verde a la campaña de marketing de Cuties en agosto de 2020. La "cultura de la cancelación" no se hizo esperar, aunque provenía de un participante inesperado en esta historia: la derecha estadounidense. Medios de comunicación afines a la derecha, incluso los creyentes de las teorías de conspiración de QAnon (pro-Trump), cargaron contra Netflix. Maïmouna Doucouré, director de Cuties, fue víctima de acoso y recibió amenazas de muerte en redes sociales.

Una reacción tardía

En un principio, Netflix no mostró demasiada preocupación, pues Cuties no era una producción original. El inconveniente es que no todo el público distingue entre una película original y otra de la que solo se poseen sus derechos de distribución. Fue hasta ese momento que el gigante del streaming encendió las alarmas y actuó en consecuencia. El primer paso fue modificar la controvertida sinopsis y el póster, seguido de ofrecer una disculpa en redes sociales.

Ante la respuesta tardía, y con una evidente crisis en marcha, Netflix optó por alterar manualmente el funcionamiento del algoritmo para "ocultar" Cuties del catálogo. Un documento interno revela que el objetivo era "minimizar la cobertura" de la presa sobre el tema del póster y, lo más importante, evitar que la gente pensara que se retiró el largometraje de la plataforma. Esto último podría verse como una reacción negativa.

El escándalo alcanzó al equipo de servicio al cliente, que recibió decenas de miles mensajes de quejas. Asimismo, empleados de la compañía fueron acosados por partidarios de QAnon. La única buena noticia es que Netflix, aparentemente, fue consciente de la seriedad del asunto e hizo cambios para evitar que se vuelva a repetir. Decimos "aparentemente" porque ahora están lidiando con la polémica generada por The Closer, apenas un año después de lo ocurrido con Cuties