Una de las principales cartas de presentación de los iPhone 13 es la autonomía, que ha mejorado notablemente respecto a los modelos anteriores gracias a una serie de tecnologías más eficientes que, además, se suman a baterías de mayor capacidad. No obstante, que su duración aumente no quiere decir que nunca puedan llegar a agotarse. Y, en situaciones súper exigentes, como, por ejemplo, si estás de viaje, puede que una batería externa siga siendo de gran utilidad.

En el mercado, evidentemente, encontramos diversas opciones. Casi infinitas, de hecho. Basta con abrir Amazon o cualquier otra aplicación de comercio electrónico para encontrar decenas de opciones. Sin embargo, en ese mar de alternativas se esconde una, la batería MagSafe de Anker, que casa como anillo al dedo con los nuevos iPhone 13 –o con cualquier otro iPhone compatible con MagSafe–.

¿Por qué digo esto? Fácil: la batería MagSafe de Anker aprovecha los imanes presentes en los últimos modelos de iPhone para adherirse magnéticamente a la parte trasera del teléfono e iniciar la carga de forma inalámbrica. Y eso, en realidad, lo cambia todo, pues estaréis de acuerdo conmigo en que ir por la calle con una batería convencional conectada por cable al teléfono es, en muchas ocasiones, bastante incómodo.

5.000 mAh no solo a disposición de tu iPhone 13

La batería MagSafe de Anker tiene 5.000 mAh, una cifra superior a la que tienen casi todos los iPhone en su interior. No obstante, la carga inalámbrica es más ineficiente que la carga por cable, lo que significa que un porcentaje de esa energía almacenada se pierde en el proceso de transferencia.

Con ese detalle en cuenta, la batería MagSafe de Anker es capaz de entregar algo más de una carga completa en el iPhone 12 mini, casi una carga completa en el iPhone 12 y alrededor de un 70% en un iPhone 12 Pro Max. En el caso de los iPhone 13, el porcentaje que es capaz de recargar es un poco menor, pues los nuevos modelos tienen baterías más grandes.

También tenemos la opción de cargar el iPhone (o cualquier otro producto) por cable conectándolo al puerto USB-C que tiene la batería en uno de los laterales. En este caso, dada la mayor eficiencia del cable, obtenemos algo más de jugo de la batería, lo que puede ser útil para situaciones extremas. Este puerto también es útil para, simplemente, cargar cualquier otro dispositivo que no sea compatible con el sistema MagSafe o la carga inalámbrica Qi, como un iPad u otro smartphone.

Por cierto: aunque el principal rasgo de esta batería es la compatibilidad con MagSafe, en realidad cualquier teléfono con carga Qi puede nutrirse inalámbricamente de ella. La única diferencia es que no se quedará pegada a la parte trasera del teléfono.

En lo que a potencia se refiere, la batería MagSafe de Anker puede recargarse a un máximo de 11 vatios. Por el mismo puerto USB-C, como decía, también es capaz de suministrar a otros dispositivos un máximo de 10 vatios. Sin embargo, en el caso de la carga inalámbrica, la transferencia máxima se reduce hasta los 5 vatios.

Este comportamiento nos deja en dos escenarios posibles:

  • Si lo que buscas es la mayor comodidad posible, el sistema MagSafe que caracteriza a esta batería probablemente sea tu mejor opción. Para la mayoría de escenarios, las propiedades de la carga inalámbrica son más que suficientes.
  • Si, por alguna razón, necesitas cargar el teléfono lo más rápido posible o sacar un algo más de jugo a la batería, recurre al cable. Es un más eficiente tanto en velocidad como en el porcentaje de pérdida en el proceso, pero pierdes practicidad.

Un dato interesante sobre esta batería MagSafe de Anker es que puede recargarse a la par que suministra energía al teléfono. Esto resulta especialmente útil, por ejemplo, si estás de viaje. Basta con poner el móvil sobre la batería, conectar esta última al cargador mediante el puerto USB-C y, cuando te levantes, ambas cosas estarán cargadas al completo. Gracias a esto, necesitarás un único enchufe y cargador para los dos productos. Y, creedme, cuando estás en un hotel, se agradece el no tener que repartir cargadores por toda la habitación o, como me ha ocurrido en alguna ocasión, incluso quedarte sin enchufes a los que conectar los cargadores.

La batería MagSafe de Anker se hace notar, pero tiene mejor rendimiento que la de Apple

Una vez conectada al teléfono, la batería se hace presente inevitablemente, pues tiene cierto grosor. Comparada con la MagSafe Battery de Apple, la de Anker ocupa unos milímetros más, aunque, a cambio, te llevas una batería con una capacidad energética superior y, además, por la mitad de precio.

Cuando no esté en uso, puedes almacenarla con facilidad en un bolso o un bolsillo. Y, gracias al sistema MagSafe, no tienes que preocuparte de tener que guardar también el cable en el bolsillo.

Más allá de la leve diferencia en tamaño, lo único que pierdes respecto a la MagSafe Battery de Apple es la integración con iOS. Tanto en los iPhone 12 como en los iPhone 13 puedes ver los niveles de carga desde el propio sistema, así como observar una animación en la pantalla cuando se conecta o desconecta.

Estos detalles, aunque se agradecen, podríamos considerarlos como menores, pues lo verdaderamente importante en una batería es que suministre toda la energía posible sin abultar en exceso. Y, ahí, la batería MagSafe de Anker está un paso por delante de la de Apple.

Por lo tanto, si necesitas una batería portátil para viajar y tienes un iPhone 12 o un iPhone 13, esta probablemente sea tu mejor opción. Se acopla perfectamente al teléfono, te permite prescindir de cables y, si lo necesitas, tienes un puerto USB-C con el que nutrir tus otros dispositivos cuando lo necesites.