Los Galaxy Note siempre se han caracterizado por ser dispositivos con prestaciones innovadoras, y no solo en el catálogo de Samsung. Los modelos de esta mítica serie sorprendieron por su gran tamaño de pantalla, mientras que el S Pen se presentaba como una herramienta que permitía escribir en el panel del propio smartphone. La serie Galaxy Note se renovaba anualmente con nuevas características y grandes avances.

Ahora, 10 años después, Samsung ha decidido abandonarla. Las más que evidentes similitudes con los smartphones Galaxy S y las nuevas tecnologías en las que trabaja la compañía parecen ser los principales motivos para acabar con una serie de smartphone que revolucionaron la industria.

El primer modelo se anunció en 2011 y mucha controversia debido a su — para aquel entonces— "enorme" panel de 5,3 pulgadas. Fue el primer phablet del mercado, con unas dimensiones de 146.9 × 83 mm × 9.7 mm (tamaño similar al del iPhone 12). El Galaxy Note de primera generación también se convirtió en el primer modelo de la serie en incluir el S Pen para interactuar y escribir en la pantalla. Un año después, Samsung lanzó el Galaxy Note II, dispositivo que heredaba el diseño y algunas características del Galaxy S II, aumentaba su pantalla hasta las 5,5 pulgadas y mejoraba el S-Pen añadiendo una mayor precisión. 

Las pantallas de gran tamaño se estandarizan en el mercado gracias a Samsung

Samsung Galaxy Note 3

No fue hasta 2013 cuando Samsung se aventuró a las pantallas Full HD+. Lo hizo con el Note 3, un Smartphone que se situaba en las 5,7 pulgadas. Ese año los phablets ya comenzaron a popularizarse y las pantallas también crecían en el resto de fabricantes, como Huawei, Sony o HTC. Samsung, de hecho, mantuvo la misma diagonal en varias de sus futuras generaciones.

El Note 4 destacó por ser el primer modelo de la serie en incluir un lector de huellas dactilares, mientras que el Galaxy Note 5, anunciado en 2015, debutó con una trasera de cristal y, por lo tanto, una batería no removible. 

A Samsung solo le hicieron falta cuatro años para convertirse en el fabricante que convirtió las enormes pantallas en un estándar. Su éxito, sin embargo, se vio interrumpido un año después.

El Galaxy Note 7 fue el causante de una de las mayores crisis de Samsung

En 2016, la compañía sufrió una de las peores crisis en su división de móviles a causa de un fallo con el Galaxy Note 7. Este modelo, que incluía con resistencia al agua, USB C y un S Pen que era capaz de escribir notas con la pantalla apagada, llegó con un importante problema en su batería: explotaba. Cientos de consumidores se vieron afectados.

Samsung, en un primer momento, decidió reemplazar las unidades afectadas, pero terminaron retirando todos los modelos del mercado. El grave problema podría haber terminado con esta gama de smartphones. La compañía, en cambio, regresó un año después con el Note 8, que introducía la doble cámara y una pantalla panorámica. Y sí, solucionaba el problema de la batería, aunque en las pantallas de muchos aeropuertos todavía podía leerse las advertencias sobre el Galaxy Note 7.

El Samsung Galaxy Note 9, anunciado en 2018, fue una actualización algo continuista. Samsung dio un paso más allá en el S Pen y lo dotó de conexión Bluetooth para poder ser usado como botón a distancia. A partir de este año, las diferencias entre los Galaxy Note y los Galaxy S eran cada vez menos pronunciadas. Dejaron de diferenciarse en tamaño de pantalla, y mantenían como características exclusivas el S Pen y el clásico diseño con cantos lisos.

Samsung lanza por primera vez dos versiones de un mismo Galaxy Note

Galaxy Note 10+ y Galaxy Note 10.

En 2019, Samsung lanzó por pernera vez dos versiones de un mismo modelo de Galaxy Note: los Galaxy Note 10 y Note 10 Plus. Estos se diferenciaban en el tamaño de pantalla, con 6.3 y 6.8 pulgadas respectivamente, así como en algunas prestaciones en el apartado fotográfico.

Samsung repitió la misma estrategia un año después. Los Galaxy Note 20 y Note 20 Ultra se diferenciaban en tamaño de pantalla, algunas de sus prestaciones y en diseño. El Galaxy Note 20 volvía a la trasera de policarbonato, mientras que el Note 20 Ultra apostaba por una parte posterior de cristal. De nuevo, el S-Pen se coronaba como característica estrella. Era, lamentablemente, la única diferencia respecto a los Galaxy S20, dado a que el tamaño de pantalla era muy similar al de los modelos Plus y Ultra. Los Galaxy Note 20 y Note Ultra son, lamentablemente, los últimos Note de Samsung.

Samsung se despide de una de sus gamas más innovadoras

Samsung, finalmente, se despide de los Galaxy Note para centrarse en el resto de los dispositivos. La compañía ha preferido incluir las prestaciones más características de los Galaxy Note, como el S Pen, al resto de sus dispositivos de gama alta. Algunos usuarios, sobre todo los más fieles a esta gama de "phablets", no están contentos con la decisión de la compañía.

El Galaxy S21 Ultra, que fácilmente podría ser un Galaxy Note debido a su tamaño de pantalla y prestaciones, añade soporte para S pen. El Stylus, sin embargo, se debe adquirir por separado y tiene que ser acoplado a una funda. Sucede lo mismo con el nuevo Galaxy Z Fold 3.

Ahora, el foco de innovación de Samsung son los móviles plegables, mientras que la serie Galaxy S, —aunque no está pasando por su mejor momento— es la preferida por la surcoreana para ofrecer un smartphone más clásico para aquellos que quieren disfrutar de las últimas novedades a nivel de hardware y software. Sin olvidar, eso sí, que los Samsung Galaxy Note fueron muy importantes para el mercado de los smartphones.

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