Volkswagen lleva meses con una cuidadosa pero clara estrategia de alejarse cada vez más de IONITY, la red de carga eléctrica super rápida europea formada por varios fabricantes automotrices. Inició con el anuncio durante el Power Day, donde delinearon su iniciativa para montar su propios puntos de carga, y ha continuado con mensajes que cada vez son más críticos.

IONITY ha pasado de ser el la estrella en términos de infraestructura para expandir el uso de vehículos eléctricos en Europa, a convertirse en ese nombre incómodo que cada vez se nombra menos desde los portavoces de las compañías automotrices que son parte del conglomerado. Volkswagen, BMW, Mercedes-Benz, Ford, Hyundai, Porsche y Audi. Los principales motivos: precios abusivos —0,79 céntimos por kWh—, lentitud en el despliegue de la red, fallos constantes en los puntos de carga. Para hacerlo más grave: se suelen instalar en lugares con pocas facilidades.

Ahora es turno de Herbert Diess, CEO de Volkswagen, quien de forma pública, ha comentado sus malas experiencias con la red IONITY durante sus viajes en un ID.3.

IONITY: "puntos de carga fuera de servicio" y alejado de una experiencia premium

Diess, respondiendo a una publicación de Andreas Groß, portavoz de movilidad eléctrica de Volkswagen ha explicado su propia experiencia con IONITY:

Aún después de las críticas que hicimos año pasado, seguimos igual: no hay baños, no hay cafeterías, algunos puntos de carga están fuera de servicio o defectuosos. Es una situación triste, es cualquier cosa menos una experiencia de carga prémium.

Las declaraciones de Herbert Diess vienen acompañada de una foto donde se puede ver las instalaciones en Trento, ubicado en una estación de servicio de Eni. De acuerdo a Google Maps, un lugar alejado de la experiencia que uno se esperaría considerando el precio de la carga.

Foto de Herbert Diess en un punto de carga de IONITY

IONITY: la red más cara y enfrentada a cada vez más competencia

IONITY es, con diferencia, la red de carga rápida más cara de Europa. En la mayoría de los casos, se sitúa a casi al doble de cualquier otra oferta similar. En 2019 y 2020 parecía que no tendríamos mucha opción, sobre todo para aquellas personas con un vehículo eléctrico que no sea Tesla.

Pero en 2021 el incremento en la inversión y la aceleración en el despliegue de puntos de carga en todo Europa, ha demostrado que la red de IONITY tiene un precio desproporcionado. Todo esto con una extraña lentitud en su despliegue, funcionamiento de sus puntos de carga muy cuestionable y una app deficient. Además lo hacen con políticas de cobro del servicio absolutamente abusivas (una retención de 80€ cada vez que se intenta cargar).

Uno de los futuros competidores de IONITY será Volkswagen, quienes harán un despliegue de 18.000 puntos de carga a lo largo de Europa entre 2021 y 2025. 8.000 de los cuales serán instalados por BP. En España lo harán de la mano de Iberdrola y en Italia con Enel.

Otras iniciativas, como Easycharger en España también han recibido una inyección de capital de 25 millones de euros. Planean desplegar una red de carga más rápida y más granular a lo largo del territorio español. Al igual que otros, intentarán hacerlo a precios más competitivos. Es así como IONITY se va quedando sola.