Luego de alrededor de un mes de campaña promocional, Latinoamérica tiene un nuevo servicio de streaming: HBO Max. Esta plataforma, estrenada en Estados Unidos el 27 de mayo de 2020, agrupa en un solo lugar más de diez mil horas de contenido perteneciente a WarnerMedia. Aunque ese hecho ya es reseñable, tras probar HBO Max hay varias cuestiones más que destacan de este nuevo servicio.

Antes de profundizar sobre el vistazo a HBO Max, hay que tener en cuenta el contexto general. El paradigma televisivo y de consumo de entretenimiento se alteró en 2007. Ese año, Netflix comenzó a ofrecer un servicio de vídeo on demand a través de las computadoras. Fue el génesis del goce de productos televisivos a través del streaming, con una experiencia más personalizada en relación con la televisión tradicional o satelital. 

Tecnología mediante, el desarrollo fue tal que estos espacios ya no solo podían disfrutar de los derechos de algunas producciones; también empezaron a producir las propuestas, como diciendo a los grandes estudios: “ya no te necesito”. Ante esa alerta, y advirtiendo una posibilidad de negocio, las grandes firmas también entraron en esa arena. Eso explica el desarrollo de Disney Plus, por ejemplo, y también el de HBO Max: las empresas productoras también quieren agrupar a sus audiencias. 

HBO Max: un recorrido por su plataforma

En esa línea, la de integrar contenidos en un solo lugar, HBO Max ofrece los productos de TNT, truTV, Max Originals, DC, CNN, TBS, Cartoon Network, Adult Swin, Warner Bros y HBO. A esto se suma la exclusividad sobre estrenos cinematográficos, en tiempos donde aún los cines no registran la actividad comercial previa a la aparición de la COVID-19. 

La web de HBO Max

Luego de la creación del usuario (dependiendo del plan, se pueden configurar entre uno y cinco perfiles, para adultos o niños), el home inicial de la plataforma destaca por el colorido y la simpleza. Tonos vivos, contrastes marcados y un detalle que se agradece: el contenido destacado o promocional no es un tráiler o secuencia de imágenes activándose de forma automática. Por el contrario, HBO Max ofrece un banner, acompañado por la opción de reproducir o de obtener más información; cuando no, es sólo una secuencia de imágenes que no resulta invasiva. 

El primer contacto durante la prueba de HBO Max marca el tono de cuanto se ve. Si bien la plataforma plantea distintas categorías (como todas), su propuesta no deja de ser una sugerencia, una novedad, antes que una imposición. Al prescindir de la reproducción automática de un vídeo al ingresar o posicionarse sobre una producción, además de lo anterior, hace un favor a los usuarios con ordenadores viejos o suscriptores móviles que valoren cada dato descargado. 

Hay más de treinta categorías iniciales para navegar. A esto se suma la opción de elaborar una lista personalizada dentro de las opciones de cada perfil. De esas secciones principales, destacamos las siguientes a través de la prueba de HBO Max.

“Películas que amamos”

Una mezcla de producciones desarrolladas durante distintos años. Desde Mujer Maravilla 1984 (Patty Jenkins, 2020) hasta Los infiltrados (Martin Scorsese, 2006), pasando por 300 (Zack Snyder, 2006). Una muestra breve de la dimensión del catálogo de opciones.

“Hecho en Latinoamérica”

El apartado dedicado al cine regional. Se encuentran series, películas y hasta conciertos, desde Un gallo para Esculapio (2017) –una de las mejores series argentinas de ese año– hasta Por la máscara (2018) pasando por Shakira in concert: El dorado world tour (2020). 

“Entretenimiento ilimitado”

El bloque infantil, con un puñado de clásicos de series y producciones contemporáneas. Algunas de ellas son Justice League Action, Looney Tunes Cartoons, Dora, la exploradora, La carrera de los autos locos y Space Jam: el juego del siglo (Joe Pytka, 1996).

“Las mejores franquicias del mundo”

Uno de los apartados más sólidos, teniendo en cuenta que reúnen a varias de las franquicias más importantes de los últimos veinte años, a juzgar por su éxito en taquilla, influencia cultural y criterio de la academia. Algunas de ellas son: The Dark Knight (Christopher Nolan, 2005, 2008, 2012), El señor de los anillos (Peter Jackson, 2001, 2002, 2003), Mad Max (George Miller, 1979, 1981, 2015. No está disponible Mad Max: Beyond Thunderdome).

“Clásicos de todos los tiempos”

Otro de los bloques más ricos de la plataforma. Varias de estas películas no se encontraban en otros servicios o estaban dispersas. Algunas de las opciones son: Casablanca (Michael Curtiz, 1942), Lo que el viento se llevó (Victor Fleming, 1939), Todos los hombres del presidente (Alan J. Pakula, 1976), 2001: Odisea en el espacio (Stanley Kubrick, 1968) y La ventana indiscreta (Alfred Hitchcock, 1954)

Un punto clave de este último bloque: la opción de doblaje. Si bien suele ser conveniente escuchar las películas con su audio original, no todas las personas tienen la facilidad de leer subtítulos y hay otras que prefieren escuchar en su idioma. Contar con ese catálogo de clásicos digitales es uno de los grandes logros de HBO Max. 

Otras consideraciones

El diseño de la plataforma y su navegación es amigable. Basta hacer clic sobre alguno de los afiches de las películas o series para conocer detalles sobre la producción (sin que se reproduzca de forma automática): duración, categoría, año de estreno, calidad de reproducción o los capítulos. A eso se suma una breve sinopsis y contenidos asociados. Luego del bloque de relacionados, se encuentra más información: elenco, productores, director y guionista. 

Si no se tiene tanta curiosidad, antes de entrar en esa capa se puede pulsar play y comenzar la reproducción. Durante ella, la resolución se adapta de acuerdo con la conectividad y acá puede que esté, quizá, una de las pocas incomodidades del servicio: los subtítulos no están centrados.

En relación con ese punto, hay un menú de subtítulos. Si bien, al menos durante la prueba de HBO Max hecha para este análisis, no se pueden centrar, sí es posible ajustar la tipografía, el tamaño, la opacidad, el color y otras cuestiones. Cuando se resuelva la alineación hacia la izquierda, el detalle que ahora genera incomodidad podría convertirse en una virtud al ofrecer la posibilidad de ajustarlos a gusto.

La plataforma se completa con dos menús. El de la izquierda funciona como las fichas de la biblioteca. El contenido se distribuye por géneros, categorías y sellos, como HBO o DC. El de la derecha agrupa las opciones de configuración del perfil. Aquí están los datos de la cuenta, la administración de los dispositivos, así como otras alternativas.

La aplicación móvil de HBO Max

La app para dispositivos móviles es reflejo de las virtudes anteriores,. Fácil navegación, colores y distribución de información atractivos. Aunque la velocidad en la recepción de datos y desplazamiento esté asociada con la calidad de la conexión y el tipo de equipo de cada usuario, la simplicidad vuelve a ser un aliado.

Al no estar repleta de tráilers automáticos y adaptar la calidad de resolución de la imagen según a la recepción de datos, la plataforma se adapta a distintos contextos sin demandar demasiado del usuario, salvo desplazar un poco su mirada al momento de leer los subtítulos. Al momento de realizar esta revisión, la aplicación en la Play Store de Android tiene 3,1 estrellas, con más de 76 mil votos registrados. 

Algunas conclusiones

Tras probar HBO Max y revisar la opinión en redes como Instagram, Twitter y Play Store, el balance global es positivo, salvo por los comentarios relacionados con los subtítulos. A esto se suma algo planteado por parte de un usuario como una sugerencia: convendría que se pudiera hacer valoraciones de series y películas, al menos dentro de la lista personal. Esa recomendación ya está presente en plataformas como Letterboxd, quizá el paradigma en cuanto a comunidad cinéfila y seriéfila digital.

En relación con el apartado de los tráilers, quizá sea uno de los puntos sobre los que haya más discusión. Hay quien considera que deberían estar, otros que no y, también, quien piensa que deberían estar pero no reproducirse de forma automática. Gustos y colores. En todo caso, la decisión de HBO Max contribuye a su navegación y a la gestión de datos, algo clave en Latinoamérica donde la conectividad en muchas regiones no es la ideal.

Este servicio de streaming se entiende como un paso necesario para WarnerMedia. Sus contenidos, distribuidos en distintas plataformas y servicios, no tenían un lugar propio hasta ahora. ¿Lo mejor de todo? Eso no solo beneficia a la compañía. Aunque la plataforma no resulta innovadora, su sencillez es un atributo robusto. Compaginándolo con la riqueza de su catálogo –sumado a los próximos lanzamientos y actualizaciones de series–, HBO Max ofrece una experiencia fresca y grata para sus suscriptores (y que está a mitad de precio).