En los últimos años, el mercado de los robots aspiradores se ha democratizado. Ya no son productos de lujo y cada vez hay apuestas más baratas que los sitúan al alcance de más personas. Nosotros hemos probado el último lanzamiento de iRobot, el Roomba i3+ que, pese a ser un modelo de gama media, cuenta con aspectos muy interesantes como la estación de vaciado automático.

iRobot es la compañía por excelencia en el mercado de los robots aspiradores. Fueron los primeros y cada lanzamiento que realizan aporta importantes innovaciones tanto en software como en hardware al sector. Sin embargo, en los últimos años, ha tenido que ver cómo otros fabricantes le han comido cuota de mercado, con robots aspiradores mucho más económicos y otros con prestaciones muy elevadas. Xiaomi, Conga o Roborock por un lado, y Dyson, principalmente, por el otro.  

Para reducir el precio, iRobot también ha prescindido de elementos como la cámara y la opción, a través de la app, de limpiar una habitación o zona concreta.

El último lanzamiento de iRobot quiere golpear directamente a ambos. Estamos hablando del Roomba i3+, un robot aspirador que cuenta, entre otras cosas, con un gran rendimiento y uno de los aspectos que más ha revolucionado el mundo de la aspiración autónoma: la estación de vaciado automático.

¿Su precio? Aunque se trata uno de los modelos más económicos de iRobot, se va  hasta los 699 euros (con la estación incluida), aunque podemos encontrar ofertas por un precio inferior, en torno a los 600 euros. ¿Se puede justificar esta compra? En Hipertextual llevamos varias semanas probándolo y aquí te dejamos las principales conclusiones. 

Nuevo por fuera, conocido por dentro

El nuevo aspirador de iRobot ha atravesado un rediseño que le favorece. Si bien pierde la cámara que le permite identificar mejor los objetos para esquivarlos (principal factor para reducir el precio), ahora encontramos un dispositivo cubierto por un entramado que simula (muy bien) ser tela, y que minimiza el aspecto de suciedad, principalmente generado por las huellas. En algunas casas, donde el robot aspirador es un elemento de decoración más, se agradece este tipo de rediseños. 

En cuanto al interior, el Roomba i3+ también ofrece una gran capacidad de succión. Al igual que el resto de los modelos de la marca, cuenta con un filtro de alta eficiencia capaz de capturar hasta el 99% del polen del ambiente, el moho, los ácaros provenientes del polvo y los alérgenos de gatos y perros.

Esto se logra gracias a los cepillos de goma situados en la parte central que, sumados al cepillo del lateral, permite llegar mejor a todos los rincones. Estos cepillos de goma, además, tienen un diseño anti-enredos que funciona sorprendentemente bien, evitando que elementos como hilos sueltos o cabellos queden atrapados en ellos.

Hay que tener en cuenta, eso sí, que el nuevo Roomba i3+ no hace milagros, y habrá sitios en los que nunca llegue, como detrás de una puerta cerrada o debajo de algún mueble en el que no entre por lo que siempre será necesario compaginarlo con una limpieza más tradicional. Esto, por supuesto, es así para todos los modelos de robot aspirador, de cualquier marca, existentes en la actualidad.

Roomba i3+ busca golpear a su competencia directa: un precio inferior y la inteligenia de la aplicación de iRobot.

Con respecto a otros robots de iRobot, superiores en precio, hay algunas cosas que, como es lógico, no incluye. Además de haber eliminado la cámara, su potencia de succión es inferior al de otros modelos y, lo que es más determinante, no incluye la opción de limpiar una zona en particular.

Si bien con el modelo Roomba i7+ o s9+ puedes mandar al aspirador a la cocina, a recoger unas migas de pan que se nos hayan caído, y volver a la base, con el Roomba i3+ no será posible y tendremos que mandarle a iniciar su tarea de limpieza completa y, cuando haya terminado en la zona que queremos, desde la aplicación, con la voz o bien con el botón físico, mandarla de nuevo a casa.

La estación de vaciado

Sin lugar a dudas, una de las funciones claves de este Roomba i3+ es su estación de vaciado, que elimina (o al menos reduce muchísimo) una de las tareas más tediosas del resto de robots: vaciar el depósito. Aunque no es una función nueva, ésta sólo se encontraba en modelos con un precio superior a los 1.000 euros, como el Roomba i7+ y Roomba s9+. Existe también una versión más económica del Roomba i3, sin el +, que no incluye la estación de vaciado; pero luego de un mes con el modelo “plus”, consideramos que la opción con la torre Clean Base es la más recomendable.

El robot realiza su función de aspirado y cuando termina, o se llena su depósito, vuelve sola a su base de carga, vaciándolo y quedando listo para la siguiente. En caso de que tuviese que interrumpir el trabajo, lo retoma desde el punto en el que lo dejó. 

Aunque todo depende del nivel de suciedad de una casa, especialmente si hay mascotas, fácilmente podemos estar dos meses sin tener que vaciar el depósito de la base con un trabajo diario del Roomba i3+.

En este punto, iRobot sigue manteniendo las distancias con su principal competidor dentro de la gama alta, Dyson. El Dyson 360 heurist, si bien ofrece un rendimiento de aspirado superior al Roomba i3+, no cuenta con estación de vaciado. 

Más integrado en el smarthome

Hay un hecho que resulta obvio: uno no se da cuenta de la falta que le hace un robot aspirador hasta que no lo ha probado. Cuando delegamos la labor de aspirar a un robot, programando los días y las horas en las que queremos que actúe, vivir sin eso después es cuanto menos tedioso.

Uno de los aspectos en los que iRobot ha hecho más hincapié es en la mejora de su software. Aunque la principal novedad del Roomba i3+ es su estación de vaciado, tanto la aplicación como el software del propio robot es el mismo que el de sus hermanos de mayor precio. Más inteligente y con capacidad de aprendizaje y de integrarse mejor en el ecosistema del hogar conectado. Además de su compatibilidad con Alexa y Google Assistant, la aplicación iRobot Home con tecnología iRobot Genius merece que nos detengamos.

La estación de autovaciado es, sin duda, una de las mayores innovaciones en los robots aspiradores. Roomba i3+ puede pasarse hasta dos meses sin tener que vaciar el depósito.

Gracias a la utilización de la inteligencia artificial, el Roomba i3+ aprende cómo,cuándo y dónde queremos limpiar o hacer más hincapié. Además, incluye un sistema de recomendación basado en nuestros hábitos de limpieza y la situación actual de la casa, con horarios y funciones personalizadas por ejemplo, en épocas de alergia o temporadas de muda de pelo de nuestras mascotas. 

En resumen. Al igual que la frase “mi teléfono hace lo mismo que un gama alta pero por la mitad de precio” tiene muchos matices, en el mundo de los robots aspiradores pasa lo mismo. Por supuesto que un robot que cuesta 300 euros puede mantener la casa limpia, pero incluir nuevas mejoras e innovaciones en los productos conlleva un precio superior. El Roomba i3+ no es barato, recordemos que son 699 euros de precio de partida, pero sin duda contribuye a hacer más cómoda la experiencia de aspirado, convirtiéndose en un dispositivo más independiente e invisible en nuestro día a día.

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