La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha informado que parte de los datos filtrados sobre la vacuna de la COVID-19 han sido alterados antes de su publicación en línea. Se trata de correos electrónicos confidenciales que un grupo de hackers robó en diciembre de 2020.

Un informe de la agencia reveló que los atacantes robaron información sobre los procesos de evaluación de la vacuna de BioNTech-Pfizer y Moderna. En el mismo documento, indicaron que no se había encontrado evidencia de acceso no autorizado a información sobre los participantes del estudio.