Las dos vacunas más adelantadas en la carrera por introducirse en los primeros planes de vacunación son las de Pfizer y Moderna. No obstante, Rusia ya ha comenzado con la administración de su propia vacuna, la Sputnik V, y AstraZeneca ha publicado sus datos de eficacia, a la espera de recibir luz verde para su comercialización. Las dos primeras se basan en mecanismos muy similares, sustentados en el ARNm. Las otras dos, en cambio, son algo más tradicionales, pues utilizan otro tipo de virus, los adenovirus, para presentar al sistema inmunitario una proteína concreta del SARS-CoV-2. Este parecido entre ambas candidatas llevó a que el pasado mes de noviembre los creadores de la vacuna rusa hicieran un llamamiento a la compañía británica. Su objetivo era probar una posible combinación de Sputnik V con la vacuna de AstraZeneca.

Esta ha tardado en responder a la propuesta, pero finalmente lo ha hecho hoy, mostrando su disposición positiva. De momento, su eficacia, aunque por encima de lo considerado aceptable, está muy por debajo de la de Pfizer o Moderna. Quizás de este modo logre mejorar, aunque queda por delante mucha investigación para saberlo.

¿Por qué propusieron la combinación de Sputnik V con la vacuna de AstraZeneca?

Este viernes AstraZeneca ha anunciado su disposición a probar combinaciones de su vacuna con otras candidatas.

Ante esta decisión, no podían rechazar la propuesta del Instituto Gamaleya, que en noviembre les ofreció el uso de uno de sus adenovirus.

El centro de investigación ruso cree que la combinación de Sputnik V con la vacuna de AstraZeneca puede ser un éxito. Según sus declaraciones a través de Twitter, ellos usan un adenovirus diferente en cada una de las dos dosis, para que la inmunidad generada ante el primero no interfiera con la segunda administración.

Por eso, consideran que la cesión de uno de estos adenovirus a la compañía británica podría hacer que su vacuna aumentara drásticamente su eficacia. Pero para saber si esta sinergia da sus frutos será necesario comenzar un nuevo ensayo clínico. Ese será el segundo paso. Mientras tanto, tanto rusos como ingleses seguirán adelante con los planes iniciales de cada una de sus vacunas por separado. Cuantas más posibilidades, mejor.