Lovecraft
– Ago 7, 2020, 15:03 (CET)

Lovecraft para todos: tentáculos para el cine de culto

La película “The color out of space” del director Richard Stanley y protagonizada por un Nicolas Cage delirante, llega finalmente a las pantallas de cine españolas y es una buena oportunidad, para hacer un repaso del horror cósmico en su versión cinematográfica. ¿Algún film logró la combinación de colosal horror y secretos inquietantes que define la obra de H.P Lovecraft?

Ahora mismo, Lovecraft parece haber regresado a su sitial como objeto de culto — ¿dejó de estarlo alguna vez? — gracias a la afortunada confluencia de la llegada a las pantallas de HBO de una serie basado en la mitología de sus libros — o algo parecido -, además del estreno en cines europeos de la más reciente adaptación cinematográfica basada en su obra. The Color out of Space llega con toda su combinación de demencial sentido del absurdo y el terror inexplicable, con Nicolas Cage a la cabeza, algo más que suficiente para garantizar que al menos el espíritu del caos que forman parte de las historias de Lovecraft estará presente.

Pero ni la producción de Jordan Peele o el nuevo film de Stanley, son ni mucho menos, los primeros y más fieles intentos del cine y la televisión por abarcar y traducir la en ocasiones, incomprensible mirada sobre el terror del autor norteamericano. Te dejamos una selección de las mejores producciones basadas en el Universo de Lovecraft que han llegado a la pantalla grande:

Terror en Dunwich (1970) de Daniel Haller

Esta película es una curiosidad cinematográfica por dónde se le mire: tiene como productor a Roger Corman (que fue el primer realizador en adaptar todos los cuentos de Edgar Allan Poe), además de contar con un reparto de extrañisimo que incluye a Dean Stockwell, una incómoda Sandra Dee y a Talia Coppola. Sí, la hermana Francis.
No obstante, la película no es todo lo que podría esperarse con una combinación semejante: por momentos en exceso caótica y en otros, de una calidad pobrísima que raya en lo ridículo, el film no logra abarcar (ni por asomo) la vasta mitología en la que pretende basarse y termina por convertirse en un carnaval gratuito de horrores.
Re-Animator (1985) de Stuart Gordon

El temible doctor Herbert West llegó al cine de la mano de Stuart Gordon: la adaptación intenta captar el aire inquietante del conjunto de relatos de Lovecraft, que narran los extraños y brutales experimentos de uno de los científicos más terroríficos de la literatura de género. En la película, el residente de Universidad Miskatonic de Arkham (Massachusetts) está encarnado por un magnífico Jeffrey Combs, que encarna con un aire de profunda locura iniciática al hombre capaz de traer de la muerte a los fallecidos. O al menos — y si todo va bien — a varias de sus partes. Una locura con el sello Lovecraft que además, tiene algunos momentos de humor siniestro por completo impagables.

Necronomicón (1993) de Brian Yuzna, Christophe Gans y Shusuke Kaneko

El productor de Re — Animator parece haberse tomado como un triunfo personal las malas críticas a su película preferida, por lo que continuó en su intento de llevar a la pantalla la obra de Lovecraft en un intento ambicioso de adaptar no sólo un relato sino tres: Las ratas en las paredes, Aire frío y El que susurra en la oscuridad. No obstante, ni el material escogido tiene el poder de sustentar una historia en pantalla — en su versión literaria abundan los términos “inclasificable” e indescriptible” lo que seguramente puso en aprietos al guionista — sino que la combinación en pantalla, terminó por ser una mezcla poco comprensible de registros y estilos. Para el olvido.

Dagon: la secta del mar (2000) de Stuart Gordon

Stuart Gordon vuelve a la carga para tratar de plasmar el terror cósmico en toda su plenitud, con esta adaptación libre de La sombra sobre Innsmouth (1931), en la que Galicia sustituye a la Nueva Inglaterra de Lovecraft, logra finalmente captar la atmósfera enrarecida y temible de los cuentos del escritor, así como la punzante sensación de un tipo de terror que ensambla en una sola pieza la locura y los terrores escondidos más allá de la imaginación humana. ¿Para el recuerdo? El gran Paco Rabal, haciendo gala de toda su capacidad para encarnar personajes inquietantes.

The Call Of Cthulhu (2005) de Andrew Leman

Cuando la honorable H. P. Lovecraft Historical Society decidió adaptar por propia mano la obra del célebre autor, el resultado no podía ser otro que esta maravillosa versión sobre la realidad, el miedo y la pérdida de la identidad, todo en medio de entes viscosos, abismos interestelares y portales inquietantes. La obra más cercana al espíritu de Lovecraft — no podía ser de otra forma — y sin duda, una pieza extraordinaria en medio de la imaginaria del autor en el cine.

Cthulhu (2007) de Dan Gildark

Otra adaptación de la sombra sobre Innsmouth, en esta ocasión con una pulcritud que se agradece: es una las películas que mayor esfuerzo se ha tomado en traducir — nunca mejor dicho — la extrañísima mitología de Lovecraft al mundo cinematográfico, que además, tiene un subtexto muy apropiado que sin duda, hace una rara alegoría a las pulsiones y extraño comportamiento del autor de Nueva Inglaterra.