A casi un año de su anuncio formal, el Rapide E de Aston Martin habría sido cancelado. De acuerdo con Autocar, el fabricante frenó la producción de su primer deportivo eléctrico, para así convertirlo en un proyecto de investigación para su programa de electrificación.

Una fuente cercana a Aston Martin reveló al medio británico que la empresa decidió dar marcha atrás en su intención por producir, en cantidades limitadas, el Rapide E. El deportivo fue revelado por primera vez en 2015 y se anunciaron planes de fabricarlo en 2017, algo que terminó retrasándose hasta su anuncio formal en abril de 2019.

El Aston Martin Rapide E está basado en el modelo Rapide AMR de combustión. Entre sus prestaciones se encuentra una potencia máxima de 600 CV, velocidad máxima de casi 250 km/h y una autonomía de 320 km. El deportivo acelera de 0 a 100 km/h en menos de 4 segundos y tiene una batería de 65 kWh.

Antes de que se anunciara su disponibilidad limitada, se dijo que Cary Fukunaga, director de Sin tiempo para morir, quería poner a James Bond tras el volante de un Rapide E. El responsable del filme habría trabajado en conjunto con Aston Martin para lograrlo, aunque todo parece que esto no sucederá.

Se desconoce cuántas de las 155 unidades prometidas por el fabricante habían sido reservadas. El Rapide E se irá a la congeladora por tiempo indefinido, ya que se desconoce cuándo dará el paso Aston Martin hacia los vehículos eléctricos.

La empresa de origen británico está pasando por un momento complicado en sus finanzas y se presume que la causa de esta decisión está relacionada a que Aston Martin está apostando todo por el DBX, un SUV que llegará durante la primavera de 2020 y que se espera que impulse hasta en dos tercios las ventas de la compañía.