Probablemente lo has visto en varios medios, foros y blogs especializados: un video en el que se observa una cola de unos 20 coches Tesla esperando para poder cargar en uno de los supercargadores de la compañía. En particular, se muestra el que está ubicado en la ciudad de San Luis Obispo, en California, prácticamente a medio camino entre Los Ángeles y San Francisco.

El video fue grabado durante el fin de semana del día de acción de gracias, uno de los feriados más importantes en Estados Unidos y de mayor movimiento de personas dentro del país.

Las imágenes recuerdan a las largas colas que se pueden llegar a formar durante la salida o regreso de vacaciones en ciudades grandes de todo el mundo, cuando decenas de coches tienen que esperar para repostar. Sin embargo, estas han sido utilizadas como una excusa para criticar el fenómeno de los vehículos eléctricos como alternativa mejor, más limpia y mucho más innovadora a los de combustión interna. ¿De qué sirve tener un Tesla si tendrás que esperar bastante para poder cargar y seguir tu camino?

Las críticas tienen gran parte de razón: algunos puntos estratégicos de carga deberían prever estos cuellos de botella, más aún si se tiene en cuenta que los vehículos eléctricos necesitan más tiempo para repostar que un vehículo de gasolina. Sin embargo, las imágenes y la mayoría de los argumentos relacionados al vídeo cuentan la mitad de una historia que tiene mucho más matices y que Tesla, de hecho, resolvió bastante más rápido de lo que todos podríamos imaginar. Además muestra cómo una infraestructura eléctrica es mucho más flexible y rápida de expandir que la del combustible.

Supercargadores móviles al rescate

Aunque el vídeo muestra la cola de vehículos esperando, lo que no recoge es el momento en el que Tesla desplegó un Supercargador móvil impulsado por las baterías Megapack de la compañía, todo montado sobre un tráiler, en su área de carga en San Luis Obispo. Después de que se desplegara dicho Supercargador móvil, los tiempos de espera en San Luis Obispo se redujeron a pocos minutos. Este tipo de situaciones sería prácticamente imposibles de repetir si se tratara de una gasolinera tradicional.

El Mobile Supercharger es capaz de cargar hasta 100 coches a una velocidad de 125 kW, un ritmo muy cercano a las velocidades de los supercargadores normales –que actualmente cargan hasta 150 kW–.

Muchos han apuntado también que Tesla tiene otro Supercargador a apenas 20 minutos de distancia, ubicado en la ciudad de Atascadero, el cual no estaba colapsado.

Carga más rápida

Otro de los aspectos que no se han comentado sobre los atascos, muy puntuales en tiempo y situación, es que Tesla está trabajando activamente para reducir los tiempos de carga de toda su flota y así evitar colas y esperas.

Por un lado tenemos el despliegue de los Superchargers V3, los cuales son capaces de cargar a velocidades mucho mayores a las actuales, a un poco más de 250 kW. Por el momento están disponibles en solo dos ubicaciones en Estados Unidos, pero el objetivo de Tesla es que empiecen a llegar a más zonas de todo el mundo a lo largo de 2020.

La compañía también ha acelerado significativamente la velocidad de carga en muchos de sus vehículos. Por ejemplo, en marzo de 2019 anunciaron que los Model 3 junto a los Model S y Model X más recientes acelerarían la carga en sus supercargadores de 120 kW máximos hasta 150 kW máximos.

Y días atrás enviaron una actualización de sistema para que los Model 3 autonomía estándar plus, los vehículos más económicos de la marca, tengan la capacidad de cargar hasta 170 kW —antes estaba capado a 100 KW—. Esto reduce en 14 minutos de media los tiempos de carga en supercargadores cuando se pasa de un 20% a un 80%.

Visitando 14 supercargadores en un solo viaje

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