Si bien es cierto que el mercado principal de sensores fotográficos es el de los smartphones y este se encuentra estancado desde hace varios años, los móviles aterrizan con cada vez más sensores a bordo. Y no es una tendencia que se encuentre ya estancada, precisamente.

Tanto es así que Sony, el mayor productor de este tipo de sensores –cuenta con algo más del 50% del mercado por facturación–, se está encontrando con dificultades para abastecer la fuerte demanda. Según cuenta Bloomberg, la tecnológica nipona está pidiendo disculpas a sus principales clientes por esto mismo.

Así lo afirma Terushi Shimizu, el director de la división de semiconductores de Sony, la más beneficiosa para el conglomerado tras PlayStation. Afirma el directivo que están "teniendo que pedir disculpas a los clientes porque simplemente no podemos hacer suficientes", y que "incluso después de toda la inversión en la expansión de la capacidad [de producción], puede que todavía no sea suficiente".

Es por esto que el fabricante sigue invirtiendo en una mayor capacidad de producción. De acuerdo a los datos de Bloomberg, Sony continúa inmersa en un proceso de inversión de 6.400 millones de dólares a tres años que finalizará en marzo de 2021. Esto permitirá aumentar la producción de obleas para sensores desde las 109.000 actuales hasta 138.000, o cerca de un 27%.

Samsung, el mayor rival de Sony, también se encuentra inmersa en un proceso de este tipo. Cuenta también con algunos de los sensores más codiciados en este espacio, incluyendo los sensores de alta resolución en 48, 64 y 108 MP.

Sony ya está produciendo sensores ToF –de Time-of-Flight o tiempo de vuelo–, que se utilizan para detectar la profundidad en las escenas de una forma mucho más precisa, y pueden ser útiles para el control de los terminales mediante gestos. Huawei ya implementó sensores de este tipo con el P30 Pro, mientras que se espera que tanto Apple como Samsung incorporen uno de estos sensores en sus móviles de 2020.