– Oct 28, 2019, 11:01 (CET)

Caídos del cielo: los actores y actrices menos problemáticos de Hollywood

Desde Keanu Reeves hasta Tom Hanks, pasando por gran parte de reparto del Universo Cinematográfico de Marvel, hay un buen puñado de actores que despiertan el amor de los fans y son un ejemplo de buena conducta y compromiso social.

Adorar a una celebridad es una actividad peligrosa, y si no que se lo digan a los fans de Johnny Depp, que tuvieron que ver cómo su ídolo era, en realidad, un maltratador. Lo mismo podría decirse de la caída en desgracia de Lindsay Lohan en los dosmil o de las recientes acusaciones contra Jeremy Renner, Ojo de Halcón en las cintas de Marvel, por parte de su mujer. Claro que algunos son más problemáticos que otros y no todo el mundo es Woody Allen o Roman Polanski.

No obstante, de vez en cuando encontramos alguna joya deslumbrante a la que no le ensombrece ningún oscuro secreto. Son esas celebridades queridas por todo el mundo, innegablemente buenas, carismáticas y atrayentes; muchas de ellas, además, están comprometidas con causas sociales o políticas y son todo un ejemplo para sus fans. Es en ellos en quienes vamos a centrarnos hoy. ¿Existen de verdad estos seres de luz rodeados de focos y cámaras?

Will Smith

A sus cincuenta y seis años, es una de las estrellas más reconocidas del panorama celebrity. Durante toda su carrera ha sabido labrarse una imagen de buen tipo que le ha acompañado hasta en los peores rumores. Se coló en nuestras casas hace casi treinta años como un adolescente del oeste de Filadelfia descarado y divertido, pero de gran corazón, que intentaba encontrar su sitio en una sociedad de ricos acomodados.

El príncipe de Bel-Air nos regaló a Will Smith en una década en la que ser un rapero que va de niño bien no era lo que más se estilaba. Pero entre su cara de no haber roto un plato jamás, las criticadas letras naif de sus canciones y lo carismático de su personaje más conocido, consiguió ganarse un hueco en los corazones de miles de personas en todo el mundo. Su carrera musical se estancó, pero continuó en el cine, con papeles que intercalan el humor con el drama y las lecciones de vida, las dos facetas que impregnan también su lado más personal.

Su instagram está repleto de fotos de familia, vídeos inspiradores y memes. Además de esta buena actitud general, su compromiso con las causas sociales y benéficas lo sitúan en un lugar privilegiado para recibir el cariño de los fans; y cómo olvidar el enternecedor vídeo en la alfombra roja de la premiere de Aladdín en el que le dice a dos niñas emocionadas que es el Genio de incógnito y les presenta a la princesa Jasmine (Naomi Scott).

Anne Hathaway

¿Podemos echarle en cara a Anne Hathaway que sea tan perfecta? Miles de personas lo hicieron alrededor de 2013 y obligaron a la actriz a alejarse de los focos durante más de cuatro años. Ser “hathahater”, como se conocía por entonces, era casi una moda. La actriz estaba en la cresta de la ola, aparecía en todas las producciones importantes, era casi recurrente en los sketches de SNL, presentó una —terrible— gala de los Oscar en 2011 y se llevó uno ella misma dos años después.

El público no podía soportarla. Era tan guapa, tan alta, tan elegante y encantadora. Derrochaba talento y gracia allá donde iba y en ningún momento mostraba signos de debilidad o torpeza. Lo que podría haberla convertido en objeto de admiración absoluto se volvió en su contra y la tacharon de falsa y teatral; no era lo bastante auténtica. Ella misma admitió que su comentado discurso de agradecimiento en la Academia fue un poco forzado —“¡se ha hecho realidad!”—, pero ¿realmente podemos culparla por mostrar esa falsa modestia? ¿Acaso el público la hubiera tratado mejor si hubiera dejado ver su ambición, su satisfacción al recibir la estatuilla?

Lo ha dicho Taylor Swift en su último disco: “Si fuera por ahí alardeando de mi dinero, sería una bruja, no una triunfadora”. Y es que los dobles estándares afectan a las celebridades de todos los campos, pero lo cierto es que Anne Hathaway debe ser una de esas actrices a las que da gusto entrevistar. Nunca tiene una contestación fuera de lugar, ni un mal gesto. Por no hablar de su capacidad para sobreponerse a todo aquel odio sin razón, que incluyó un gag rapeando con James Corden en su Late Late Show. Los “hathahaters” no tienen excusa para seguir echando pestes sobre ella, que se ha ganado a pulso un hueco en esta lista.

Tom Hanks

Los titulares que hablan de Tom Hanks como “the nicest guy” pueblan las webs de cine y celebridades, y es que el actor se ha ganado con los años la reputación de ser muy buena persona. No solo es el protagonista de algunas de las películas más famosas de las últimas décadas (Forrest Gump, Salvad al soldado Ryan), también es, al parecer, uno de esos ídolos que no decepcionan al conocerlos en persona. Las historias de encuentros con sus fans son casi tan legendarias como las de Keanu Reeves, otro rey de la buena reputación hollywoodiense.

Uno de los puntos fuertes para que te consideren un icono del bien en la industria es tener una buena relación con tus fans. De Hanks se cuenta que entabló amistad con un taxista fan, que contesta con regularidad a los correos electrónicos de sus seguidores e incluso les envía regalos, desde entradas para sus películas —pase al backstage incluido— hasta aquella vez en que le regaló a una fan artista una máquina de escribir de su famosa colección.

Si de algo podemos acusarle es de tener una extraña fijación con las películas sobre la Segunda Guerra Mundial y de emocionarse cada vez que alguien grita “¡Wilson!” o le entrega una pelota de volleyball como la que le acompañó en Náufrago. Eso sí, también ha sido una de las víctimas de QAnon, un movimiento que sostienen algunos seguidores de Donald Trump asociado a 4chan y que consiste en lanzar teorías conspiratorias —infundadas— sobre básicamente cualquier tema.

Emma Watson

La eterna Hermione Granger es ya una adulta, pero en lugar de ganarse el puesto de Ministra de Magia, se ha convertido en todo un icono del feminismo a nivel mundial. La plataforma y el nivel económico que le otorgó ser una de las protagonistas de la saga juvenil le ha dado la libertad suficiente como para dedicar su tiempo libre a infinidad de causas sociales y eventos benéficos.

En 2014, la ONU la nombró Embajadora de la buena voluntad y su emotivo discurso sobre los derechos de las mujeres removió conciencias, para bien y para mal. Lo cierto es que su posicionamiento como “Mujer Feminista” le ha granjeado más de una opinión contraria, tanto de los sectores más reaccionarios de la sociedad como de las propias feministas, que la tildaban de ser demasiado blanda. Pero es innegable que su plataforma #HeForShe y su discurso básico sobre la situación actual de la mujer ha sido uno de los puntos clave de la normalización que ha vivido el feminismo en los últimos años.

Nunca ha abandonado del todo a su personaje más conocido y, como si de la verdadera Hermione Granger se tratara, se ha dado a la tarea de esconder libros por el metro de Londres y Nueva York, un regalo anónimo para el afortunado que se tope con ellos. Su compromiso con los libros también lo refleja en lo personal, ya que es una de esas pocas estrellas de Hollywood que decidió sacarse una carrera universitaria. En su caso, Literatura inglesa en la Universidad de Brown.

Jameela Jamil

Ella es, quizá, una de las menos conocidas de la lista, ya que su paso por la industria del cine es muy reciente. Se la conoce por su papel de Tahani en la serie de Netflix The Good Place, creada por Michael Schur (Parks&Recreation, The Office, Brooklyn 99). Es su primera experiencia como actriz, para la que ha demostrado un talento natural hacia la comedia y que le ha proporcionado un altavoz fuera de su Inglaterra natal.

Como buena integrante de esta lista, Jamil ha empleado ese altavoz para hacer el bien que, en su caso, se traduce en una labor de activismo en contra de los estándares dañinos de belleza. La actriz se ha posicionado firmemente en contra de las dietas agresivas e insanas que muchas celebridades promocionan en sus redes sociales y que, dice, son una parte importante del sistema que mina la autoestima de las jóvenes. Es algo que conoce de primera mano, ya que su adolescencia se vio marcada por la anorexia, que ella achaca a las presiones de la sociedad sobre las mujeres jóvenes.

Es una de las actrices más activas en Twitter e Instagram, suele contestar a sus seguidores y no duda en entrar en polémica cuando la ocasión lo requiere. Es decir, cuando alguna revista de moda elimina sus estrías con Photoshop o retuercen sus palabras maliciosamente. También ha lanzado varias campañas a favor del movimiento body positive (“positividad corporal”), como #IWeigh. Todo un ejemplo para las nuevas generaciones.

Lin-Manuel Miranda

Es francamente complicado encontrar noticias negativas sobre Lin-Manuel Miranda. El director, guionista, compositor y creador de Hamilton, probablemente el musical más relevante de los últimos años, es una de las estrellas más queridas del momento. Gran parte de la culpa la tienen sus tuits cariñosos y simpáticos, y sus tiernas y divertidas interacciones con otras celebridades en la red social.

Miranda ofrece a sus seguidores un mensaje de perseverancia y esfuerzo que les insta a perseguir sus sueños y no cejar en el empeño de alcanzar grandes metas; él no lo hizo y ahora es una personalidad más que reconocida en Broadway y en Hollywood. Pero lo que le ha ganado un puesto VIP en el corazón de sus fans es su compromiso social y político, que se ha hecho notar, sobre todo, desde las elecciones generales de 2016, cuando Trump salió ganador. Tanto es así que más de uno le ha pedido a Miranda que se una a la vida política para cambiar las cosas, aunque el músico no quiere ni oír hablar del tema. El activismo está muy bien, pero él prefiere seguir componiendo canciones.

Emma Thompson

Carismática, ingeniosa, elegante y británica. Emma Thompson lleva cuatro décadas en el negocio del cine y ha interpretado papeles tan diversos como la niñera mágica Nanny McPhee, la desengañada esposa de Alan Rickman en Love Actually, la profesora Trelawney en la saga Harry Potter o la líder de un partido ultraderechista en la serie Years & Years. nadie pone en duda su talento como actriz, que abarca un amplio abanico desde la comedia hasta el drama, pero lo que la convierte en algo más es su compromiso con distintas causas sociales.

A sus sesenta años, está muy concienciada con el cambio climático. A menudo la hemos visto en manifestaciones hablando sobre el calentamiento global o la extinción de las abejas. La edad y la posición le han permitido cada vez más poder decir lo que piensa sin temor a las represalias. No se calla ante las injusticias y es conocida por su pensamiento feminista, que también lleva a la práctica. Cuando el ex-animador de Pixar, John Lasseter, fichó por la productora Skydance después de haber sido despedido por acusaciones de abuso sexual, ella abandonó sus proyectos con Skydance públicamente.

Keanu Reeves

Nos enamoró con varios éxitos de taquilla a finales de los noventa, después desapareció unos años de los focos y volvió renovado y convertido en un fenómeno de masas. Keanu Reeves lleva dos décadas siendo el novio de Internet y hay muy buenas razones para pensar que lo seguirá siendo. Su personalidad reservada y sencilla, fruto de un pasado trágico y atormentado, han conmovido al público.

Tiene un carácter afable que hace que empatizar con él sea una tarea fácil. Además, es fantástico con todos sus fans —como adelantábamos, Internet recoge cientos de anécdotas de encuentros con él para alegrarnos el día— y lleva un estilo de vida como el de cualquier otra persona. Es muy reconocible el meme de “Keanu triste” que surgió hace unos años, en el que lo vemos comer un bocadillo sentado en el banco de un parque con aire apenado.

El bastión de Marvel

¿Qué tiene la franquicia de Kevin Feige para atraer a tantas almas puras de corazón? Muchos de los superhéroes del Universo Cinematográfico de Marvel lo son dentro y fuera de la gran pantalla. El Capitán América, encarnado por Chris Evans, es el mayor defensor patriótico de Estados Unidos y también el más moralista del grupo. Comparte valores con Evans, que, además de tener una gran reputación en cuanto al trato con sus fans, es una voz activa en redes sociales contra Donald Trump.

También Mark Ruffalo se posiciona como uno de los menos problemáticos. Es un alma tranquila, como Bruce Banner, que habla por los derechos de las mujeres y de los colectivos minorizados. Ningún arrebato al estilo Hulk en su inmaculado expediente. Le acompaña en este frente Chris Hemsworth que, aunque no sea el Dios del Trueno en la vida real, sí que despierta una pasión adoradora entre sus fans. Imposible borrar de la mente los entrañables vídeos familiares en su residencia australiana.

Su hermanastro en la ficción, aunque tenga papel de villano, es uno de los más queridos de la lista. Con su acento británico, su contenido sentido del humor y sus adorables apariciones en público, Tom Hiddleston se ha ganado la reputación de un osito de peluche, solo perturbada durante su breve affair con la cantante Taylor Swift. Y qué decir de Tom Holland y Zendaya. El primero ha salvado el acuerdo entre Sony y Disney con sus propias manos y la segunda es un icono juvenil desde hace años. Juntos, su base fan es imparable.

Una de las últimas en sumarse a este equipo de estrellas doradas es Brie Larson. Comprometida, ambiciosa y divertida: un perfil poco común para convertirse en una actriz querida por el público y que, de hecho, le ha granjeado más de un comentario en su contra, pero que, en última instancia, hace de ella una verdadera superheroína a la que admirar.