– Jul 3, 2019, 11:01 (CET)

Mygo preparan una ronda de 3 millones, justo cuando están a punto de rozar la rentabilidad

La ronda, modesta comparada con las levantadas por el resto de compañías que suelen "dilapidar el dinero", busca una expansión por el extranjero. Según sus fundadores, la compañía está a punto de ser rentable, "al contrario que el resto de empresas del sector".

Su historia comenzaba aprendiendo del "enemigo". Llegando mucho más tarde que el resto de su competencia, Mygo intentaba hacerse un hueco en el mercado de los patinetes –que luego se extendería a otros servicios de movilidad– trabajando para Lime. De esta manera, lograban lucrarse con su actividad y aprender de los errores de terceros.

Un año después, el panorama de la movilidad ha cambiado casi en su totalidad. Mientras el proyecto de Madrid Central se diluye, dando entrada de nuevo a los vehículos privados al centro de la capital, el sector de los patinetes ya disfruta de la distribución de sus licencias. A finales de 2018, el Ayuntamiento dirigido –en aquel momento– por Manuela Carmena, retiraba la totalidad de los servicios de patinetes a la espera de un reparto de licencias para cada una de las empresas solicitantes.

Un total de 24 compañías, en primera y segunda ronda, obtenían sus permisos de circulación (10.000) para el total de la ciudad de Madrid. Tanto dentro como fuera de la M-30, el número de unidades quedaba estrictamente limitado. Un reparto definido por algunos como injusto y absurdo, que de momento no tiene los visos de modificarse por el nuevo Consistorio, pronto trajo una consecuencia para el sector: la unificación de compañías para lograr más cuota de mercado. Flash adquiría Koko o Movo se hacía con SJV(la que más licencias disponía hasta el momento), otras simplemente devolvían al Ayuntamientos aquellos permisos que no se ajustaban a su negocio.

En este sentido, Mygo cuenta con 90 licencias desde el primer reparto, y se ha presentado al reparto en tercera instancia. Scoot, Mobike o Alma renunciaron a sus permisos, lo que hace que más de 600 licencias hayan quedado desiertas. Por lo que, a pesar de la entrada de Rebi al negocio en Madrid, los diferentes players ya están moviendo ficha. Desde Mygo aseguran que están "a la espera de una ampliación; no sabemos cuántos nos darán, porque va variando en función de aquellos a los que se las han quitado, las que no cumplen y otras no pueden llegar a gestionar todas las que han pedido".

Además, para las próximas semanas preparan el lanzamiento oficial de su bici-moto, la cual ya juega en otra liga y va por otro vía de licencias. En septiembre, avisan, lanzarán su cuarto modelo operativo que –de momento– entrará a jugar contra la familia de Car2Go más que con los vehículos de dos ruedas.

Rentabilidad y ronda de financiación

Mientras Mygo espera a los largos procesos de reparto de licencias en el Ayuntamiento, también anuncian que están en mitad de su primera ronda de financiación Serie A, la cual esperan cerrar antes de final de mes. Entre dos y tres millones de euros que, aunque son suficientes para la compañía, no pueden compararse a las inversiones multimillonarias del sector. 310 millones de dólares para Lime a principios de 2019, los 20 millones de euros para Movo también este año, 30 en Voi o 150 en Bird son solos algunas de las cifras que se manejan en el juego del patinete.

En cualquier caso, para Mygo esta entrada de capital tendrá el objetivo, explican, "de seguir creciendo en Madrid con los cuatro modelos de movilidad, y comenzar la expansión". Un crecimiento que tendrá las miras puestas en el extranjero, ya que las ciudades pequeñas carecen de atractivo:

"El tema de la expansión lo tenemos muy claro y va a por las ciudades más grandes de Europa, donde está el verdadero problema de movilidad. Hay muchos que están enfocados a las pequeñas ciudades, pero creemos que ahí no está el problema, eso es más una cuestión de turismo y entretenimiento, pero no soluciona el tráfico de las ciudades. La primera ciudad que tenemos en mente es París, pero después Berlín. El caso de Londres y el resto de Reino Unido no se descarta, pero hay que esperar a que la regulación se establezca para poder entrar".

Sin datos, aún, de los fondos implicados, aseguran que hay cinco posibles inversores: uno de Estados Unidos, otros dos europeos y dos nacionales. Su carta de presentación sigue siendo la rentabilidad. Según sus cuentas, de las que no ofrecen cifras, si no varía nada el mes que viene alcanzarán la rentabilidad en Madrid. Solo con los patinetes en operación, las cuentas por cada uno de sus vehículos son fáciles: apuntan a que facturan 8 euros por patinete/día, disponiendo de 90 unidades generan algo más de 720 euros al día. Es decir, unos 21.600 euros mensuales suponiendo que salgan todos los patinetes y todos estén ocupados cada día. Aún así, la eficiencia de cada patinete se encuentra al 80% de su capacidad.

Aseguran que, mientras otras compañías han estado dilapidando el dinero en rondas de financiación y sumando patinetes sin control, ellos han estado jugando a reducir costes al máximo. Asímismo, el hecho de que sus licencias operen todas dentro de M-30 "es una ventaja comparativa". Todas ellas "están concentradas en la zona donde más se usan y donde más rentables son", explica Nicolás Garcia de Mygo, "por lo que ayuda a tener unas mejores cifras", junto con la posbilidad de ofrecer otros modelos de movilidad que, al no estar regulados bajo la misma normativa les da algo de margen en caso de prohibiciones. De esta manera, y gracias a la próxima ronda, buscan un sistema replicable en el resto de localizaciones.