– Jul 5, 2019, 9:00 (CET)

16 series con representación LGTBI+ para conmemorar el Orgullo

Para conmemorar que termina el mes del Orgullo LGTBI+ hablamos de 16 series con representación de los miembros del colectivo que son novedosas por sus distintos puntos de partida o desarrollo.

El mes de junio es el mes reconocido mundialmente para celebrar del Orgullo LGTBI+ y, como no podía ser de otra manera, se han estrenado más de una serie con representación del colectivo. El regreso de Pose, el remake de Historias de San Francisco y la renovación de One Day at a Time son solo algunos ejemplos.

Actualmente, tenemos el privilegio de contar con plataformas que dan voz a equipos creativos más diversos e inclusivos, gracias a los que tenemos productos tan buenos como los que acabamos de mencionar. Sin embargo, la buena representación LGTBI+ es un fenómenos bastante reciente y en el que aún queda mucho por aprender.

Librarnos de prejuicios y estereotipos es un proceso largo y lento, pero al menos parece que la figura del “mejor amigo gay” está quedando obsoleta y cada vez tenemos más programas de televisión que nos muestran la realidad del colectivo: personas de todo tipo que se salen de la norma cisheterosexual. Para terminar con buen pie esta última semana del Orgullo os traemos 16 series con (buena) representación LGTBI+:

Steven Universe

Cartoon Network

Esta serie de animación de Cartoon Network empezó a emitirse en 2013. Comenzó como una historia simplona de fantasía sobre las aventuras de un niño medio humano medio gema de cristal, criaturas extraterrestres con poderes mágicos, pero pronto se convirtió en una celebración de la diversidad. La serie trata el feminismo, la homosexualidad y los géneros no binarios al tiempo que enseña valores de amistad, generosidad y cómo quererse a uno mismo. La primera temporada está disponible en Netflix, aunque la serie tiene un total de 160 episodios, la mayoría de apenas diez minutos.

Su creadora, Rebecca Sugar, se define como mujer no binaria y bisexual, y es la primera mujer en dirigir una serie de Cartoon Network. Además, ha participado como escritora y artista de Hora de Aventuras y sí, tuvo mucho que ver con la historia de amor de la Princesa Chicle y Marceline. Aunque ya no trabajaba en la serie cuando escribieron el capítulo del beso, estuvo muy presente en temporadas anteriores creando las bases de su relación.

Grace y Frankie

Esta serie protagonizada por Jane Fonda y Lily Tomlin cuenta la historia de dos mujeres de más de setenta años cuyos maridos les revelan que son gays y llevan más de cuarenta años viéndose en secreto. Para afrontar la situación terminan viviendo juntas junto a la playa y formando una bonita amistad.

[Grace y Frankie(https://hipertextual.com/tag/grace-frankie) es una reivindicación de la falta de personajes mayores en televisión y cuenta con cinco temporadas que están disponibles en Netflix. Además, muestra una perspectiva interesante en cuanto a la visibilidad del colectivo y los conflictos internos de estos dos hombres, interpretados por Martin Sheen y Sam Waterstone.

Historias de San Francisco

Historias de San Francisco retoma la historia de las miniseries del mismo nombre de 1993. Entramos en la vida de un grupo muy variado de personas que viven al resguardo de Anna Madrigal en el 28 de Barbary Lane. Laura Linney, Paul Gross, Olympia Dukakis y Barbara Garrick repiten papel veinte años después, junto a un grupo renovado de jóvenes entre los que se encuentra Ellen Page.

De su producción se ha encargado Lauren Morelli, showrunner de Orange is the New Black, que se ha basado a su vez en las novelas de Armistead Maupin. Esta nueva versión indaga con una mirada actual en los conflictos de la heteronormatividad y la identidad de género. Y lo hace con una sensibilidad y honradez que serán la envidia de otras muchas series con pretensiones similares. La serie está disponible en Netflix y es ya todo un lugar seguro para espectadores del colectivo LGTBI+.

One Day at a Time (Día a día)

Esta serie nos muestra la vida cotidiana de una familia cubanoamericana en un retrato que mezcla feminismo, ecologismo, antirracismo y lucha LGTBI+ en formato sitcom y demuestra que es posible hacer humor sin ofender a nadie. Este proyecto, dirigido por Gloria Calderon Kellett reimagina la serie homónima de 1975 y pone el énfasis en las voces femeninas y latinas. La última temporada, además, trata temas tan duros como la violencia sexual, las enfermedades mentales y las adicciones y tiene representación de géneros no binarios.

La noticia de su cancelación, después de tres magníficas temporadas en Netflix, cayó como un jarro de agua fría sobre los fans de la serie. Por suerte, Pop TV ha confirmado hace unos días que se encargarán de la producción de la siguiente temporada y, esperemos, de todas las que vendrán detrás. La única mala noticia es que de momento este canal norteamericano no tiene plataforma de streaming en España.

Sense 8

Otra serie que sufrió el sablazo de la cancelación de Netflix fue la aclamada Sense8. Esta historia de las hermanas Lana y Lilly Wachowski explora la idea de ocho personas que comparten una conexión mental y una organización que quiere darles caza. Junto a esta trama de ciencia ficción las directoras introdujeron toda clase de diversidad racial, sexual y de género.

Sense8 es la serie que lo tiene todo: actrices trans interpretando papeles trans, mujeres fuertes que se rebelan contra el patriarcado y representación realista del colectivo LGTBI+. Llegó a Netflix como una de las primeras originales en 2015 y atrajo a una gran cantidad de público a la plataforma. Sin embargo, Netflix no veía rentable el enorme presupuesto que le destinaban a esta ambiciosa producción y la canceló después de su segunda temporada. Eso sí, después de la presión de los fans en la redes sociales aceptaron a producir un episodio doble final para cerrar la historia.

She-Ra y las princesas del poder

Esta serie de animación es un reboot del programa de 1985, un spin-off del popular He-Man. La serie presenta un mundo fantástico en el que las Princesas, poderosas hechiceras, deben enfrentarse a una malvada organización al estilo del Imperio de Star Wars para salvar el planeta. La aparición de She-Ra, una imponente guerrera, desequilibrará la balanza en favor del bien.

Esta producción de DreamWorks Animation Television le debe su estreno a la creadora Noelle Stevenson, guionista y dibujante de numerosas historias infantiles, como los cómics Nimona y Leñadoras. Como todas las creaciones de Stevenson, She-Ra es un despliegue de sororidad y diversidad que impresiona al público adulto y sirve de ejemplo para los más pequeños.

SKAM España

SKAM es la versión española de la serie noruega con el mismo nombre. Pese al éxito de la original, el remake no fue muy bien acogido en un principio. Sin embargo, el estreno de la segunda temporada y la trama lésbica entre dos de los personajes ha conseguido que la serie de Movistar+ remonte.

SKAM es una de las pocas series españolas que ha sabido captar la realidad de la vida adolescente, incluida diversidad racial y sexual. Sin embargo, los capítulos se hacen largos y aburridos y solo merece la pena verla para llegar a la segunda temporada y encontrarse con una muy buena representación de la bisexualidad.

Pose

Esta serie de HBO tiene el récord de participación de mujeres racializadas y trans en el equipo creativo. Nos traslada al Nueva York de los años ochenta en plena crisis del SIDA y nos sumerge de lleno en la cultura drag. Dirigida y protagonizada por un grupo imponente de mujeres trans negras y latinas, pocas series recogen tan bien el espíritu de Stonwall y del Orgullo como esta.

Eso sí, Pose no es una serie bonita: la discriminación, la violencia y la enfermedad son el telón de fondo de una vida de escapismo en los balls norteamericanos. El pasado 12 de junio se estrenó la segunda temporada, que promete mucho más drama que la primera, pero que merece toda la atención que reciba. La primera temporada está disponible también en Netflix.

Las escalofriantes aventuras de Sabrina

Mientras Sabrina descubre su lado más oscuro, lo más importante de la segunda temporada sucede en el plano mortal. Su amigo Theo ha descubierto que es un chico trans y debe enfrentarse a su entorno y a sí mismo. La serie maneja el tema con mucha sensibilidad, fruto con total seguridad de la colaboración con Lachlan Watson, actore de género no binario que interpreta al personaje.

Por supuesto, además de la representación trans, el mundo de las brujas tiene una perspectiva muy abierta de la sexualidad y más de un personaje nos da pistas sobre su bisexualidad. La tercera temporada llegará a Netflix en otoño.

Brookling 99

Esta sitcom policíaca ha sorteado toda clase de obstáculos y cancelaciones, pero se mantiene viva y rodando la séptima temporada. La serie de la NBC creada por Michael Schur (The Good Place, The Office) y Dan Goor (Parks and Recreation) es una divertida representación de la diversidad racial y sexual mezclada con resolución de crímenes y mucho humor.

Sin embargo, no es hasta la quinta temporada cuando llega su golpe más certero: uno de los personajes principales sale del armario como bisexual de forma explícita, algo a lo que este colectivo no está para nada acostumbrado.

Crazy Ex-Girlfriend

La mejor representación de la bisexualidad en televisión es este vídeo de Crazy Ex-Girlfriend, en el que un hombre de mediana edad sale del armario y desmiente todos los mitos sobre ser bisexual en una canción tan divertida como educativa. También resume a la perfección el espíritu de la serie: ser una parodia de absolutamente todo.

La serie de CW, disponible en Netflix, se centra en las locuras de una mujer que se muda a la otra punta del país para perseguir a un exnovio de cuando era una niña. Allí vivirá toda clase de situaciones imposibles, aderezadas con números musicales como este. Es una de esas series que empieza sin ninguna pretensión y termina siendo más trascendental de lo esperado.

Good Omens

Esta serie de Amazon Prime hace una divertida interpretación del fin del mundo en la que un ángel y un demonio se alían para impedir la destrucción de la Humanidad. Está basada en la novela conjunta de Terry Pratchett y Neil Gaiman y ha despertado tensiones entre la comunidad cristiana, que ha llegado a pedir su cancelación (a Netflix).

Los protagonistas son Aziraphale y Crowley, a los que dan vida Michael Sheen y David Tennant. Ambos llevan viviendo entre los humanos desde el inicio del mundo y han ido desarrollando una bonita amistad que, para cuando la serie tiene lugar, se ha transformado en algo más. Aunque nunca suceda nada físico entre ambos, el amor que sienten el uno por el otro es más que palpable durante los capítulos.

¿Es representación LGTBI+? Como bien ha explicado el autor en varias ocasiones, los ángeles y demonios no son seres terrenales y, por tanto, no tiene género ni perciben el sexo de la misma manera que nosotros, pero él escribió Good Omens como una historia de amor. Así lo tomaron también los actores a la hora de interpretarlos. Michael Sheen incluso contó en una entrevista que leyó varios fanfics en los que Aziraphale y Crowley eran pareja para meterse en el papel.

Gentleman Jack

Esta serie de HBO nos presenta a Anne Lister, considerada la “primera lesbiana moderna”. Para hacerlo se han basado en los diarios que Lister fue escribiendo en código a lo largo de su vida, en los que detallaba con precisión no solo el curso de los acontecimientos sino también sus relaciones amorosas y sexuales con otras mujeres.

Lister fue una terrateniente británica interesada en la medicina que viajó por casi todo el mundo. En la serie nos narran su regreso a la casa familiar, donde conocerá a la joven heredera Ann Walker, de la que se enamora perdidamente. Su relación terminará en matrimonio, aunque la unión nunca fue del todo legal.

Special

Ryan O'Connell escribe y protagoniza esta serie original de Netflix basada parcialmente en su propia vida. En sus ocho capítulos cuenta la historia de un hombre gay con diversidad funcional que empieza a trabajar como redactor de un medio online.

La serie, que cuenta con Jim Parsons como productor ejecutivo, refleja la realidad de una parte del colectivo LGTBI+ que muchas veces se queda fuera y pone sobre la mesa una perspectiva nueva para televisión. En total, la serie apenas dura dos horas, de modo que es como ver una película dividida en partes.

The Bold Type

El día a día de tres amigas que trabajan en una revista de moda: así es esta serie de Freeform que recuerda a El diablo viste de Prada. Sin embargo, poco tiene que ver con la película de Anne Hathaway. En The Bold Type encontramos reivindicación feminista, lucha antirracista y grandes lecciones de empoderamiento personal.

Se trata de una serie con un tono moderno y fresco que trata también las relaciones entre mujeres a través de una de sus protagonistas. Las preocupaciones e inseguridades de una mujer que descubre su orientación sexual en la veintena salen a la luz cuando comienza su primera relación lésbica y su camino para encontrarse a sí misma es digno de ver. Actualmente, acaba de emitir su tercera temporada en Amazon Prime y ya ha renovado por una cuarta.

Killing Eve

Creada por la inigualable Phoebe Waller-Bridge, Killing Eve es una de las series que han dado más que hablar en el último año. La historia sigue los pasos de una detective del MI5 interpretada por Sandra Oh que intenta atrapar a una asesina a sueldo, a la que da vida Jodie Comer.

Además de la trepidante investigación policíaca, se desarrolla entre ambas una tensión sexual que traspasa la pantalla. Sin duda, una representación sáfica que pocas veces vemos en televisión. Sus dos temporadas están disponibles en HBO.