Netflix estrenó recientemente la segunda parte de El mundo oculto de Sabrina (The Chilling Adventures of Sabrina). Se trata de una nueva temporada compuesta de 9 episodios. Acá hablamos de lo que nos ha parecido esta entrega, de sus fortalezas y de los puntos débiles que tiene esta adaptación televisiva de los cómics de Robert Aguirre-Sacasa.

Hablaremos de El mundo oculto de Sabrina Parte 2 sin spoilers, aunque asumiremos que ya has visto la primera, así como el especial Cuento de Solsticio de Invierno, por lo que te recomendamos no seguir leyendo si no estás al día con estas entregas.

Para empezar vale comentar que el título de Sabrina para Netflix es un gran acierto en general. Desde la primera parte nos sorprendió con su calidad, con el entretenimiento que ofrecía. La adaptación de este conocido personaje de Archie Comics resultó ser una serie con mucho que decir, con personajes muy interesantes, comenzando por el de Sabrina —interpretado por una genial Kiernan Shipka—, con una temática extraña, oscura y, por qué no, polémica. La respuesta no se hizo esperar y pronto ganó el interés del público de Netflix, pues además de esta segunda entrega ya se ha confirmado una tercera y cuarta temporada del show.

Claro que no todo fue miel para El mundo oculto de Sabrina, también enfrentó una demanda por utilizar a Baphomet, uno de los símbolos de la Iglesia Satánica, sin embargo, las cosas se solucionaron entre ambas partes y, aunque se desconoce el arreglo al que llegaron, la figura en cuestión aparece de nueva cuenta en la segunda temporada.

Los retos de Sabrina

Una de las grandes fortalezas de este título Original de Netflix es que parece no temer al cambio. Pone a sus personajes en constante movimiento, les exige evolucionar y enfrentarse a cosas desconocidas, mágicas o no. Así le sucede a Sabrina, sobre todo ahora que ha firmado el Libro de la Bestia. Por tal motivo Sabrina Spellman decide abrazar su parte mágica y alejarse del "mundo mortal"; claro, ella busca no dañar a sus queridos amigos, sin embargo, ellos solo sienten rechazo y recelo por esa parte incomprensible de su amiga. En este mundo dividido de Sabrina las cosas no serán sencillas para ella y los que la rodean. La buena noticia es que este arco se vuelve muy interesante a lo largo de los nuevos episodios y esto resultará un gran platillo para los fans de la serie.

No son pocos los retos de Sabrina, y es que no sólo está pasando por la terrorífica etapa de la adolescencia, sino que deberá encontrar su lugar en ambos mundos: el mortal y el de los brujos. Esta mezcla es una ventaja en muchos sentidos, pero, como sabemos, también es un gran reto pues la pertenencia es un tema muy complejo. ¿Qué nos da identidad? ¿Somos solo eso que nos dicen los demás? ¿Por qué hay que hay que obedecer ciegamente las tradiciones, y, solo porque tienen mucho tiempo deben perpetuarse? Esto último es algo que Sabrina se cuestiona una y otra vez, a tal grado que llega a confrontar las costumbres más arraigadas del mundo mágico. Lo cierto es que aunque esta particularidad de nuestra protagonista es muy interesante, lo reprochable es que a veces se mete por caminos innecesariamente complicados.

Por un lado la rebeldía de Sabrina es elogiable, sin duda una característica de esta mitad bruja - mitad mortal que la distingue y que ha puesto a todos de cabeza. Sin embargo, y sobre todo hacia el final de la segunda entrega, se mete en uno de los problemas más complejos del universo de este título por una necedad injustificada, por una lógica que difícilmente entenderemos. Y esta es una de las debilidades de la segunda parte de El mundo oculto de Sabrina, los personajes parecen moverse en direcciones que no concuerdan con ellos mismos y toman caminos que no siempre nos parecerán lógicos.

Identidad, género y feminismo

Desde la primera entrega de El mundo oculto de Sabrina distinguimos que nuestro personaje principal no sólo se enfrentaba al mundo adulto con una rebeldía suspicaz, inteligente y muy osada, sino que además ponía luz en temas a simple vista sencillos pero que encerraban creencias arcaicas, como la sumisión de pensamiento y voluntad por creencias religiosas, familiares o sociales. Por otro lado, los demás personajes también se enfrentaban a sus propios retos, como la identidad de género como en el caso del personaje de Susie/Theo, o las "maldiciones" familiares, como en el caso de Harvey y Roz.

La buena noticia es que los escritores de esta serie se sumergieron en estos temas y en la segunda parte encontraremos a cada paso arcos bajo esta índole; es decir: cuestionamientos profundos sobre las mujeres y sus roles históricos, el poder de los hombres y sus privilegios. El mundo oculto de Sabrina se atreve a tocar un gran abanico de temáticas relacionadas con el empoderamiento de las mujeres, la sororidad y la importancia de la cooperación de las mujeres de una sociedad para transformarla. Todo con una historia entretenida, oscura y llena de acción y de momentos a lo largo de sus 9 episodios.

Eso sí, esta segunda parte se siente menos cohesionada que la primera entrega, en gran medida porque ya no se cuenta con muchos elementos sorpresa, además se alargan ciertas situaciones sin mucho sentido y se cruzan historias que no tienen mucho peso para la historia en general. Sin embargo, vaya que sí se disfruta el proceso en el que Sabrina se adentra luego de firmar el Libro de la Bestia, esa división en ella entre el mundo mortal y el de los brujos y el intrincado camino que tiene que recorrer para que ambos funcionen. También disfrutamos en grande la evolución de los personajes, sus retos y sus dolores. Cabe mencionar que la maestra Wardell (aka Lilith) luce en grande con la interpretación de Michelle Gomez y como su interacción cambiará para siempre el rumbo de la historia de Sabrina.

No cabe duda de que se trata de un título muy disfrutable, entretenido y muy, muy peculiar. Además tiene una producción impecable; visualmente es exquisita y cuenta con un divertido soundtrack. Los vestuarios, los elementos extraños y las tradiciones paganas son algunos de los elementos que convierten a este en un título único, portador de una esencia propia, algo que muy pocas series logran de forma cabal, sobre todo las series adolescentes, sin embargo, el show de Sabrina logra sortear dichas temáticas aderezándolas con elementos y arcos oscuros, profundos y, claro, mágicos.

El mundo oculto de Sabrina parte uno, el especial de Solsticio de Iniverno, así como esta nueva entrega se encuentran disponibles para todos los suscriptores de Netflix.