Huawei ha cancelado finalmente el primero de los dispositivos cuyo lanzamiento estaba programado para esta misma semana, bajo el veto impuesto por el Departamento de Comercio estadounidense, que entrará en pleno efecto si nada cambia el próximo día 19 de agosto. Este bloqueo cercena dos de las relaciones más importantes en este segmento del mercado, con Microsoft para el acceso a Windows y con Intel para el acceso a sus procesadores, lo que deja sin vida a uno de los próximos portátiles MateBook y posiblemente en parálisis a toda la línea.

Según publica The Information esperaba que el próximo portátil de Huawei fuera desvelado durante el CES Asia, una de las ferias de electrónica de consumo más grandes y relevantes del continente y que está teniendo lugar esta misma semana en Shanghai. Empleados de Huawei a los que ha tenido acceso la publicación afirman que no hay nueva fecha prevista para su lanzamiento. CNBC confirma esta información, con declaraciones del propio Richard Yu afirmando que "no pueden suministrar el PC", y que la situación es "desafortunada".

El próximo MateBook, paralizado sine die

Se trata del primer efecto sobre un producto final desde que el veto de Estados Unidos fuera hecho oficial y las tecnológicas comenzaran a tomar medidas para acatarlo. Hasta ahora, Huawei había seguido con sus planes en cuanto a presentación de smartphones se refiere –con el lanzamiento de los Honor 20–, al ya contar con las autorizaciones y certificaciones pertinentes para ello.

Los portátiles MateBook son el nuevo rincón del catálogo del fabricante que estaba cosechando buenas críticas, con productos cada vez más competitivos tanto en prestaciones como en precio. Ya el pasado lunes el medio taiwanés DigiTimes afirmaba que Huawei había ordenado a sus proveedores la detención de los envíos en todos sus modelos, así como paralizado todos sus nuevos proyectos de portátiles.

Mientras tanto, Huawei continúa desarrollando Ark OS –del que se han filtrado las primeras imágenes–, el sistema operativo con el que intenta sustituir el Android de Google, pero que se espera que sea también compatible con otros formatos, en los que se encuentran los portátiles.

Si ya es complejo realizar un desarrollo propio que sustituya a Android, Huawei lo tiene más que difícil para continuar en solitario con un proyecto que cubra el espacio que dejan sus portátiles con Windows. No hay más que ver el relativamente lento desarrollo de este por la propia Microsoft, con socios del tamaño de Qualcomm, para implementar con éxito su sistema para procesadores con arquitectura ARM. Y estos procesadores serían la única vía a corto y medio plazo que le quedaría libre a Huawei, en sus procesadores Hisilicon Kirin ya licenciados, para dar salida a este formato.

En caso de que el embargo continúe como está programado, en poco más de un par de meses se perdería por tanto Windows y sus aplicaciones para futuros diseños, convirtiendo a los próximos MateBook de Huawei en una suerte de Chromebooks en potencia, con compatibilidad para aplicaciones Android. Y de nuevo, sin los Google Play Services, por lo que estas deberían ser recompiladas para su óptimo funcionamiento.