análisis

Huawei MateBook 13

- Feb 25, 2019 - 16:53 (CET)

Ficha técnica

  • Pantalla: 13 pulgadas, LED en resolución 2.140 x 1.440
  • Procesador: Intel Core i5 8265U, i7 8665U, 15 W
  • Gráfica: Intel HD Graphics 620 (4GB)
  • RAM: 8 GB LPDDR3
  • SSD: PCIe 256, 512 GB
  • Batería: 41,8 Wh, cargador de 65 W
  • Peso: 1,3 kg

Huawei entra de lleno en los ultraportátiles más asequibles con una alternativa al MacBook Air que esta vez no hace saltar la banca. Lo hemos estado usando durante una semana y esta es nuestra experiencia con el MateBook 13.

El caso de Huawei en el mundo del portátil es el ejemplo claro de que llegar antes no es garantía de mucho, de que es posible hacerse un hueco si tu producto es lo suficientemente bueno. En 2016 este gigante de las telecomunicaciones nos sorprendió con su primer acercamiento a la productividad en movilidad con Windows, de la mano un tablet con teclado, que terminó por evolucionar en el MateBook X, un ultraportátil ambicioso y adaptado a las nuevas épocas y formas.

Por tanto, el fabricante chino no lleva demasiado tiempo en el negocio, aunque no por ello es precisamente un desubicado. A estos primeros meses de 2019 ya se ha anunciado dos portátiles que van directamente a por la estructura de portátiles de Apple. El recién presentado MateBook X Pro y un más modesto MateBook 13, presentado durante el pasado CES, y que hemos tenido la oportunidad de probar durante unos días. Esta es nuestra experiencia con él como portátil.

Si funciona, no lo toques (demasiado)

En materia de diseño los portátiles de Huawei mantienen una estética más bien limpia y descongestionada en todos sus frentes. El MateBook 13 no hace distinción en este sentido y mantiene lo justo y necesario para proporcionar una apuesta suficiente, vanguardista y asequible a partes iguales. La originalidad no es protagonista pero, ¿importa eso más que atajar a un producto que directamente funciona? Huawei lo tiene claro, y la respuesta es que no.

De nuevo repite con una pantalla en formato 3:2, el mismo que promociona la mismísima Microsoft con sus Surface, como el Surface Book. La resolución se mantiene, en lo que podríamos llamar una pantalla retina sin demasiados problemas con su resolución 2.140 x 1.440, lo que en las 13 pulgadas de diagonal se traduce en una afilada definición que permite a los más power users aprovechar un mayor espacio de pantalla. Y es que Windows permite ajustar la resolución magnificando el contenido, que viene por defecto aumentado al 150%. Modificando esto podemos encoger el contenido, recibiendo a cambio un mayor espacio en el que trabajar en movilidad.

En cuanto a su brillo, es bastante más que suficiente en interiores, aunque palidece bajo iluminación natural más intensa o si la pantalla –con un acabado totalmente liso o glossy, alejado del mejor tratamiento antirreflectante– se encuentra enfrentada a una fuente de luz –lámparas, ventanas, o luz solar directa–. 300 nits de brillo máximo que, aunque están en la línea de lo que da Apple en su línea más portátil, esta cifra puede llegar a ser hasta un 20% inferior, según la información de la propia marca.

Un transversal a esta generación de portátiles es su práctica ausencia de puertos. El MateBook 13 cuenta con un USB C a cada lado, además de un conector de auriculares tradiciones, que de momento no ha abandonado los portátiles. ¿Necesitas más puertos? Huawei incluye un dongle algo tosco que proporciona un USB A –el clásico–, un HDMI completo y una salida de video VGA, además de replicar el USB C que consume. A través de él es posible también cargar el portátil, aunque solo a través su lateral izquierdo.

Su cuerpo llega construido en aluminio, aunque no de una sola pieza. La cobertura del teclado y tapa inferior no son uno, lo que le permite ser más ligero, aunque también algo menos robusto. Mantiene la tapa cerrada un imán, que podemos despegar con una sola mano. No permite lo mismo su bisagra, demasiado rígida y que no deja abrir el portátil sin que se levante completamente. Si tienes la otra mano ocupada, tocará ir dando 'tirones' hasta que se abra por completo. Otro punto en el que no puedo evitar fijarme es que, con los reducidos bordes de esta pantalla y con la cámara situada en el centro, se sujeta precisamente de ahí, engrasándola.

El MateBook 13 conserva también el lector de huellas para el inicio de sesión, un elemento cómodo, aunque no tan sensible o rápido como pueden ser los sensores de huellas de sus smartphones. Pierde, eso sí, el perforado en la parte superior del teclado para los altavoces, cuyo sonido sale ahora de la parte inferior del portátil. En general estos dispositivos no suelen contar con un buen sonido, pero el de este MateBook suena bastante enlatado y pequeñito.

Como característica adicional, Huawei dota a este MateBook 13 de NFC, aunque de una forma algo inusual a los distintos dispositivos. Al lado de la típica pegatina de Intel se encuentra otra sospechosamente más gruesa, donde pone Huawei Share. Tiene una razón, y es que este es el apaño con el que el fabricante implementa su NFC para transferencia de archivos con otros dispositivos como el smartphone. Ojo antes de quitar esta pegatina, ya que si lo hacemos dejará de funcionar.

Al mando

Enlazando con lo anterior, ya que no cuenta con rejilla para el sonido, quizás Huawei podría haber arriesgado algo más en el diseño, subiendo ligeramente el teclado y dando más espacio al trackpad. Este no es pequeño, de hecho la marca presume de todo lo contrario, pero es demasiado alargado. Sería interesante que fuera todavía más grande y de un formato similar al de la propia pantalla, más alto. En cuanto a su sensibilidad, aunque no es malo, no deja de ser un trackpad con el que se hace algo complejo trabajar si buscamos precisión con el desplazamiento el cursor.

En cuanto al teclado, nada que no se haya comentado ya antes. Huawei repite con un diseño de perfil bajo y travelling corto. Aunque esto puede ser un punto negativo para los más puristas de la escritura en digital, pero para mi es una maravilla. No llega a las teclas con mecanismo de mariposa de Apple, y suave en su pulsación, lo que permite escribir a toda velocidad sin hacer ruido en exceso.

Algo que sorprende y mucho de este teclado, cuando lo utilizas por primera vez es lo ajustado a los bordes que está. Sin serlo, me da la sensación de hacerse grande y de que mis dedos 'no llegan', y es porque mis manos 'esperan' un teclado más pequeño, más centrados. Con la práctica esta sensación se acaba evaporando. Al final no parece que Huawei haya reinventado ninguna rueda aquí, sino que sigue los pasos del MacBook de Apple.

Es conveniente aclarar que, aunque nuestro MateBook 13 cuenta con pantalla táctil –y funciona muy decentemente–, el modelo comercializado en España llegará sin ella.

Su rendimiento

El MateBook 13 tiene un compañero recién presentado también en 14 pulgadas. De momento, eso sí, avisa Huawei de que no está prevista la comercialización en España de esta versión ligeramente más grande. Las opciones son dos, según su precio:

  • Procesador i5 8265U, 8 GB de RAM, 256 GB y gráficos Intel HD 620: 999 euros

  • Procesador i7 8565U, 8 GB de RAM, 512 GB y gráficos Intel HD 620: 1199 euros

Es el segundo de ellos el modelo que ha caído en nuestras manos. Con cuatro núcleos y ocho hilos lógicos funcionando a una frecuencia base de 1,8 GHz, que puede subir hasta los 4,6 GHz, lo cierto es que este ordenador es capaz de hacerse con cualquier tipo de tarea. Siempre teniendo en cuenta las características del mismo y lo que 15 W de consumo firmados por Intel hoy día son capaces de ofrecer.

Aunque esa potencia no parezca demasiado, sería suficiente como para sobrecalentar el dispositivo en los momentos de mayor carga. Por ello el MateBook cuenta con un ventilador que, eso sí, es bastante silencioso cuando funciona. Que no es siempre. Lo que me molesta más que eso, ya que es un sonido al que no estamos tan acostumbrados, es el ligero coil whine en algunas situaciones. Un zumbido sordo de la electrónica en algunas situaciones concretas, que no había escuchado en este tipo de portátiles.

Con una batería de 41,8 Wh y un cargador de 65 W, Huawei promete hasta 10 horas de reproducción de vídeo con este portátil. Se trata de unas cifras que si bien se acercan más a la realidad que en ofertas de otras marcas, no tanto como para afirmar que esa reproducción de vídeo se corresponde a una carga de trabajo habitual. Con el cargador oficial, su carga se completa en una hora y media, pudiendo superar el 70% en tan solo 50 minutos.

En mi caso puede aguantar una mañana de navegación intensa con edición de fotografías con Photoshop o Ligthroom hasta que entra en el modo de bajo consumo energético. Estos modos son tres, optimizando bien la duración de la batería o la potencia del equipo, o bien equilibrándolo. Al bajar del 20% de carga se activa el más contenido

No es algo definitivo y siempre podemos remediarlo, pero es triste ver cómo los equipos con Windows, que deberían llegar con un software limpísimo para ofrecer una experiencia de frescura, están plagados de aplicaciones y servicios –de Microsoft y de terceros– que añaden ruido a la experiencia. Una de las cosas que trae es su propio 'PC Manager', que cuenta además con su propia tecla de acceso directo. Es duplicar servicios cuando el propio Windows ya cuenta con uno. Algo muy similar a lo que ya ocurre en la práctica totalidad de fabricantes de smartphones.

Conclusión

7.5
10

Si buscas un portátil relativamente ligero y fino, pero no necesitas una pantalla de 15 pulgadas en tu día a día, el Huawei MateBook 13 es sin duda uno a considerar. Desde luego que no tiene el diseño con más personalidad del mercado ni el mejor trackpad, pero no son pocas las áreas donde la oferta de Huawei está sobre la media y a un precio que no se dispara.

Para lo bueno y no tan bueno es un PC que parte de los 999 euros y que compara de frente –salvando todas las distancias necesarias– al MacBook Air y sus 128 GB de salida, con su etiqueta de 1.349 euros. No no llevamos ni el audio, ni el trackpad ni el sistema de escritorio de Apple, por supuesto.

Junto a Microsoft, Huawei está demostrando que sabe hacer portátiles decentes. No solo eso, sino que ahora esta oferta se adentra en un serctor mucho más permisible para muchos bolsillos, y lo hace cumpliendo con unos mínimos de usabilidad que ya gustarían en otras marcas.


Pros

  • Diseño funcional. Algo probado, que funciona y es asegura la apuesta.

  • Pantalla. Aunque su brillo no es el mejor, su resolución y formato dan una experiencia más que correcta en la mayoría de situaciones.

  • Rendimiento. En la versión de 1.199 euros sigue siendo un portátil de bajo consumo, pero en ningún momento desespera.

  • Teclado. Escribir en el MateBook 13 es una delicia.

Contras

  • Personalidad. Huawei no alardea de originalidad en sus portátiles todavía.

  • TrackPad. Por alguna razón, este método de entrada no termina de ser

  • Sonido. Llevar el altavoz abajo es relegarlo a un segundo plano. En calidad y volumen.