Tras presentar el pasado lunes cargos contra Huawei por el supuesto robo de secretos y elusión del bloqueo comercial a Irán, China ha publicado un comunicado en el que niega la mayor y exige un tratamiento "objetivo y justo". En este, acusa a Estados Unidos de ir tras compañías chinas concretas, en clara alusión al gigante de las telecomunicaciones, con una intencionalidad manipulativa y política.

Según el comunicado publicado por el Ministerio de Exteriores chino, la intención de EEUU es la de "empañar y acabar con compañías específicas chinas en un intento de estrangular sus operaciones legítimas y en base a ley", motivadas por "intenciones políticas profundas y manipulaciones", en referencia a la llamada 'guerra comercial' entre ambas potencias. Insiste además que acabe con "la difamación de compañías chinas entre las que se encuentra Huawei".

En relación al arresto que sufre Meng Wanzhou –directora de finanzas de la compañía e hija del fundador de Huawei– en suelo canadiense, China afirma que los "EEUU y Canadá han abusado de su acuerdo de extradición" tomando medidas "sin razón". Por tanto, instan de nuevo a "Estados Unidos por seguir por el camino equivocado", y a Canadá para que "dejen de arriesgar sus propios intereses en beneficio de los EEUU". De momento, Wanzhou no puede abandonar territorio canadiense tras haberle sido requisados todos sus pasaportes, donde se encuentra bajo vigilancia y seguimiento mediante GPS.

Tras un terrible 2018 en el que se sucedieron los bloqueos a la instalación de infraestructura de telecomunicaciones en el despliegue del 5G a las compañías chinas. Mientras unos –como Vodafone– paralizan el despliegue a la espera de mayor certidumbre, otros –como Deutsche Telecom– avisan del posible efecto en la competitividad de nuestros sistemas.

Estados Unidos responde a este comunicado a través del Secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, que afirma según Reuters que los cargos contra Huawei no tienen nada que ver con las conversaciones comerciales que ambas potencias llevan en paralelo, sino que "son temas independientes":

"Cualquier tema en su relación con violaciones de la ley de los EEUU o sus sanciones van a parte."

Mnuchin diferencia por tanto dos planos. El comercial, en relación a los tratados de comercio entre ambos mercados, y el de la seguridad nacional. Es en este último donde Estados Unidos siembra la duda sobre Huawei y otras empresas de telecomunicaciones chinas, insistiendo en sus preocupaciones sobre la infraestructura y ciberseguridad del país y sus aliados.

Se sucede este cruce de declaraciones tan solo dos semanas después de que Huawei se viera obligada a despedir a un directivo en Polonia tras ser acusado de espionaje para el gobierno de China, y tras haber supuestamente obviado el embargo estadounidense a Irán a través de terceras empresas.