Malas noticias para Glovo en Valencia. Y es que tal como ha venido sucediendo en otras comunidades autónomas, las dudas sobre si los glovers o repartidores de Glovo son falsos autónomos o no ha tenido el peor resultado para la compañía en la Comunidad Valenciana. A diferencia de Madrid, la Inspección de Trabajo ha determinado que los riders de la compañía son falsos autónomos, mientra sigue en aire el asunto para Deliveroo.

En este sentido, mientras los tribunales no terminan de ponerse de acuerdo sobre la naturaleza jurídica de este tipo de trabajadores, el órgano de inspección valenciano ha publicado un informe en que deja claro que los repartidores de Glovo en Valencia no son autónomos, tal como apuntaba la propia empresa, ya que se trata de empleados comunes cuya condición no está reconocida.

La resolución, contra la que cabe recurso -y se espera por parte de Glovo-, determina que en la relación entre la empresa y los repartidores “concurren los presupuestos constitutivos del contrato de trabajo, dependencia y ajenidad, y por tanto, deben ser reconocidos como empleados comunes sujeto al resto de normal del personal asalariado y no bajo el régimen de trabajadores autónomos.

De esta forma, la Inspección de Trabajo, al considerar probada la relación entre empresa y trabajadores, ha emitido un acta de liquidación de las cuotas a la Seguridad Social no pagadas y el alta de los trabajadores de oficio en Valencia dentro del Régimen General de la Seguridad Social.

Ahora deberá ser Glovo la que, mediante recurso, acuda a los tribunales para frenar la decisión de la Inspección de Trabajo y comprobar si los tribunales dan la razón a la empresa, en un asunto que, en el caso de Deliveroo, se ha retrasado unos cuantos meses a la espera de que, una vez por todas, se acabe dejando claro si se trata de una relación laboral -la de los riders- por cuenta propia o ajena.