La llegada de los nuevos terminales Mate de Huawei es siempre una noticia esperada con expectación, más aún después de ver el trabajo realizado por la firma asiática con su gama P20 a principios de año. Mucho se esperaba estos nuevos dispositivos y, a primera vista, mucho es lo que ofrecen en varios de sus aspectos, aunque no tanto en otros muchos.

Huawei aspira a medirse con el Mate 20 y el Mate 20 Pro con los mejores fabricantes del mercado, no solo por especificaciones sino por diseño, por lo que el trabajo ha de ser impecable –o acercarse, al menos– en el máximo número de casillas posible. Pero la competencia, más feroz ahora que nunca antes, no se lo pondrá fácil a un terminal que, en este caso, queda a medio camino en la gama media-alta y eso hará que le resulte más complicado decantar la balanza en su favor.

Una gota de agua en el océano de notches

Lo más llamativo del Huawei Mate 20 es, a primera vista, el aprovechamiento del frontal. Esto lo ha conseguido la compañía no solo reduciendo el marco inferior de la pantalla, sino también ubicando en la parte superior un notch o ceja con forma de gota de agua, en el que se encuentra la cámara frontal. Naturalmente, esto anula la capacidad de realizar un desbloqueo facial de calidad como el que implementa el iPhone XS o de ofrecer resultados como los selfies con gran angular del Pixel 3, capacidades que se encuentran disponibles gracias a un importante espacio dedicado en esta zona.

La configuración del Mate 20 es notablemente menos ambiciosa que la del Mate 20 Pro en varios de sus apartados, recortando en resistencia ante posibles imprevistos con una certificación IP53 o tan solo 4 GB de memoria RAM, que si bien en terminales como los de Apple pueden ser suficientes, es inevitable preguntarse cuál será su rendimiento teniendo en cuenta que tanto la propia marca como otras asiáticas como OnePlus o Xiaomi ofrecen configuraciones más potentes. Habrá que ver también cómo se desenvuelve el nuevo procesador Kirin 980, el primero con la litografía de 7 nanómetros de la marca y que se mide en ese aspecto al iPhone XS y su A12 Bionic.

En la guerra de la calidad fotográfica, Huawei apuesta por una triple configuración que ya le ha dado muy buen resultado en el P20 Pro y que, si bien no es exactamente igual, promete ofrecer resultados interesantes. Si estará a la altura del Pixel 3 y su única lente será algo que veamos en el análisis a fondo, así como el resto de bondades que pueda ofrecer un dispositivo que, aunque solo sea por la particularidad del notch, ya ha logra captar la atención.