El momento de constante polémica en el que lleva envuelto Facebook desde hace unos meses ha derivado en un creciente sentimiento de malestar ante la compañía en general y hacia el CEO en particular. Mark Zuckerberg no solo ha tenido que comparecer ante el Congreso y el Senado de Estados Unidos y el Parlamento Europeo, sino que ahora se enfrenta –nuevamente- a duras críticas por parte de los accionistas de la compañía.

Varios de ellos, que forman parte del núcleo de los más relevantes, provienen de fondos de pensiones públicos y organizaciones estatales, han formalizado una proposición para que Zuckerberg sea relevado de la presidencia de la compañía en la próxima junta de accionistas que se celebrará el próximo año. Lo más probable, sin embargo, es que esto no juegue un papel relevante a la hora de someter al actual CEO y presidente.

"Un presidente de la junta independiente es esencial para sacar a Facebook de este lío, y para restablecer la confianza entre los estadounidenses y los inversores", ha manifestado uno de los inversores.

¿Siguiendo los pasos de Musk?

De tener lugar la destitución de Zuckerberg como presidente de la Junta, este seguiría los pasos de Elon Musk tras su acuerdo con la SEC, garantizando el próximo relevo del mismo en el órgano de control, a pesar de seguir como CEO de la empresa. Es poco probable, como se mencionaba, que esto ocurra en Facebook.

La organización actual de los votos por acción de Facebook está pensada para que Zuckerberg y sus más allegados cuenten con un porcentaje de voto mayoritario a la hora de tomar decisiones, lo cual convierte en extremadamente complicado que una propuesta salga adelante si no cuenta con el voto del propio CEO y de sus seguidores más acérrimos. Lo comentamos a principios de este mismo mes, poniendo en relevancia el respaldo que la Junta otorga a su actual presidente y evidenciando que, pese a los escándalos, las brechas de seguridad y las mentiras de la red social, por el momento nada cambiará.