Hubo vida en el género battle royale antes de Fortnite y PlayerUnknown's Battlegrounds. Mientras que el videojuego de Epic Games, claro dominador del mercado actual, se inspiró clara e innegablemente en el éxito de PUBG, éste a su vez tomó como referencia evidente a H1Z1, juego en cuyo desarrollo participó el propio Brendan Greene, director creativo de PUBG. Ahora, con la ola de los battle royale asentada, el desembarco del género en dispositivos móviles está siendo un éxito abrumador.

Por ello, no es raro que H1Z1 quiera intentar conseguir una parte de ese jugoso pastel. Lo que sí sorprende es el fondo y la forma de la decisión de llevar su battle royale a dispositivos móviles, bautizado como Z1. Daybreak Game Company, anteriormente conocida como SCE Worldwide Studios, habría recibido una potente inversión por parte de NantWorks, empresa propiedad de Patrick Soon-Shiong, multimillonario cirujano y empresario que es, también, propietario de Los Ángeles Times.

Así, esta "inversión estrátegica" estaría motivada por la idea de hacer llegar videojuegos de DayBreak Games, como EverQuest o el citado H1Z1, a smartphones de la mano de la división de apps y juegos para dispositivos móviles de la compañía de Soon-Shiong, NantG Mobile.

H1Z1 fue uno de los pioneros en un género que hoy en día forma parte de la industria y al que grandes marcas como Battlefield o Call of Duty quieren adaptarse con sus nuevas entregas. En origen, además, H1Z1 también coronó la ola de los videojuegos de supervivencia, al más puro estilo DayZ; años después se dividiría en dos proyectos independientes, H1Z1: Just Survive y H1Z1: King of the Hill, centrando sus esfuerzos por separado en las dos modalidades.

Con todo DayBreak Games no pasa su mejor momento y la vertiente survival del videojuego cerró sus puertas la pasada semana. Ahora, el papel de H1Z1 como segundo en discordia en territorio PlayStation dentro del género battle royale y la inyección de fondos por parte de NantWorks, además del cercano desembarco de su título estrella en smartphones, pueden ser razones suficientes para que la compañía tenga un próspero futuro por delante. Ojalá así sea.