Samsung comienza a preparar el terreno para la segunda mitad de 2018. El próximo 9 de agosto, la empresa surcoreana presentará en Nueva York el Samsung Galaxy Note 9, uno de los equipos más importantes y esperados de todo el calendario tecnológico.

Su hardware, de acuerdo a las filtraciones previas, no distará mucho del que ya encontramos en el Samsung Galaxy S9+. Apostará por un microprocesador Exynos 8910 —aunque se especula con una posible variante bautizada como 8910—, 6 GB de memoria RAM y un almacenamiento base de 64 GB.

El mayor cambio, a nivel prestacional, vendría en la batería, que alcanzaría los 4.000 mAh de capacidad (700 mAh que su predecesor y 500 mAh que el Galaxy S9+). Este aumento beneficiaría sustancialmente a la autonomía del dispositivo, que mejoraría en torno a un 20-25% respecto a su predecesor.

En el ámbito fotográfico, Galaxy Note 9 ofrecería una experiencia similar al Galaxy S9+: montaría un set de cámaras duales, una de ellas con apertura mecánica variable (f/1.5 a f/2.4), flash LED, grabación de vídeo en 4K a 60 FPS, zoom óptico de dos aumentos y los peculiares AR Emoji. Si el Galaxy S9+ ya ofrecía una de las mejores cámaras del mercado, el Galaxy Note 9 no será menos.

Otro aspecto continuista es el diseño y la construcción del teléfono. Galaxy Note 9 mantendrá unas líneas similares a las de su predecesor, aunque sí reubicará el lector de huellas dactilares a un lugar mucho más accesible y propicio. Las imágenes de prensa publicadas por Evan Blass así lo confirman.

La única diferencia en el aspecto exterior del teléfono será el tamaño de la pantalla, que aumentará ligeramente hasta las 6,4 pulgadas de diagonal —0,1 pulgadas más que su predecesor—. La tecnología del panel y la resolución serán similares a las del Galaxy S9+ (Super AMOLED, HDR, 2960 x 1440 píxeles, etc.), aunque, observando la trayectoria de Samsung, no sería descabellado que este nuevo panel presente ligeras mejoras bajo el microscopio.

Durante el Mobile World Congress, DJ Koh (CEO de Samsung Mobile) aseguró que la próxima gran versión de Bixby llegaría junto al Galaxy Note 9, por lo que no sería descabellado imaginar que gran parte del evento de presentación —y de las novedades del teléfono— giren en torno a la inteligencia artificial, los asistentes virtuales, etc.

Otra de las novedades más importantes sería el S-Pen, que adoptaría la tecnología Bluetooth —algo ya confirmado por la FCC— y ofrecería más y mejores prestaciones que el de su predecesor. Recordemos que este stylus ha sido uno de los principales factores diferenciales entre la familia Galaxy S y la familia Galaxy Note.

El precio del Samsung Galaxy Note 9 es una de las mayores incógnitas de este nuevo modelo. Su predecesor, el Galaxy Note 8, superó por primera vez la barrera de los 1.000 euros, por lo que no sería descabellado que este nuevo modelo continúe ese mismo camino.

Sin embargo, el Galaxy S9+ —mucho más avanzado que el Note 8— llegó al mercado por algo más de 900 euros. Ese paso atrás en la estrategia de precios podría repetirse también con el nuevo Note 9, que tendría así cierta ventaja competitiva respecto a los próximos iPhone.

En cualquier caso, el nuevo retoño de Samsung oscilará, con total seguridad, en la franja de los 900-1.000 euros, tal y como la industria tecnológica ha establecido para los teléfonos móviles de alta gama.