"Hoy todo va acerca del software", comenzaba diciendo ayer Tim Cook, CEO de Apple, sobre el escenario del McEnery Convention Center de San José, California. La WWDC 2018 daba comienzo con una presentación por parte de la compañía que dejaba claro de manera rotunda que no veríamos presentado nada del hardware que se venía rumoreando durante las pasadas semanas, aplazando su introducción para más tarde, probablemente después de verano.

Así las cosas, la presentación transcurrió con las presentación de iOS 12 y sus notificaciones agrupadas, macOS 10.14 Mojave y su modo oscuro, watchOS 5 y sus competiciones deportivas y la introducción de Dolby Atmos en el Apple TV. Pero aunque las novedades en el software vistas son algo que agradecerán los usuarios cuando lleguen en su versión final, los nuevos productos siempre llaman más la atención del público general.

Que ayer no se presentara ninguno nuevo es, en parte, una buena noticia, pues el periodo que dista de aquí a final de año se plantea ciertamente emocionante. Apple se encuentra preparando una renovación en sus principales líneas de producto y, además, no será esta menor si hacemos caso a las informaciones cercanas a la tecnológica. ¿Qué nuevos dispositivos veremos, entonces, en otoño?

Lo obvio: el iPhone

Como viene siendo habitual, Apple lanzará después de verano nuevos iPhone. Este año la renovación de terminales será más especialmente interesante porque marcará el fin de los teléfonos con marcos de grandes dimensiones en las partes superior e inferior de la pantalla. La compañía planea presentar tres nuevos modelos: una renovación del actual iPhone X de 5,8 pulgadas, un iPhone X Plus de 6,5 pulgadas con dimensiones parecidas a los actuales modelos de mayor tamaño y un iPhone más barato con pantalla LCD de 6,1 pulgadas con apariencia exterior similar a la de los anteriores, con un notch o ceja que permita aprovechar más el panel.

De estos terminales se espera que lleguen con mejoras en el apartado de la cámara, especialmente, aunque es probable que la compañía dedique también buena parte de su atención al rendimiento. Parece que este será el año en el que el iPhone SE abandone también su característico look, sumándose también a la tendencia de los marcos más pequeños para poder mostrar más contendido sin renunciar a las dimensiones, que es su principal argumento de venta.

Lo ansiado: el iPad y el Apple Watch

El iPad era uno de los posibles candidatos a ver en la presentación inicial de la WWDC 2018, pues en anteriores ocasiones Apple ha utilizado este evento para dar a conocer sus nuevas tabletas. Finalmente no ha sido así, esperando en los meses venideros que se introduzcan los nuevos iPad Pro con un rediseño que eliminaría los marcos y cambiaría el botón de inicio –y el lector de huellas, por consiguiente– por un notch y el desbloqueo mediante Face ID implementando en el iPhone X.

La llegada de iOS 12 ya da pistas en el iPad sobre una futura renovación de los mismos, haciendo evidentes nuevos gestos para suplir la falta de botón de inicio y una función de Face ID que aún no está operativa. Por tanto, es acertado esperar una renovación de en las tabletas enfocadas al público profesional que traiga consigo este nuevo diseño que será especialmente llamativo en pantallas de grandes dimensiones.

También parece sólido el rumor de un nuevo Apple Watch que daría al reloj de Apple su primera renovación estética desde su lanzamiento en 2015. Los nuevos relojes inteligentes de la compañía contarían, siguiendo con la tónica de todos los dispositivos, con un espacio frontal mejor aprovechado, haciendo más grande la pantalla gracias a la reducción de los marcos a la mínima expresión. Huelga decir que es algo necesario y especialmente importante en un dispositivo tan pequeño como este.

Lo que toca: el MacBook

Igual que con el iPad, la renovación de las diferentes gamas de MacBook era también factible durante la WWDC, aunque también queda pospuesta. Los planes al respecto pasan por la renovación del segmento Air con un nuevo portátil con menos marcos y pantalla Retina pero manteniendo un precio contenido, el principal factor de éxito del producto de entrada por excelencia al sistema operativo de escritorio de Apple.

También se espera que Apple renueve los MacBook Pro con la inclusión de la nueva generación de procesadores de Intel, algo que vendría acompañado también de nuevas modalidades de almacenamiento interno y memoria RAM para hacer aún más honor a su apellido. Quizá este sea el momento en el que la compañía modifique el teclado de los actuales modelos, el cual está dando muchos problemas a los usuarios por la facilidad con la que las teclas dejan de de funcionar.

La incógnita: el cuándo

Tan ingente cantidad de novedades será presentada, muy probablemente, una vez pasado el verano. No obstante, los productos a renovar son tantos que parece poco probable que Apple decida celebrar un único evento para presentarlos todos, pudiendo desdoblar la presentación en dos fechas más o menos próximas para dar el protagonismo debido a cada uno de ellos.

Aunque no hay nada seguro, es tradición que la compañía cuente con un evento en septiembre para introducir sus nuevos iPhone, momento en el cual podría llegar también el Apple Watch, como ya ha ocurrido con las anteriores generaciones. Respecto al iPad y a los ordenadores, su lanzamiento podría quedar fijado en el mes de octubre, un mes que Apple ya ha utilizado más veces para estos dispositivos y que podría volver a hacer este año.