Estados Unidos ha dado un paso adelante en la regulación de los drones para uso comercial. Intel, Apple, Microsoft y Uber comenzarán vuelos de prueba con vehículos voladores para entregar alimentos y paquetes, además de mejorar la cartografía digital. En San Diego, California, la compañía de ride-hailing se aprovechará de la medida aprobada por el Gobierno estadounidense para empezar a gestionar su servicio UberEats a través de drones.

Dara Khosrowshahi, CEO de la plataforma, afirmó durante la conferencia Uber Elevate que desde la empresa "necesitamos hamburguesas voladoras" y que las entregas podrían tardar de cinco a 30 minutos, dependiendo de si se envía a través de un drone o una persona. UberEats se ha convertido, según el directivo, en el mayor negocio de entrega de alimentos del mundo.

Los éxitos del servicio de comida a domicilio se cuentan por su llegada a cada vez más ciudades del mundo y, con ello, el aumento de los clientes. Sin embargo, la plataforma se enfrenta a problemas que también han sufrido otras compañías como Deliveroo. Las condiciones laborales de los repartidores, considerados como independientes o autónomos, han sido puestas en el punto de mira por la falta de derechos.

La polémica empezó en Londres el año pasado, después de que Deliveroo cambiara las tarifas de los riders de un sueldo fijo a pagos por reparto. Las huelgas llegaron también a España por el mismo motivo y, aunque se tomaron algunas medidas, el conflicto no hizo más que intensificarse.

En el caso de Uber, se obliga a firmar el consentimiento del repartidor en el que acepta que no es un empleado o subcontratista de la empresa. De esta manera, las responsabilidades de la plataforma respecto a los riders son relativamente pocas, aunque las huelgas y reclamaciones han conseguido cambiar algunos aspectos. Uno de ellos fue el derecho de Uber para rescindir del acuerdo con los repartidores "sin causa". Este punto permitía que pudieran romper el contrato sin motivo aparente.

A petición de la Comisión Australiana de Competencia y Consumo, Uber cambió este punto del contrato y ahora se tienen que justificar ciertas circunstancias para finalizar el contrato.

Adicionalmente, Reino Unido obligó a Uber a obligar a los conductores del servicio de ride-hailing a trabajar solo diez horas y hacer descansos de seis. A pesar de que esta medida se tomó en ese país, también podría empezar a expandirse y convertirse en el parteaguas para exigir mejores condiciones a los trabajadores de este tipo de servicios.

En un contexto en el que los riders de varias compañías y países del mundo empezaron a reclamar sus derechos laborales, Uber ha puesto el ojo en los drones como la mejor herramienta de entrega de alimentos.

El nuevo giro de Uber ha sido convertirse en una plataforma de transporte multimodal. El mismo CEO hizo hincapié en este objetivo al destacar que la empresa no puede estar solamente vinculada con los coches. "Tiene que ser sobre movilidad". Una de sus mayores apuestas está centrada en este momento en Uber Air, basado en taxis voladores para acabar con el tráfico en las ciudades.

En este contexto, tiene sentido que la plataforma forme parte de los vuelos de prueba para el uso comercial de los drones. Además de fomentar la innovación, Uber quedaría exento de todos los problemas de los repartidores si estos son reemplazados por los vehículos tripulados. Y, además, sería más barato.

El mercado de UberEats en el mundo se conquistó gracias a los riders aunque estos podrían reducirse en número por la implementación de los drones. Esta tecnología no es algo nuevo y ha sido adoptada por otras empresas como Amazon. A pesar de que para Uber este plan podría contemplarse a largo plazo, no parece algo descabellado.

Pero los repartidores de UberEats no serían los únicos en estar afectados por el nuevo rumbo de la compañía. Los taxis voladores pretenden ser autónomos una vez se haya iniciado la fase de pruebas, por lo que no sería necesaria la intervención de una persona física. Asimismo, la plataforma está llevando a cabo su plan de coches autónomos y, a pesar del polémico accidente que provocó la muerte de una mujer, Dara Khosrowshahi quiere volver a iniciar los viajes de prueba en vehículos sin conductor lo antes posible.