Uber se ha convertido en algo más que una plataforma de transporte privado. La semana empezó para la compañía con su entrada en el negocio de las bicicletas eléctricas bajo la marca Uber Bike tras la adquisición de Jump en Estados Unidos. De esta manera, Uber ha sumado un servicio más a su empresa y, además de los coches, busca conquistar el mercado de la comida a domicilio y el de las bicicletas eléctricas.

Pero esto es solo el principio. Desde que Dara Khosrowshahi se convirtió en CEO de Uber, prometió dar un giro a la empresa y optar por nuevas estrategias después de las diversas polémicas en la plataforma alrededor del mundo. Entre estos planes se encuentra el hacer de la empresa algo más de lo que se pretendía en un principio y, a partir de ahora, Uber ha entrado en el mercado del alquiler de automóviles y en el transporte público.

El nuevo giro de Uber viene acompañado de varias asociaciones con compañías como Getaround, un servicio de reserva de coches que permite a los propietarios de automóviles alquilar sus vehículos a turistas, vecinos o personas de su misma ciudad. Bajo el nombre de Uber Rent, la empresa de Khosrowshahi importará este modelo de negocio a su aplicación, en la cual los usuarios podrán hacer las reservas. Esta nueva modalidad se lanzará en San Francisco a finales de este mes de abril y, una vez mejorada la experiencia, se expandirá en otras ciudades de Estados Unidos.

El transporte público será el otro área en el que Uber quiere tener presencia. La empresa Masabi se encarga de vender tickets y tiene alianzas con más de 30 agencias de transporte en todo el mundo. De esta manera, Uber busca que sus usuarios compren los boletos para el transporte público a través de la plataforma.

"Para muchas personas, moverse por su ciudad ya es un asunto multimodal, y esta asociación permitirá a los pasajeros combinar sin problemas el transporte público con otras opciones de transporte como el viaje compartido, sin importar a dónde necesiten ir", señaló el CEO de Uber en un comunicado.

El transporte multimodal es el nuevo objetivo de la empresa que ha pasado de ofrecer un servicio de taxi privado a incluir entre sus opciones viajes compartidos, bicicletas y alquiler de automóviles. La idea es que, siempre a través de la aplicación, los usuarios puedan combinar toda clase de opciones de transporte para moverse por las ciudades.

De combatir a los gobiernos, a aliarse con ellos

Uber

Además de la integración de servicios, Dara Khosrowshahi ha dado otro giro importante a la compañía al intentar frenar los conflictos con los gobiernos. Desde que Uber empezó a operar, la dinámica ha sido la de entrar en una ciudad para que automáticamente empezaran los conflictos y los problemas con las autoridades.

Sin embargo, Khosrowshahi quiere enterrar el hacha de guerra y, para ello, compartirá los datos sobre las formas en las que los ciudadanos se mueven por las ciudades. Esta información será facilitada a los departamentos de transporte de Washington D.C. a través de la organización SharedSteets, un proyecto que tiene como objetivo el intercambio de datos sobre el transporte en las ciudades.

"Una mejor comprensión de la utilización de la acera puede ayudar a las ciudades de todo el mundo a prepararse para un futuro en el que cada vez más personas acceden al transporte a través de una combinación de modos compartidos, en lugar de depender de nuestros propios vehículos", destacó el CEO.

En este contexto, la compañía quiere seguir colaborando con las autoridades del transporte con la expansión de Uber Movement, la iniciativa que pone a disposición de las ciudades los datos anónimos de todos los viajes de la plataforma para mejorar la planificación urbanística, el diseño de nuevas infraestructuras y la seguridad vial. Movement estará a partir de ahora disponible en doce nuevas ciudades como Amsterdam, El Cairo, Nairobi, Nueva Delhi y Toronto.

Uber está dando una vuelta de 180 grados a su modelo de negocio. Los conflictos que marcaron la compañía el año pasado no parecían ser un buen augurio para el futuro de la plataforma. Travis Kalanick, antiguo CEO y fundador, dejó la compañía envuelto en la polémica por problemas de acoso sexual, mala gestión y hasta un hackeo que intentaron ocultar a pesar de los millones de afectados.

Dara Khosrowshahi fue la nueva cara de la empresa y su primer paso fue reconocer todos los errores para volver a construir Uber de cero. La estrategia ha sido calmar las aguas con los gobiernos y convertir a al plataforma en un servicio de transporte multimodal para integrar en una sola aplicación todas las posibilidades posibles. Esto confirma algo que ya sabíamos: que Uber llegó para quedarse y piensa hacer todo lo posible para conseguirlo.