Este 5 de mayo ha despegado desde California la misión InSight de la NASA que medirá las constantes vitales de Marte. En el mismo cohete irán también dos satélite de la agencia espacial norteamericana: Mars Cube One, más conocidos como MarCO.

Este experimento no es necesario para el buen funcionamiento de InSight, según ha explicado la NASA. Entonces, ¿qué hará MarCO exactamente en Marte?

Mars Cube One

Mars Cube One consiste en dos satélites, MarCO-A y MarCO-B, con el tamaño de un maletín (36,6x24,3x11,8 centímetros). Los creadores de estos dos mini-satélites los han apodado Wall-E y Eva, como los personajes de Pixar. Los MarCO usan un gas comprimido que se encuentra comúnmente en los extintores de incendios para moverse a través del espacio, de la misma manera que Wall-E lo hizo en su película de 2008.

MarCO se encargará de seguir a InSight en su entrada en la atmósfera de Marte, su descenso y su aterrizaje y retransmitir los datos a la Tierra, aunque será información repetida, ya que llegará por dos canales: mediante MarCO y el Mars Reconnaissance Orbiter (MRO). El módulo de aterrizaje de InSight transmitirá información en la banda de radio UHF al MRO que vuela sobre ellos. Este enviará los datos del aterrizaje utilizando una frecuencia de radio en la banda X. ¿El problema? Que no puede recibir y enviar datos de forma simultánea por dos bandas diferentes, por lo que la información de InSight llegará más de una hora tarde a la Tierra.

En cambio, la pequeña radio de MarCO puede obtener información en banda UHF y enviar y recibir en X, por este motivo son capaces de transmitir de forma inmediata la información captada mediante UHF. Por eso, si estos pequeños satélites funcionan como se espera, la información estará antes de que el MRO la envíe a la Tierra. Y, en caso contrario, no habrá ningún tipo de problema con los datos de la misión InSight ya que llegarán a través del MRO más tarde.

La NASA no las tiene todas consigo, ya que para que MarCO funcione se tendrán que desplegar dos paneles solares y, para ello, necesita la ayuda de unas baterías. Después llegará otro momento crítico, ya que con la energía que quede deberían encenderse las radios, pero si no queda suficiente combustible el silencio se instalará en el canal de comunicación hasta que los satélites estén completamente cargados por la energía solar.

Junto a los paneles solares tendrán que desplegarse dos antenas, una de ellas diseñada para dirigir las ondas de radio de igual manera que lo hace una parabólica. Esencial para el buen funcionamiento de su principal función: enviar los datos de InSight a la Tierra lo antes posible.

La idea es poner estos mini-satélites, también conocidos como CubeSats, en el planeta rojo para ver si funcionan fuera de la órbita terrestre con la mente puesta en utilizarlos para conocer el resto del sistema solar en el futuro. Por otra parte, el nivel de independencia entre ambas misiones es tal que, incluso, las MarCO-A y MarCO-B tendrán su propio rumbo de navegación y se realizarán ajustes diferentes a los de InSight para que pueda llegar hasta Marte.

MarCO, una especie de cajas negras

Una de las ideas de los científicos es que estos CubeSats puedan actuar como las "cajas negras" de los aviones, según la NASA, ya que en Marte es muy difícil aterrizar de forma correcta y, de este modo tendrían más datos sobre qué ha podido fallar a la hora de descender a la superficie del planeta rojo.