La misión TESS de la NASA, cuyo lanzamiento se ha retrasado hasta el próximo miércoles 18 de abril, se encargará de detectar mundos similares a la Tierra fuera del sistema solar, o lo que es lo mismo, ‘cazará’ exoplanetas.

Pero, ¿se están buscando ya otros mundos fuera de las fronteras del sistema solar? ¿Cómo? ¿Qué misiones hemos enviado? Antes de la puesta en órbita de TESS por parte de la NASA, recopilamos qué iniciativas tratan de encontrar nuevos exoplanetas.

¿Cómo se buscan exoplanetas?

Las agencias espaciales están buscando mundos fuera del sistema solar de dos formas: con telescopios desde la Tierra o con observatorios espaciales. Una de las técnicas más empleadas es el método del tránsito, que fija el objetivo en una estrella y analiza los cambios en la luz de esta para detectar los objetos que pasan por delante del astro. Según determinadas características de los exoplanetas como su órbita, composición atmosférica, campo magnético y actividad de la estrella a la cual orbiten, es posible calcular si están o no dentro de la zona de habitabilidad. Otras metodologías incluyen el cálculo de la velocidad radial o el método astrométrico.

La misión Kepler y su sucesora K2

Este observatorio espacial fue lanzado en 2009 en busca de planetas rocosos y de tamaño mayor a la Tierra orbitando en la zona de habitabilidad alrededor de otras estrellas de nuestra galaxia. Varios fallos en el telescopio hicieron que en agosto de 2013 se diera por finalizada la misión principal, con la confirmación de que había 2.343 exoplanetas encontrados.

Apenas unos meses después de finalizar, en noviembre, la NASA propuso continuar la misión con la capacidad restante para poner en marcha una segunda fase, el K2 (también llamado “la segunda luz). De esta forma, el observatorio sigue buscando, entre otras cosas, exoplanetas. La agencia norteamericana espera que este año Kepler se quede sin combustible. Sin embargo, seguirá un año más enviando información a la NASA.

Telescopio Spitzer

spitzer
NASA/JPL-Caltech (Wikimedia)

Esta misión entró en funcionamiento en agosto de 2003 y utilizó la radiación infrarroja para cumplir con sus cometidos, incluido el de búsqueda de exoplanetas. Al igual que el Kepler, orbitaba alrededor del Sol y no de la Tierra. Desde 2009 ya no tiene combustible y era el último de una serie de cuatro grandes observatorios enviados al espacio por la NASA, en el que también se incluye el Hubble.

Hubble

hubble
NASA (Wikimedia)

El icónico telescopio Hubble de la NASA lleva en el espacio desde 1990, ayudando a los científicos a recopilar datos e imágenes: es los ojos de los investigadores ahí arriba. La larga vida de este observatorio espacial se debe, en parte, a que los astronautas podían visitarlo y entrar a arreglar o calibrar los instrumentos que hicieran falta o instalar otros nuevos. El telescopio James Webb será el sucesor del Hubble a partir de 2020, también en cuanto a la materia de exoplanetas se refiere.

Telescopio terrestre LBTI

gran telescopio binocular (NASA/Wikimedia)

Entre los observatorios en la superficie terrestre el que más destaca es el Gran Telescopio Binocular o LBTI, por sus siglas en inglés. Se trata de una misión que busca exoplanetas desde su base en Arizona (Estados Unidos) y está financiado por la NASA. La apertura de los dos espejos que tiene lo convierten en uno de los mayores telescopios ópticos del mundo.

Los telescopios situados en la superficie terrestre, aunque suelen localizarse a gran altitud para evitar la contaminación lumínica, están más limitados que las misiones espaciales debido a la turbulencia atmosférica. Este problema, que ocurre por la diferente densidad y temperatura de las capas de la atmósfera, provoca que la calidad de la observación sea menor.

Futuras misiones

La búsqueda de mundos más allá del sistema solar lleva en marcha décadas. Y, además, continuará así un tiempo puesto que tanto la NASA como la Agencia Espacial Europea (ESA, en inglés) ya están trabajando en nuevas misiones.

CHEOPS será lanzado a finales de este mismo 2018, según la ESA. Su principal misión será encontrar exoplanetas pequeños, a diferencia de la mayoría de misiones anteriores que solo podía captar los de mayor tamaño. Pero la búsqueda de mundos más allá del sistema solar por parte de la ESA no quedan aquí: otras dos misiones, PLATO y Ariel, serán enviadas, según la agencia espacial, en la segunda mitad de la década de 2020, con el mismo objetivo.

También en la década de 2020 la NASA tiene planeado enviar al espacio WFIRST, un telescopio que, además de buscar energía oscura, tratará de encontrar nuevos exoplanetas.