Samsung está siendo, como era de esperar, una de las estrellas del MWC 2018. Como cada año que presenta nuevos productos, ya sean estos muy innovadores o muy poco, la compañía surcoreana acapara buena parte de las conversaciones durante los días que dura la feria, pues además de la presentación inicial hay más temas que tratar alrededor de la gigante tecnológica. Uno de ellos, claro está, son los planes de futuro de la marca, tanto a largo como a corto plazo.

El responsable del área móvil de la firma, DJ Koh, que esta mañana confirmaba la llegada de un altavoz inteligente premium por parte de la empresa durante la segunda mitad de 2018, da algunas pistas también sobre cuál podría ser el futuro de Samsung. En primer lugar, y lo que afecta de manera más directa a lo que hemos visto en el Mobile World Congress, afirma que desde la compañía esperan unas fuertes ventas del Galaxy S9 –por encima de las del S8–, atendiendo a una fuerte campaña de marketing que acompañe a un lanzamiento que se efectuará más temprano que el año pasado.

La presencia de Samsung como fabricante de gama alta ha ido en aumento durante los últimos años, posicionándose como la referencia incuestionable en Android con una ventaja en términos de ventas que, desde luego aspiran a aumentar. Aunque es cierto que el mercado, en general, no esperaba ver un gran salto adelante con esta nueva generación de la gama S, el poco cambio estético es algo que, históricamente, ha echado para atrás a muchos potenciales consumidores a la hora de comprar o no un terminal. Si consiguen aumentar las ventas anuales con este modelo, será una gran noticia para los surcoreanos y una muestra que el interés del mercado no siempre se fija en lo estético.

Menos prisas, más calidad

Si hay un tópico que se repite de manera constante hacia la amplia mayoría de fabricantes móviles (y que ha sido utilizado muchas veces para definir la estrategia de Samsung) es el de valorar más ser los primeros en poner un producto en la calle que la calidad final del mismo. Koh asegura ahora que esto se ha terminado: "Estuvimos obsesionados con ser los primeros a nivel mundial y de industria, en lugar de pensar cómo podía ser significativa esa innovación para los consumidores." Una promesa de futuro que concluye con rotundidad:

"Ser los primeros ya no será importante a partir de ahora, y nuestra estrategia en es lanzar algo que los consumidores crean que es significativo y valioso en el momento correcto".

Esto, por el momento en el que llega, puede significar que no veremos finalmente un teléfono con pantalla plegable este año, una de las promesas más interesantes de la compañía para el futuro de la telefonía móvil. En cualquier caso, el propio Galaxy S9 es una muestra de que no se puede sorprender constantemente año tras año.