Barbra Streisand ha vuelto al ruedo mediático. Y no precisamente por el conocido efecto Streisand, al que dio nombre cuando intentó censurar unas imágenes tomadas en su casa en el año 2003. La actriz y cantante norteamericana ha protagonizado otras vez unas fotografías que han dado la vuelta al mundo, en las que muestra a sus mascotas, Miss Scarlett y Miss Violet. La publicación, que va en portada de la edición de esta semana de la revista Variety, cuenta con una sorpresa: la presentación en sociedad de los perros clonados de Barbra Streisand.

La intérprete galardonada con dos premios Óscar ha confesado a Variety que, después del fallecimiento de Samantha, el animal de compañía que la acompañó durante catorce años, decidió clonarla. Tras extraer células del estómago y de la boca de su mascota y pagar a una empresa especializada —sin que haya trascendido la cantidad—, Barbra Streisand asistió al nacimiento de sus perros clonados. Los animales pertenecen a la raza Cotón de Tulear, un tipo de perro de pequeño tamaño caracterizado por su pelo blanco, que se asemeja al algodón.

Cómo se realiza la clonación de perros

Los perros de Barbra Streisand no son las únicas mascotas obtenidas por clonación. El primer can en ser clonado fue Snuppy, un Lebrel afgano que nació en 2005 de la mano de científicos de Corea del Sur. Según publicaron en Nature por aquel entonces, los investigadores utilizaron células de la piel, a las que les extrajeron el núcleo —donde se guarda el ADN— para insertarlo después en un oocito u ovocito. El método que siguieron se denomina técnica de transferencia nuclear de células somáticas, y es conocido desde hace años.

Desde entonces se han clonado perros en Argentina, como Anthony, y otros animales de compañía como gatos —que han recibido nombres como CopyCat y Little Nicky. Y aunque la técnica de clonación se ha estudiado por sus aplicaciones en biomedicina, lo cierto es que ha ganado cierto terreno por el jugoso mercado que representa —y que ha despertado una fuerte controversia ética—. "La gente está cometiendo un grave error si piensa que [la clonación] va a devolverle a su antigua mascota", aseguró un catedrático de Ética de Ivy League en declaraciones a American Veterinarian

Empresas como Soaam Biotech, una de las más famosas, ofrece el desarrollo de perros clonados desde 2009 por aproximadamente 80.000 euros. Las mascotas que nazcan cuentan con el mismo juego genético que su predecesora, aunque no sean exactamente iguales, ya que las características de un organismo vivo no solo dependen de su ADN, sino también de los interruptores que encienden y apagan la expresión de los genes, conocidos como marcadores epigenéticos, que están influidos por factores ambientales.

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"La clonación es una técnica más en el campo de la reproducción asistida. Un animal clonado que no haya sido modificado genéticamente no se distingue de un animal no clonado", explicaba a Hipertextual el doctor Lluís Montoliu, del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC). La técnica de la transferencia nuclear de células somáticas no provoca ningún problema en los animales clonados, según la evidencia científica disponible en la actualidad.

Esta tecnología no solo se ha aplicado para clonar animales de compañía, sino que también se ha desarrollado para ganado destinado a la producción de leche o carne. A pesar de las reticencias que puede generar —y que provocaron una gran polémica en el viejo continente—, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en inglés) ha asegurado que no la clonación no provoca problemas de salud a los animales, como han corroborado los últimos estudios sobre la famosa oveja Dolly, ni tampoco perjudica de ninguna manera la producción de alimentos.