Es, sin duda, un movimiento estratégico por parte de los mayores accionistas de la compañía. Con esta nueva inversión de 20 millones de euros, O´Hara Capital pasa a controlar el capital mayoritario de la firma y, por tanto, su futuro a partir de ahora.

Alejandro Betancourt, propietario de la firma inversora, ha comprado las acciones de dos de los principales fundadores de la compañía. Aléx Moreno y Alejandro Sánchez se quedan, de esta manera, fuera de su posición como líderes capitalistas de Hawkers. Y también fuera de la propia compañía ya que han abandonado la marca de gafas como jefe de producto y consejero delegado respectivamente. ¿El resto del capital de la compañía? Permanece en manos de Félix y Hugo Arévalo, germen del ya cesado Tuenti, otros fundadores de la compañía de gafas, entre los que se encuentran Pablo Sánchez, Iñaki Soriano o Francisco Pérez, y pequeños paquetes de acciones distribuidos en los departamentos de gestión según ha publicado Moda.es.

Con esta ya son dos las rondas de financiación que Hawkers ha cerrado. La primera de ellas en 2016, de la mano del mismo fondo de financiación por 50 millones de euros. Todo un movimiento estratégico porque, como comentaba uno de los fundadores en una entrevista a Hipertextual, el crecimiento a base de rondas no había sido su obsesión a la hora de fundar la compañía. Centrados en un crecimiento orgánico, Hawkers sólo accedió a la ronda en el momento en el que quiso conquistar el mercado del retail en las tiendas físicas. Un movimiento que requería grandes cantidades de fondos y desembolsos.

Un paso inverso al del resto de comercios que, pasando primero por el comercio físico se tornan al digital
en segunda instancia. Tanto así como le ocurriese a la compañía de zapatillas, también española, Moroexe. El objetivo para Betancourt en este 2018 es crecer en un su expansión internacional y abrir, como mínimo, unos 100 puntos de venta. Ya sean permanentes o temporales allá por donde vayan.

Todo esto contrasta con las noticias de hace algunos días en los que, uno de los que se hace llamar socio fundador de Hawkers, era condenado a dos años de cárcel por conducción temeraria, carreras ilegales y exceso de velocidad. Javier Martínez, retirado de empleo y sueldo por la compañía de las gafas y negando esta cualquier relación con su fundación, ponía a Hawkers en el punto de mira de todos.